Las motivaciones monetarias sólo son una solución a corto plazo

Un estudio demuestra que los premios económicos e inmediatos pueden ser contraproducentes.

 

Una reciente investigación llamada The Dirty Laundry sugiere que los premios monetarios entre los empleados pueden ser contraproducentes. Los investigadores estudiaron a un programa de premios de no absentismo iniciado por los directivos de una lavandería comercial e industrial. La empresa era propietaria de cinco establecimientos pero el programa piloto de premisos sólo se implementó en una de las lavanderías.

 

El premio fue, durante seis meses, una tarjeta regalo cargada con 75 dólares, y de 100 en el séptimo mes para el trabajador con menos ausencias. Además, el ganador era anunciado en una reunión a la que asistían todos los trabajadores. Efectivamente, el programa consiguió su objetivo, que era reducir el absentismo, pero también produjo otros efectos secundarios.

 

Al comparar los datos de la lavandería en la que se había implementado el programa con las otras cuatro, se observaron algunos problemas. En primer lugar, cuando dejó de implementarse el programa, rápidamente la situación volvió al estatus anterior. Además, había trabajadores que, una vez ganaban el premio, al pensar que no serían elegidos una segunda vez, volvían a aumentar sus ausencias.

 

Pero el principal problema fue que los empleados que antes del programa ya estaban comprometidos con la empresa y cuyos niveles de absentismo eran muy bajos, empezaron a desmotivarse al ver que otros trabajadores mucho menos implicados eran recompensados. En concreto, su productividad bajó entre un 6 y un 8%, al creer que el programa de premios era injusto porque no valoraba su dedicación anterior al programa de premios.


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