"La conciliación es una asignatura pendiente y debe ir unida a la igualdad"

El empresario critica la cultura española del presentismo porque dice que echar horas en el trabajo sin que sean productivas es tercermundista ·

Además aboga por que los salarios se vinculen a la productividad

 

Preside una comisión que aboga por que la amplísima mayoría de la actividad laboral -con flexibilidad y libertad para atender las características de diferentes actividades y las necesidades de la población- se concentre entre las 7:30 y las 18:00 para que se pueda conciliar la vida laboral, personal y familiar.

 

-¿Qué es la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles y su Normalización con los demás Países Europeos?

-La forman siete ministerios; 14 comunidades, entre ellas Andalucía; hay organizaciones empresariales, sociales, sindicales, culturales. Tiene como objetivo que en España tengamos horarios más humanos, más racionales, más europeos. La comisión pretende que España deje de ser en sus horarios una singularidad. Porque iniciamos la jornada de trabajo en horas similares a los demás países europeos y la prolongamos dos o tres horas más por la tarde.

 

-¿Y somos más productivos?
-Y somos los menos productivos. Nos estamos engañando. Por eso preconizamos horarios que permitan la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, que permitan la igualdad entre hombres y mujeres y al mismo tiempo unas cotas normales de productividad.

 

-Propone unos horarios humanos. ¿Ahora son inhumanos?
-Son desequilibrados. Perdemos mucho el tiempo. Dedicamos demasiado tiempo al mundo del trabajo no siendo productivos. Recordamos la vieja regla de los tres ochos. Ocho horas para trabajar, ocho para descansar y ocho para uso diverso. El español duerme menos que la media europea y eso afecta al trabajo, a la siniestralidad laboral, al absentismo. Somos líderes europeos en absentismo laboral. Hay que ser equilibrados.

 

-¿Es más que conciliación laboral?
-Nos preocupan las 24 horas. Cómo distribuyes tus 86.400 segundos diarios. El alcalde de Málaga no tiene un segundo más que tú. Depende cómo tú te sepas organizar ese tiempo, serás más feliz o crearás más frustración a tu alrededor.

 

-Si, pero esos 86.400 segundos cada uno los organiza según responsabilidades personales y laborales y hay cosas que se pueden cambiar y otras que no...

 

-Bueno, es muy importante que cada uno tenga muy clara la lista de prioridades. El trabajo es importantísimo, sin lugar a dudas. Pero además está tu función de pareja, de madre... Hay que saber equilibrarlo todo. Y el español medio, en este tema tiene mucho que hacer. La prueba es que somos el número uno en Europa en baja natalidad, con el 1,4 [hijo por madre], somos el país europeo con más roturas familiares, el más improductivo y el número uno en fracaso escolar. ¿Esto qué quiere decir? Mala distribución del tiempo. El mejor regalo que un padre y una madre pueden hacer a sus hijos es su tiempo.

 

-¿Y cómo se portan los padres?
-Los padres españoles no dedican a sus hijos el tiempo adecuado y eso crea frustración en sus hijos. Aparte, está el fracaso escolar, que nos incumbe a todos los ciudadanos porque no estamos haciendo las mejores generaciones para que gerencien el futuro de España.

 

-¿Con la crisis se concilia más o menos? Porque hay más miedo a perder el empleo.
-Depende de la inteligencia de las personas. Hay empresarios, que si son a la vieja usanza consideran que en momentos de crisis hay que emplear más horas en el trabajo. Yo considero que están equivocados.

-Vamos, que aprovechan para que trabajen más los empleados.

 

-Trabajar más, tal como se hace en España no es productivo. Hay que trabajar con inteligencia, utilizando las nuevas metodologías, poniendo imaginación. Y no trabajar por estar horas. Tenemos muy arraigada la cultura del presentismo y esta es una cultura tercermundista. Abogamos por una cultura de la eficiencia buscando la excelencia. Lo importante no es estar muchas horas, sino cuántos reportajes has hecho, si los has hecho bien o mal. Hay que saberse organizar. Y el español medio no se organiza bien, en general.

 

-¿Hay suficiente conciliación laboral y familiar en España?
-No. Es la gran asignatura pendiente. En primer lugar porque la conciliación tiene que ir unida a la igualdad. En España, la gente cree que la conciliación es una cosa de la mujer y la conciliación es una cosa de dos. Tiene que conciliar el hombre y la mujer. La mujer ha salido de casa, pero el hombre aún no ha entrado en la casa. Y hasta que el hombre no haga el proceso inverso al que ha hecho la mujer, indudablemente no está cumpliendo con su papel. Cuando el hombre dice "yo te ayudo". No, el hombre no debe ayudar, debe coparticipar en las tareas domésticas y en la educación de los hijos. Invitamos a las mujeres a que digan basta porque esto es un abuso, que no viene con maldad, es por la cultura, porque siempre se ha hecho así.

 

-¿Y los empresarios están por la labor en la conciliación?
-Hay de todo. Hay empresas emblemáticas que han conseguido tres cosas que consideramos de singular importancia: aumentar la productividad y darse cuenta de que no está ligada al número de horas sino a la eficiencia de esas horas, han logrado reducir gastos porque cuantas más horas se trabaja hay más [gastos de] luz, calefacción, horas extraordinarias. Y el tercer tema es el capital humano, el más importante, que salga satisfecho. El trabajador que llega a las 9:00 y sabe que se puede ir a las 17:00, se puede organizar. Si no sabe si se podrá salir a las 18:00, las 19:00 o las 20:00, esa persona no es dueña de su tiempo. Y lo peor que puede tener una persona es que sea esclava de su tiempo.

 

-¿Hay que vincular los salarios a la productividad?
-Sin lugar a dudas. Los sindicatos no comparten mucho esta idea porque están anticuados.Pero la productividad debe tener un premio.


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