El Gobierno tiene ya las manos libres para hacer una reforma laboral más dura

Sindicatos y patronal pactan asuntos menores

 

La gran reforma laboral -negociación colectiva o nuevas modalidades de contratación- se ha atascado de forma definitiva. Pero, al menos, sindicatos y patronal comunicaron ayer que habían cerrado una serie de acuerdos sobre materias de menor calado que sirven para desbloquear el diálogo social.

 

Hay acuerdo sobre solución extrajudicial de los conflictos colectivos, formación profesional, absentismo y mutuas, racionalización de días festivos, jubilaciones anticipadas y bonificaciones en los expedientes de regulación de empleo. No lo hay, sin embargo, en los asuntos centrales de la reforma laboral, que tienen que ver con las diferentes modalidades de contratación, la intermediación y la flexibilidad en los centros de trabajo. Tampoco sobre las altas y bajas por incapacidad temporal por contingencias comunes ni sobre el fondo  de capitalización de los trabajadores, el llamado ‘modelo austriaco.

 

Esto quiere decir que será el Gobierno quien endrá ahora que legislar su propia reforma laboral, toda vez que se dio de plazo hasta la primera quincena de enero para cerrar las negociaciones. Con toda seguridad, no lo hará este viernes en el Consejo de Ministros, sino que la aprobará en las próximas semanas. Probablemente, habrá que esperar hasta mediados de febrero para conocer el texto, toda vez que los equipos directivos en el Ministerio de Empleo y Seguridad Social están recién llegados. Según fuentes conocedoras del proceso, la base de la reforma laboral del Gobierno serán las enmiendas que presentó el Grupo Popular durante la tramitación parlamentaria de los cambios legislativos aprobados por el anterior Gobierno, y que se referían a modelos de contratación, bonificaciones y negociación colectiva.

 

Esta última materia, sin embargo,  la quieren para sí UGT, CCOO y CEOE, ya que se considera el ‘espacio natural’ de actuación de empresarios y representantes de los trabajadores. Las dos partes sostienen que la negociación colectiva “corresponde fundamentalmente al espacio bilateral de negociación” de los agente sociales. Y, en concreto, se remiten al todavía vigente Acuerdo sobre Negociación Colectiva, que expira el 31 de diciembre.

 

Negociación colectiva sí o no

Sindicatos y empresarios se comprometen a seguir negociando los salarios durante este año y “orientar” su evolución durante el trienio 2012-2014, abordando, al mismo tiempo, la estructura de la negociación colectiva. Este es, en realidad, el meollo del asunto, ya que el Gobierno siempre ha dicho que si no había un acuerdo en las fechas fijadas, legislaría en coherencia con el mandato de las urnas. La ministra Bañez siempre ha incluido la negociación colectiva entre las materias a reformar por el Gobierno, y eso es, precisamente, lo que quieren evitar sindicatos y empresarios.

 

Los sindicatos niegan que la negociación de los convenios colectivos sea un punto central para crear puestos de trabajo, y de forma un tanto irónica aseguran que este asunto se ha convertido en una especie de fetiche por parte de quienes nunca han negociado las relaciones laborales en la empresa.

 

Centrales y patronal sí están de acuerdo en reclamar al Gobierno que mantenga el actual sistema de prejubilaciones y jubilaciones anticipadas, toda vez que facilita los ajustes laborales en las empresas. En el caso de la jubilación anticipada consideran que se trata de un derecho individual que no supone mayor gasto para el Estado o el sistema de pensiones públicas, mientras que en lo que respecta a la figura de las prejubilaciones señalan que, cuando es objeto de acuerdo entre empresas y organizaciones representativas de los trabajadores, viene a resolver en la mayoría de los casos de forma no traumática procesos de ajuste en el empleo.

 

Se trata de una respuesta al presidente Rajoy, quien aseguró en el Debate de Investidura que sólo lo mantedría es casos excepcionales. Sobre los días festivos, hay consenso en trasladar a los lunes tres fechas para evitar largos puentes: el Día de de Todos los Santos, la Constitución y el Día de la Asunción.  

 

En cuanto a la solución extrajudicial de los conflictos colectivos, el pacto pasa por impulsar soluciones de arbiraje obligatorio, lo que permitirá superar el viejo debate sobre la ultractividad de los convenios, es decir, su vigencia automática más allá de su vencimiento hasta que se pacte uno nuevo. En este sentido, se pone en valor el Convenio de Químicas, el más avanzado en cuanto a modelo de relaciones laborales, y que hoy por hoy se considera la referencia.


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