España siempre es diferente

Divergencias con Europa. Tasa de desempleo por las nubes, altos índices de economía sumergida y de absentismo laboral que duplican la media europa acentúan cada vez más la brecha existente entre el mercado laboral de España y el de la Unión Europea. Sin unas bases sólidas para la recuperación y con la economía estancada, siguen en el aire la validez de las reformas del Gobierno para sacarnos de la grave crisis.

 

JOSÉ LUIS ZARAGOZÁ VALENCIA Los datos conocidos esta semana sobre el nuevo incremento del paro registrado de España, donde ya se superan los 4.300.000 parados, vienen a constatar que la economía sigue estancada y sin bases sólidas para la recuperación a diferencia de lo que ocurre en las grandes potencias europeas como Alemania. ¿Por qué el mercado laboral de España es diferente? Mientras la tasa de paro alemana es de tan sólo el 6,8 % de la población activa, la española se dispara hasta el 20,1 % -la más alta de Europa-, según las últimas cifras ofrecidas por Eurostat correspondiente al 2010. Ni en los mejores tiempos del boom inmobiliario, cuando España generaba la mitad del empleo del Viejo Continente, el índice de desempleo era semejante al del mercado laboral germano, en 2007 en sus peores momentos. En el caso del desempleo juvenil la situación resulta todavía dramática en España: el 42,8 % de los menores de 25 años está en paro, porcentaje que contrasta con el de Holanda (8,2 %), Alemania (8,6 %) o Austria (10,5 %). La media de la eurozona es del   20,4 %.
Paralelamente al tirón del desempleo se dispara también la economía sumergida -otro factor diferencial de España-, pues ésta se sitúa en el 20 % del Producto Interior Bruto (PIB), equivalente a unos 205.000 millones de euros y concentrada en sectores como la construcción, profesionales autónomos, comercios, empresas inmobiliarias y turismo. Según informes de los técnicos de Hacienda Gestha y de Visa Europa, España se sitúa junto con Portugal, en lugares destacados de la economía que escapa del control del fisco, y solo es superado por Grecia (25 %) e Italia (22 %). "En época de crisis -explica el secretario general de Gestha, José María Mollinedo- lo primero que dejan de pagar las empresas cuando no pueden hacer frente a todas sus obligaciones son los impuestos, pues la evasión fiscal origina menos dificultades que el impago a trabajadores, proveedores o entidades financieras".

 

Especialización productiva
"España es diferente dada la especialización de su estructura productiva, intensiva en mano de obra y hasta ahora con menores costes laborales unitarios. Competíamos vía precios y con puestos de trabajo poco cualificados. Cuando las cosas van bien se genera mucho empleo y cuando van mal -desde la crisis- somos los que más destruimos. Eso explica que la tasa de paro de España se duplique desde el inicio de esta crisis", explica el catedrático de Economía Aplica de la Universitat de Valencia Vicent Soler. No hay secreto: "la destrucción de empleo en España es por su especialización productiva", indica al resaltar que el peso de la construcción en el PIB en España ha sido del 13 %, frente al 7 % de media en la Unión Europea. Para el profesor titular de Análisis Económico e investigador del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) José Manuel Pastor "la brecha laboral entre España y el resto de la UE aumenta como
consecuencia de factores estructurales del mercado de trabajo". En su opinión, "la reforma laboral no ha sido la panacea. Hay que romper -añade- esa dualidad entre trabajadores indefinidos y eventuales, una situación nada buena para generar más ocupación, invertir en formación o evitar el lastre que supone para las empresas la pérdida de productividad".

 

Reforma laboral y absentismo
En medio de la desconfianza en que mejore el paro y se reactive el consumo familiar, un tercer factor diferenciador en la economía española es el absentismo laboral. Los datos que maneja la patronal CEOE apuntan a que cada día un millón de personas no acude a su puesto de trabajo por estar de baja laboral, que supone más de doble de la media europea. Las bajas laborales tienen un coste anual de casi 13.000 millones, algo más de un 1% del PIB. Si esta cantidad se desglosara por trabajador, el coste sería de unos 2.700 euros al año de media, dato que es motivo de fuerte preocupación por parte de las empresas teniendo en cuenta que deben hacer frente al coste de estas bajas entre el cuarto y el decimoquinto día. El indicador de absentismolaboral en Europa asciende a un 4,6% frente a una media en España del 5,3 %. Son Francia, Alemania y Bélgica los países más afectados, a diferencia de Italia y Austria, con tasas más reducidas. En el caso concreto de la función pública, el absentismo -según la patronal- supera los índices del 20% en España. Visitas al médico, conciliación de la vida laboral y familiar y permisos por la defunción de familiares son las principales causas de las ausencias del puesto de trabajo.

 

Reorientar el mercado
Además de estas ineficiencias, la asignatura pendiente de España es "digerir el grave problema de la deuda, tanto de las empresas y familias como del sector púbico, antes de iniciar las etapas del despegue del consumo y la inversión", asegura Soler. En segundo lugar considera necesario "digerir los excesos del mercado inmobiliario" y que el resto de sectores comiencen a crecer para absorber el incremento de la población activa. Y coincide con Pastor en que será vital un cambio del modelo productivo que apueste por la tecnología, inversiones en I+D y el capital humano. En medio de la reestructuración financiera, "si no se soluciona el acceso al crédito las empresas no se van a recuperar, comenzar a generar puestos de trabajo y, por tanto, reducir la elevada cifra de parados que lastra a España", agrega Pastor.

 

La juventud se moviliza ante la tasa de paro del 42,8 %
También nos distancia de Europa el empleo juvenil, cuyo colectivo de personas menores de 25 años soporta tasas de paro superiores al cuarenta por ciento (42,8 %). A la vista de la situación, y dado el auge de las redes sociales, aumentan las movilizaciones contra la crisis económica. "Nosotras y nosotros, la juventud sin futuro, nos dirigimos a la opinión pública para mostrar nuestro desacuerdo con la política de recortes sociales del Gobierno, y la consecuencia más grave y con mayor impacto en el futuro que estas medidas representan: la juventud más preparada de nuestra historia vivirá peor que nuestros padres". Así arranca el manifiesto realizado por el colectivo "Juventud SIN futuro" ante la movilización anunciada para el próximo sábado en Madrid y que apoyan estudiantes y miembros de la comunidad educativa, jóvenes trabajadores, movimientos sociales o profesionales del mundo de la ciencia y de la cultura, entre otros. Los jóvenes sostienen que no son culpables de los desastres de la crisis económica. Hasta ahora en España no se han producido grandes revueltas sociales como en Inglaterra o Grecia, aunque el malestar crece día tras día. Hay que tener en cuanta que alrededor de un millón de familias españolas tiene a todos sus miembros en paro. La pensión de los padres o las prestaciones por desempleo son la única fuente de ingresos que permite sobrevivir a gran parte de los jóvenes sin empleo. El "colchón familiar" salva a muchos jóvenes de situaciones de pobreza económica extrema y explica, en parte, que la sociedad pueda soportar cuatro millones y medio de parados en toda España (sólo el 62 % tiene prestación), según algunos analistas económicos. j. l. z. valencia


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