El absentismo cuesta 13.000 millones al año

Hasta esquelas falsas para no ir al trabajo

 

En un país en donde hay gente que pelea a diario por conseguir un puesto otros no van al que tienen. Y para quien la excusa de "he pasado una mala noche" se agotó hace tiempo, ha nacido una industria de la picaresca, que proporciona soluciones imaginativas como falsificar esquelas o justificantes médicos. Ahora bien, en esta guerra de justificantes los empleadores también cuentan con agencias especializadas para investigar a los posibles enfermos imaginarios.

 

Gema Escribano - Madrid - 30/03/2011

 

Anécdotas aparte, el absentismo laboral es una de las grandes preocupaciones de las compañías y más en momentos de crisis. En la pasada reunión mantenida entre el Ejecutivo y los empresarios en La Moncloa el presidente de la CEOE, Juan Rosell, señaló que la ausencia de los empleados a sus puestos de trabajo supone unos 13.000 millones de euros anuales, cifra que equivale al 1% del PIB. Este mismo dato es corroborado por Adecco en su informe de 2009.

 

Poner fin a esta situación es uno de los objetivos de la patronal y para hacerle frente ha decido incorporar el tema en el debate sobre la negociación colectiva. El problema en principio puede parecer intranscendente, pero la realidad es muy diferente. Se trata de un asunto que tiene implicaciones en la productividad, los costes y en el clima laboral.

 

La tasa media de absentismo en España fue en 2009 del 5,35% superior a la media europea que rondó el 4%. En términos monetarios las empresas se ven obligadas a asumir unos costes de 2.500 euros anuales por cada trabajador, de acuerdo a la encuesta realizada a 720 empresas españolas por Creade Lee Hecht Harrison, perteneciente a Adecco.

 

Los informes empresariales apuntan a los lunes y a los viernes como los días preferidos por los trabajadores para faltar al trabajo y prolongar el fin de semana. Las razones que alegan cada uno son muy variadas, siendo las enfermedades comunes y los motivos personales los más frecuentes.

 

La incertidumbre existente en el mercado laboral y el miedo a perder el empleo no parecen ser motivos suficientes para que los empleados pongan fin a esta práctica, aunque, según revela el estudio de Adecco, el absentismo se ha reducido de acuerdo a lo indicado por el 34% de las empresas. Otros, como Enrique de Madrid Dávila, vicepresidente del colegio de detectives privados de Cataluña, consideran que la cifra de bajas fraudulentas han descendido en un 80%.

 

La presión laboral derivada de las reducciones de plantillas y la consiguiente carga de trabajo son otras de las excusas utilizadas por los empleados para ausentarse de su puesto, algo en lo que coinciden todos los expertos. La dificultad de demostrar que una persona posee estrés hace que los trabajadores se agarren a ello para disfrutar de unos días de descanso.

 

Las sospechas de los directivos llevan a muchos a contratar a detectives que vigilen de cerca a sus trabajadores y proporcionen pruebas que evidencien el engaño. En el caso de depresión o el ya mencionado estrés, los facultativos recomiendan a sus pacientes realizar actividades de ocio al aire libre, algo que dificulta aún más demostrar que un empleado padece alguno de esos síntomas.

 

En momentos de expansión de virus, como es el caso de las oleadas de gripe, muchos aprovechan la coyuntura y aseguran sufrir esa patología. Junto a ello, la lumbalgia u otras enfermedades comunes como la fiebre o el dolor de tripa son las pretextos estrellas.

 

Javier Blasco, director de la asesoría jurídica de Adecco, afirma que muchos empleados confunden determinadas circunstancias personales, como por ejemplo acompañar al niño al médico, con una razón justificada para no asistir al trabajo. De hecho, de acuerdo al informe de la misma compañía, son las mujeres con cargas familiares las que más ejecutan esta práctica y sitúan la cifra en el 59,26%.

 

Datos como el este son de los que se sirven los sindicatos para reclamar políticas de conciliación laboral y horarios más flexibles que permitan a los trabajadores hacerse cargo de sus familiares.

 

La muerte de algún allegado es otra de las excusas preferidas por los profesionales del engaño, lo cuales han visto en Internet una herramienta que se ajusta a sus necesidades al proporcionarle nuevas ideas para el absentismo, según declaraciones de Francisco Canals, director de Agencia para la Picaresca, especializada en prevenir timos o engaños. Por la red circulan consejos tan populares como comer tiza para hacer que aparezca la fiebre u otros más sofisticados como ingerir fósforo, algo que a la larga es muy contraproducente porque genera anemia a nivel pulmonar.

 

El absentismo se ha convertido en un tema prioritario de la política de recursos humanos de las compañías, especialmente en el caso de las grandes empresas a nivel nacional o en las multinacionales que son las que registran las tasas más altas. La desvinculación del trabajador o la ausencia de control por parte de los directivos facilitan que las personas opten por no acudir al trabajo.


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