Cuidado con el capital intelectual: los trabajadores valen su peso en oro

Afirmar en plena vorágine económica que existen empresas españolas cuyas cuentas de resultados no han decrecido, a pesar de no contar con grandes cifras de exportación o altas inversiones en I+D, puede ser tachado de quijotada; especialmente cuando esta buena marcha en términos económicos se atribuye a una especial preocupación por la situación de sus trabajadores.

 

Esta idea se desprende del último informe elaborado por Great Place to Work (GPW) para España, que se encarga de captar el clima laboral de una empresa mediante encuestas que los trabajadores de todos los rangos responden de forma anónima, permitiendo así coger el pulso de forma fehaciente al quehacer diario de los empleados y su entorno de trabajo.

 

"Las empresas que salen en el ranking no han reducido ingresos", afirma Nicolás Ramilo, director general de GPW en España. Pero esta relación directa que parece existir entre el crecimiento de una sociedad y su preocupación por los trabajadores parece no haber hecho suficiente mella en una mentalidad empresarial española que, a veces, adolece de cortoplacista.

 

Lejos de los países nórdicos 

"En España -continúa Ramilo- estamos a años vista de la cultura de países nórdicos que creen más en el pragmatismo de este tipo de filosofías", y cita Alemania, donde el Gobierno permite a las empresas deducir una parte de lo que gastan en estas estrategias, o Dinamarca, cuya Administración es uno de sus principales clientes.

 

Margarita Álvarez, directora de Marketing del Grupo Adecco, lo tiene claro. "Muchas universidades estadounidenses han detectado estudios que afirman que la gente es más eficiente cuando está feliz en su trabajo. Para mí esto ya es importante de por sí, pero si aun así no te convence, convéncete, porque a tu cuenta de resultados le beneficia", explica Álvarez, quien reconoce que "esto va calando cada vez más en España. Al final consigues que un domingo te escriba alguien un mail diciendo que se le ha ocurrido una idea. Esa persona disfruta con lo que hace y eso no tiene precio", zanja.

 

Si seguimos arrojando algunas de las cifras que han cosechado las empresas del listado de GPW, la balanza se inclina aún más del lado de los defensores de este tipo de políticas. Entre las 50 empresas galardonadas crearon en el pasado año 7.187 puestos de trabajo y contaron con un índice de rotación en sus plantillas de 4,4 puntos, lo que deja entrever su capacidad para retener el talento que en tiempos difíciles parece mirar hacia puertas de embarque de los aeropuertos.

 

Absentismo laboral 

Además, el absentismo laboral de estas 50 sociedades registró el pasado año un 2,32%, cifra que se duplica al observarla desde un plano general: según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE, el absentismo en 2010 fue de un 4,6%. "Está demostrado que la gente feliz es más productiva y afecta a la cuenta de resultados. En una empresa de 1.000 empleados con una tasa de absentismo de entre un 4 y un 5% y una retribución media de 30.000 euros, las pérdidas pueden llegar a los 3 millones de euros anuales", comenta, citando un informe del Saratoga Institute, la presidenta de la Fundación Mujeres, Familia y Trabajo, María Sánchez-Arjona.

 

Justo Villafañe preside Merco (Monitor Empresarial de Reputación Corporativa). Villafañe afina más el tiro al explicar la relación directa entre la preocupación de una empresa por su plantilla y los beneficios económicos. "No hay una métrica directa que diga: a tanta reputación interna, tanto incremento de los resultados. Lo que si hay es métricas indirectas. Lo que hace la reputación interna es lograr alineamiento", explica.

 

Pedro García, socio director de la consultora de recursos humanos Standby, afirma tajante que "un trabajo no es una situación eterna en la que siempre tengo que estar; es un estado coyuntural y dura lo que dura mi satisfacción y mi involucración. Sin lugar a dudas, cuanto más a gusto y más identificado está el trabajador, mayor es el rendimiento. Eso es una máxima. Las empresas que lo consiguen son las que se diferencian".

 

Bain&Company es una de las pymes que aparecen en el ranking de GPW. Y Nicolás López, socio de la empresa, parece tener bastante claras las virtudes de invertir en mimar al empleado. "Nuestra gente está haciendo un mejor trabajo que gente de la competencia y no porque sean más listos, sino por un mayor nivel de energía y compromiso", y añade que ganan "constantemente cuota de mercado y aumentamos ingresos", un éxito que está "absolutamente relacionado con esto -en alusión al cuidado del empleado-, independientemente de otras estrategias de negocio que puedas tomar".

 

Joan Pau Fisas, director deRRHH de Infojobs, otra de las pymes premiadas por GPW, asegura que el objetivo es "tener el mejor talento en la empresa, con lo que consigues mejores resultados de negocio. En Google trabajan los mejores".


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