Reducir el absentismo

Un artículo de MARÍA BOSCH OLIVERAS
MIENTRAS la sociedad española está discutiendo sobre límites de la prevención social, reforma laboral sí o no, significado de economía sostenible o buscando quiénes son los culpables de que lo que se nos dijo que era una leve recesión se haya convertido en una gorda crisis, nuestra economía, la del día a día, está al borde del precipicio, con el peligro de caernos todos en él si no nos ponemos a trabajar pronto y bien.

 

Hace algún tiempo se le preguntó al director de Coca-Cola España cómo se llegaba a un puesto así: "Trabajando mucho y haciendo las cosas medianamente bien y eso ocurre si se hace lo que gusta". Trabajo y motivación unidos.

 

En la Comisión de Sanidad, la Sra. Consejera de Salud mandó a toda la oposición a "criticar menos y trabajar más". Estuvo acertada la Sra. Kutz en lo de trabajar más pero no en el hecho de no aceptar las críticas y denuncias que le hacían a su gestión.

 

Hacer sostenible el sistema sanitario es trabajo de todos: gestores, trabajadores y ciudadanos, repiten con frecuencia nuestros dirigentes. En lo concerniente a los gestores y a los trabajadores estamos en el "quiero" y "puedo", pero nos falta el imprescindible "lo hago", es decir, ponerse a trabajar en ello.

 

Hay un fenómeno que por su alcance y dimensión afecta al rendimiento y productividad de todas las empresas, incluidas las sanitarias, y es el absentismo laboral unido al absentismo presencial. Del primero conocemos lo que cuesta a la Administración la sustitución de quienes no acuden al trabajo, 19,3 mill. Eu., faltan datos del segundo pero sí sabemos lo que pagó el Departamento de Salud por horas extraordinarias, 6,2 mill. Eu. y, una gran parte de este dinero, es lo que nos cuesta el absentismo presencial. Fenómenos importantes que, al estar relacionados con la gestión de personas, son de difícil solución y, mucho más, cuando ni siquiera se intenta. Según el Barómetro Egarsat, al Servicio Navarro de Salud se le podría colocar dentro del 30% de empresas que no tienen mecanismos de control ni medidas definidas en relación al absentismo, ocasión perfecta para que la Sra.Consejera ponga a trabajar a más de uno.

 

El absentismo no es un problema médico sino un fenómeno sociológico, Gili Maluquer (Rev. de Med. y Seg. en el Trabajo, 1977) y se encuentra directamente vinculado a la actitud del individuo y de la sociedad ante el trabajo. Todo lo que propicia una actitud adecuada redunda en un menor absentismo y viceversa.

 

En muchos casos el absentismo laboral no está justificado; la falta de motivación y la insatisfacción laboral son las principales razones para faltar al trabajo (Roberto Martínez, Fundación Másfamilia, 2009). Parecida opinión a la de Maluquer expresada 32 años más tarde. Culpar sólo al empleado o sólo a los gestores o pensar que otros están peor, no parece que lleve a atajar el fenómeno.

 

En las empresas se habla de los que se ausentan de su lugar de trabajo con cualquier excusa pero igual de dañino, costoso y desmoralizante es el absentismo en el propio puesto, es decir, la presencia sin rendir. Este tipo de absentismo no es reciente en nuestras empresas aunque actualmente se puede hacer más difícil su detección, pues se puede esconder, en parte, entre las nuevas tecnologías que son precisas para trabajar en muchos lugares de la Administración. Esta "presencia ausente" radica principalmente en la falta de motivación para desarrollar los menesteres encomendados y el problema se agudiza si hay, además, un mal clima laboral.

 

"Las personas, además de producir, piensan y sienten", Marta Romo, empresaria y coaching, en una conferencia a empresarios en Pamplona. ¿Conocen los dirigentes de Osasunbidea cómo piensan y sienten sus trabajadores? Es imposible ya que no se han habilitado instrumentos para averiguarlo. ¿Será el absentismo presencial, además de un gran deterioro económico, la evidencia de una profunda insatisfacción del mundo laboral y la respuesta a las preguntas no hechas? Compromiso y responsabilidad fueron los conceptos más repetidos en unas Jornadas sobre Absentismo (Adecco). Desde la Consultoría Pricewaterhouse señalan que está comprobada la correlación entre absentismo y compromiso del empleado, elemento sin el cual es complicado lograr índices de sostenibilidad y rentabilidad, ya que van unidos el compromiso de los profesionales, la productividad de la empresa y la satisfacción de los clientes.

 

Una buena actuación es acercarse a las personas para solucionar el conflicto, las dos partes deben dar el primer paso y si lo verdaderamente relevante es el compromiso, seguro que se encuentra en el virtuoso punto medio.

 

"El comportamiento es el espejo en el que cada uno muestra su imagen" ( Johan Wolfgang Von). Todos, dirigentes y trabajadores de Osasunbidea, deberíamos trabajar para que cada día nuestra imagen saliera más favorecida.

 

MARÍA BOSCH OLIVERAS ES DUE FISIOTERAPEUTA, EXPERTA EN GESTIÓN DE SERVICIOS DE ENFERMERÍA


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