Conciliación 'low cost' para motivar a las plantillas

La crisis aprieta cada vez a más compañías. Deben recortar al máximo cualquier gasto. Pero ¿reducir las partidas sobre conciliación de la vida laboral y familiar de sus empleados es una buena idea? Parece que las empresas no han tenido más remedio, porque los presupuestos destinados a estos beneficios han sufrido un importante corte. Aunque los expertos ya hablan de soluciones low cost, de bajo coste, para recuperar la motivación de las plantillas.

 

Las empresas españolas han reducido entre un 35% y un 40% los presupuestos destinados a conciliación desde el inicio de la crisis, según los datos proporcionados a CincoDías por la consultora PeopleMatters. La inversión media por empleado era de 40 euros al año, una cifra no excesivamente alta y que solo afectaba al 30% de la población activa, según las citadas fuentes.

 

"Las empresas han renunciado a aquello que consideraban frívolo, como pagar las camisetas para el equipo de fútbol de los empleados o las ayudas para ir a algún balneario. También han recortado en las empresas externas de servicios de conciliación e incluso en el teletrabajo. Los jefes quieren que, en estos momentos difíciles, los empleados estén en la oficina", explica Enrique Arce, socio de PeopleMatters.

 

"Todas las empresas han recortado en estos gastos", confirma Marisol Sanz, directora de salud y beneficios de Mercer. "No es que hayan dejado de creer que la conciliación sea válida, sino que han debido ajustar todos los costes". "La balneoterapia, los tiques restaurante, los servicios de guardería..., se ha notado sobre todo en aquellas medidas que tenían un impacto directo en las cuenta de resultados", comparte Roberto Martínez, director de la fundación que entrega los certificados EFR (empresa familiarmente responsable).

 

Los planes para compaginar contemplan desde la flexibilidad horaria, permisos, ayudas a la formación, servicios para asistir en el día a día a los empleados, el cuidado de la familia e incluso, en un sentido más amplio, medidas para favorecer la igualdad de oportunidades y los beneficios sociales (como los seguros privados de salud).

 

Todo tipo de empresas y sectores se han visto afectados por esta negativa tendencia. Aunque hay algunos directamente tocados por la crisis, como la construcción o el automóvil, que dan la espalda a cualquier tipo de medidas, explica Martínez. "Solo aguantan aquellas compañías con personal muy cualificado que necesitan retener el talento y en sectores como la tecnología y la alimentación y bebida".

 

"Los ajustes suponen varias cosas; primero, son un mensaje de que ahora toca apretarse el cinturón a todos; también una medida de ahorro; pero además es una mala noticia para los empleados, ya que se les restan privilegios y se sufre una pérdida de reputación interna", cree Arce.

 

"El coste económico no es muy grande y, sin embargo, tiene un gran impacto en el bienestar, la productividad y la motivación de los empleados", apunta la directiva de Mercer. "Si se recorta en conciliación cunde la desmotivación y la insatisfacción laboral y al final eso repercute en el rendimiento y en la productividad para la empresa". De hecho, cuenta que ella maneja un estudio en el que se indica que cada trabajador dedica una hora al día de su jornada a temas personales. "Si se suman todas las horas es una pérdida extraordinaria. Económicamente merece la pena ayudar al empleado".

 

"La mejor palabra para definir lo que sucede dentro de las empresas es tristeza. Hay un clima laboral deteriorado y el compromiso de los empleados también", asegura Martínez, quien cree que se debe seguir "insuflando optimismo" a las plantillas para fomentar un vínculo emocional. "Mi consejo es que no abandonen la inversión en conciliación. No podemos prescindir del entusiasmo", señala Arce.

 

Este experto argumenta que hay medidas, a las que denomina low cost, que pueden ayudar a salvar la conciliación y un mejor clima laboral. En ocasiones, ese salario emocional no requiere de una gran inversión económica, sino que se traduce en medidas sin coste. Hay empresas que han sabido paliar la falta de presupuesto con ideas imaginativas como los walking meetings reuniones dando un paseo, o la posibilidad de que los trabajadores tengan flexibilidad en sus vacaciones, de manera que puedan cambiar una jornada festiva por tomarse libre el día de su cumpleaños o variarlo si la fiesta patronal de su localidad no coincide con la ciudad de su empresa... Dependerá de la imaginación de los responsables de recursos humanos. En cualquier caso, los expertos coinciden unánimemente en que la medida más barata y más valorada por la plantilla es la flexibilidad horaria. Sin embargo, desde PeopleMatters se alerta de que un 70% de la población activa no cuenta con medidas elementales, como pueda ser la libertad en la organización de la jornada de trabajo.

 

"La flexibilidad horaria es lo más valorado. También las vacaciones extras y las bolsas de horas cambiar horas extras no retribuidas por días libres. Hay que ser un poco imaginativo", hace hincapié Sanz. "Sin embargo, queda mucho por hacer en este campo". Martínez también reclama una apuesta por el trabajo a tiempo parcial y reducciones de jornada, que pueden beneficiar a algunos empleados y que incluso evitarían despidos en empresas con problemas, además del trabajo a distancia.

 

"El teletrabajo tiene el efecto Martini: los empleados están dispuestos a asumir su responsabilidad en cualquier momento, en cualquier lugar", insiste Arce, "aunque no sea la panacea que muchos directivos pensaran porque no sirve para todo el mundo y requiere una inversión inicial". Pero el socio de PeopleMatters también apunta a algunos problemas de las medidas low cost, como los walking meetings, que pueden tener un gran impacto inicial, pero se olvidan pronto.

El primer día del 'cole' del niño

Desde la iniciativa EFR se ofrecen algunas ideas de bajo coste para conciliar: los walking meetings, cambios de festivos locales por festivos en el lugar de residencia u otro, el reconocimiento público de empleados que efectúen una labor profesional excepcional o acompañar al hijo el primer día de colegio.

 

También, apunta a un horario flexible de entrada y salida; la preferencia en la contratación de personas con residencia cercana al lugar donde se encuentre el puesto de trabajo; lo que se denomina como "gestión de reuniones eficientes" y encuentros a través de formatos digitales; puntos de fidelización por viajes; o un día o tarde libre por el cumpleaños del trabajador.

 

La imaginación de cada responsable de recursos humanos le puede llevar a otras medidas más acordes con su empresa, pero desde esta fundación proponen también ideas como un plan de acogida o de integración de nuevos empleados, premios a cambio de ideas o sugerencias, permitir las permutas de turnos entre trabajadores, un calendario flexible, la libre elección del periodo vacacional, libertad para acudir a las charlas de padres en los colegios, plazas reservadas en escuelas próximas o un kit de bienvenida para los recién llegados.

La opinión de los expertos

Jesús Núñez. Grupo Mahou-San Miguel: "Es malo que se nos vea como un gasto"

"No todo el mundo necesita lo mismo para compaginar el trabajo y su vida personal. No debemos olvidar a los singles solteros, que no tienen cargas familiares y piden otras cosas como horas para cursos u horarios más flexibles", asegura Jesús Núñez, director de responsabilidad social y relaciones laborales del grupo Mahou-San Miguel, que cuenta con una plantilla de 2.600 personas. "En general, las empresas están ajustando en esta área, pero lo único que se consigue es desmotivar y que en cuanto cambie la coyuntura, la gente se vaya de la empresa", opina. "Es malo que a nuestros departamentos se nos vea como un gasto. Invertimos en que la plantilla esté satisfecha, mejore la productividad y se reduzca el absentismo".

 

En la cervecera disponen de medidas como flexibilidad en el horario de acceso al trabajo, un programa de cuidado de la salud (con cursos contra el tabaquismo o para evitar dolencias de espalda), planes de prevención social (como seguros de vida), ayuda de 500 euros para campamentos infantiles de verano, apoyo a los familiares con discapacidad a través de la Fundación Adecco o un gimnasio con clases colectivas. "Los empleados valoran mucho los temas de salud y la prevención de riesgos", explica. Además, son flexibles con necesidades horarias y de permisos concretos de cada trabajador.

 

Carmen Recio. Orange: "Afecta al compromiso y a la motivación"

Si se desea retener al talento, la conciliación es crucial. "Afecta al compromiso, a la satisfacción y a la motivación". Así opina Carmen Recio, directora de recursos de Orange (3.200 empleados). "Lo más sencillo es ofrecer un horario muy flexible de entrada y de salida. Es muy importante, aunque cuando ya te acostumbras no lo valores". Esta multinacional tiene un programa interno denominado Orange apuesta por ti, con planes como la compra de vacaciones adicionales no retribuidas o permisos también sin paga para el cuidado familiar o para formación. Su plantilla también puede solicitar reducción de jornada por temas personales.

 

"Son medidas que no suponen prácticamente ningún coste para la empresa siempre que el empleado sea responsable", advierte. También disponen de otro programa llamado Tómate tu tiempo, de diferentes servicios para facilitar determinados trámites, como la telefarmacia, un servicio de canguro en días no lectivos, asesoría, recogida del coche para pasar la ITV o descuentos para actividades de ocio. "Este plan es de lo mejor valorado", reconoce. Explica que muchas empresas se ven abocadas a recortar en estos planes. "Es duro, pero mucho peor es un recorte en salarios y empleo", opina.

 

José María de Antonio. Janssen: "Buscaremos la máxima eficiencia"

"Muchas empresas deberían replantearse el rigor de las medidas que han tomado en temas de conciliación en la época de bonanza económica. Nosotros estamos preparando un plan a futuro para buscar una estrategia de máxima eficacia y mínimo coste", explica José María de Antonio, director de recursos humanos de la multinacional farmacéutica Janssen, con 650 empleados en España. "No significa que vayamos a bajar el nivel de inversión en esta área, porque es una apuesta de la compañía". Aunque reconoce que otras firmas del sector sí están rebajando estos gastos.

 

Para este ejecutivo, la flexibilidad horaria es una de las medidas que mejor contribuyen a compaginar la vida fuera de la empresa. En esta compañía cuentan con dos horas de rango para comenzar la jornada, desde las 7.30 horas hasta las 9.30 horas. Y con horario intensivo los viernes. También ayudan al trabajador con familiares dependientes con un importe mensual y ofrecen excedencias "por diversas razones" cuando se necesiten. "Además hemos hecho un esfuerzo importante para el teletrabajo, ya que toda el área comercial puede conectarse desde casa". Para De Antonio, todas estas medidas tienen su recompensa: "Tenemos un retorno evidente, podemos ir al mercado y atraer talento y retenemos y motivamos a la plantilla".


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