El absentismo cae por miedo a perder el empleo

Las horas de baja por incapacidad descienden un 13% y los sindicatos avisan: cada vez más enfermos van a trabajar

La reducción de la abstención laboral es uno de los pocos efectos positivos de la actual crisis económica. Desde el año 2009 se observa una reducción notable de esta lacra, en línea con el aumento galopante de la tasa de paro. «La gente tiene miedo a perder su empleo y, aún enfermos, prefieren acudir de forma física a su puesto de trabajo», explican fuentes empresariales consultadas por este diario.

De hecho, los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran un fuerte descenso de las horas no trabajadas por incapacidad temporal,
indicador de referencia para medir el absentismo.

Concretamente, el tiempo medio de baja por enfermedad ha caído un 13,32% desde el primer trimestre de 2009 al pasar de 5,03 horas en este periodo a 4,36 horas en los tres primeros meses de 2012, según se desprende de la última Encuesta Trimestral de Coste Laboral.

Los sindicatos alertan ante esta nueva situación y confirman que sólo en 2011 se registró un aumento superior al 10% del número de trabajadores enfermos que, a pesar de pasar por el centro de salud, renunciaron a cogerse la baja médica por «miedo» a perder su puesto de trabajo. Además, estas organizaciones denuncian que la crisis ha disparado las enfermedades profesionales sin baja médica vinculadas, principalmente, con la ansiedad y el estrés.

No obstante, y a pesar de esta reducción, España se mantiene en los primeros puestos en el ranking de absentismo laboral, según se desprende del último informe sobre la materia publicado por la agencia de trabajo temporal Adecco.

Este estudio avisa de que este fraude laboral sigue costando cada año «miles de millones euros» al país y daña la competitividad del tejido empresarial frente a compañías extrajeras. En esta línea, los últimos datos de la patronal CEOE situaban el coste laboral de esta lacra en unos 8.000 millones de euros cada año.

La crisis, además de contribuir a su reducción, ha variado también la picaresca del absentismo. Los empresarios consultados por este diario advierten de que los viernes han dejado de ser el día del escaqueo por excelencia al ser «el más sospechoso». «La crisis ha hecho que las enfermedades se curen antes y los puentes se acorten», apuntan las mismas fuentes. El informe de Adecco también incide en que la mayor parte del absentismo se localiza en grandes empresas, ya que en estas el trabajador siente que su
presencia no es tan relevante para la actividad de la compañía.

Otro de los factores que ha contribuido a la reducción del absentismo es la mayor vigilancia en la concesión de bajas laborales. La «excesiva facilidad» con la que en España se podía lograr una baja laboral siempre ha sido señalada por el sector empresarial como la «principal causa del absentismo». También las nuevas medidas aprobadas en la última reforma laboral, que otorgan al empresario más capacidad para despedir a un trabajador que cause baja de forma continuada, podrían suponer un recorte del absentismo del 20% en el corto plazo, según CEOE.

Además de la evasiva laboral los expertos consideran que los españoles son expertos en otro tipo de fraudes relacionados con el trabajo. Uno de ellos es el cobro de la prestación de desempleo, mientras se trabaja en dinero negro o se aprovecha el tiempo para otras actividades lúdicas o educativas.

En algunos casos, se debe a que muchos españoles no pueden mantener a sus familias ni con los ingresos del paro, ni con los de la actividad no declarada. «Es como la pescadilla que se muerde la cola», reconoce el profesor del IEB.

En otros supuestos, se debe a que los servicios de colocación en España son ineficientes. «Hay gente que es experta en rechazar empleos. Deberían reformarse los servicios de colocación», concluye Trigo.


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