La igualdad atrae clientes

Las 36 empresas premiadas por sus prácticas igualitarias saben que mejoran su imagen y el clima laboral

 

Fátima González no tiene que mirar el reloj para ir al trabajo. Y si se pone malo uno de sus tres hijos, nada de preguntarse angustiada: "Dios mío, ¿cómo voy a apañarme hoy?". Esta ingeniera de telecomunicaciones madruga para vestirlos y darles el desayuno, pero sale rumbo al trabajo cuando ya no hay atasco de tráfico. Eso, si va, porque pisa el despacho tres días por semana y con horario flexible. Un plan envidiable para muchos solo al alcance de unos pocos. Un plan posible gracias a las políticas empresariales de igualdad y conciliación, que han estrenado premio oficial.

 

Esta empleada teletrabaja por objetivos y con autonomía para lograrlos. González es una de los 917 empleados que tiene en España la compañía franco-estadounidense Alcatel-Lucent, una multinacional que favorece la conciliación de la vida personal y laboral y la igualdad -la primera lleva a la segunda-. Forma parte de las primeras 36 compañías que lucen el distintivo Igualdad en la Empresa, creado en la ley de 2007 e iniciado en los últimos meses.

 

"Es una medida pensada para premiar la excelencia en igualdad", asegura la directora general para la Igualdad en el Empleo y la No Discriminación, Carmen Navarro. No basta con tener un plan de igualdad, obligatorio en empresas de más de 250 trabajadores.

 

Se presentaron más de 600 compañías. Los ganadores forman un ramillete de sectores (alta tecnología, enseñanza, gestión de infraestructuras, alimentación...). Desde un conglomerado como Ferrovial, con más de 40.000 empleados en España, hasta la Autoescuela Placentina, con 30 empleados y sede en la provincia de Cáceres, la cervecera Mahou, la eléctrica Endesa o el imperio de los frutos secos Borges.

 

El distintivo, que las empresas pueden emplear con fines publicitarios, proporciona buena imagen y puede mejorar la puntuación para obtener subvenciones públicas y adjudicaciones en los concursos de la Administración.

 

De puertas adentro, las ventajas son otras. De entrada, aprovechar el talento. "La igualdad mejora el ambiente de trabajo y las relaciones laborales. Y se reduce el absentismo laboral", afirma la directora general Navarro. También pueden servir para dar brillo a la cuenta de resultados.

 

Esa es la experiencia de Autoescuela Placentina, una empresa familiar con cinco autoescuelas y un centro de formación de conductores de vehículos pesados y mercancías peligrosas en la provincia de Cáceres. Para potenciar la llegada de clientas en 2000 ofrecieron servicio de guardería durante las clases. Y llegaron las alumnas. "Si les dábamos facilidades, las mujeres se matriculaban", relata María del Puerto Macedo, una de las responsables del negocio. Las alumnas, que antes eran el 20% de los
matriculados, ya son el 60%, según Macedo.

 

La empresa extendió el servicio de guardería gratuito a sus trabajadores -22 hombres y ocho mujeres- También optó por horarios flexibles y adecuados a la demanda. El resultado es que "no hay malas caras". "El ambiente de trabajo ha mejorado, se rinde más. Existe más motivación y menos absentismo. La igualdad cuesta dinero al principio, pero luego es rentable", resume Macedo.

 

"Calidad e igualdad forman parte de la excelencia empresarial", defiende Dolors Salguero, jefa de recursos humanos del Grupo Borges (más de 700 empleados). Planteó los planes de equiparación "antes de que se aprobara la ley [de Igualdad, vigente desde 2007]". Ofrecen cursos de formación para carretilleras, elección de horarios para trabajadores de jornada reducida, una hora para comer -"así la gente se va antes a casa"- y horas libres para llevar al niño al médico, por ejemplo.

 

Para facilitar la presencia femenina en el escalón más alto -algo que, para Salguero, difícilmente se puede imponer con cuotas- han dado un paso más: la formación de futuras directivas. Una política que también han iniciado algunas de las empresas premiadas, como Alcatel-Lucent, y que forma parte de una línea más amplia, la responsabilidad social corporativa.

 

"El sello -aún sin poner en los productos- puede ser "una ventaja competitiva" en unos estantes atestados de marcas blancas, plantea el director de responsabilidad corporativa del grupo Mahou-San Miguel, Jesús Núñez. La cervecera, con 2.447 empleados (en torno al 15% de mujeres, cuya cifra se ha triplicado desde 2001), considera la igualdad un "aspecto clave" en una política de responsabilidad corporativa que incluye la no discriminación, el respeto a los derechos laborales y al medio ambiente. Unos compromisos que exigen a sus proveedores. La reputación sí importa. "En las redes sociales te pueden castigar, por ejemplo, si hay una denuncia sobre acoso. Con las políticas de responsabilidad también protegemos nuestra reputación", concluye este responsable.

 

La más "feminista" del Ibex

 

"La conciliación y la igualdad son cosas distintas, aunque formen parte del mismo puzle", sostiene Guiomar Illescas, responsable de estas políticas en Red Eléctrica de España (REE), la empresa que transporta el fluido eléctrico. Antaño pública, ahora en el Ibex-35, la compañía arrancó con esas políticas -diferenciadas- a finales de los años noventa. Es la que tiene mayor proporción de mujeres en el consejo de administración: tres de once miembros. Este 27,2% la coloca a la cabeza de las 35 de mayor capitalización en la participación femenina en los consejos. Igualdad en la selección, promoción y formación de trabajadores. A méritos equivalentes, se favorece la elección del sexo menos representado en cada categoría laboral. Pero alguna vez no se puede cumplir.
"Hemos ido incluso a centros de Formación Profesional a buscar mujeres tituladas en Electricidad, pero no hay", explica la responsable.

 

REE tiene 1.600 empleados, "el 23%, mujeres, cuando la media en el sector es el 17%". Entre sus políticas de conciliación están el horario flexible, los permisos ampliados por motivos familiares o ayudas a la discapacidad.


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