Santander pone en marcha el ‘flexiworking’ para toda la plantilla

Nuevas fórmulas de trabajo. Ana Botín quiere romper moldes en Banco Santander y que la plantilla pueda compaginar su vida laboral y familiar a la que mejoren su productividad. El banco anunció ayer la puesta en marcha del ‘flexiworking’, una novedosa forma de trabajar que afecta a toda la plantilla. El objetivo es que cada empleado gestione su horario y trabajo “siempre que objetivamente sea posible”.

 

Cuando Ana Botín asumió la presidencia de Grupo Santander en septiembre del pasado año ya tenía en mente cambiar los hábitos y horarios de trabajo en el banco. Considera que si un empleado está contento en su puesto repercutirá también en el cliente, y por lo tanto en la productividad. En una de sus primeras reuniones con directivos de la entidad, esta ejecutiva, que acababa de llegar a España después de cuatro años dirigiendo la filial del banco en Reino Unido, explicó que quería reuniones cortas, programadas y que todas estuvieran convocadas antes de las 17.00 horas de la tarde. Considera que las 18.00 horas es un buen horario para irse a casa.

 

Desde que regresó a España también quiso implantar una nueva cultura en la entidad. Todo debe ser “sencillo, personal y justo”. Y es aquí, en esta nueva filosofía, donde encaja el flexiworking presentado ayer a la plantilla y que entrará inmediatamente en funcionamiento para todos los empleados, aunque en algunos departamentos será más sencillo que en otros su implantación. Es más fácil su introducción en los servicios centrales que en una oficina, pero el objetivo es que todos puedan acogerse a esta novedosa iniciativa, reconocieron ayer en la presentación de esta fórmula de trabajo.

 

El flexiworking se apoya en las nuevas tecnologías, con horarios más continuos y sin que sea necesaria la presencia física en la oficina. El proyecto es adecuar las condiciones de prestación del trabajo a las necesidades y preferencias personales de cada empleado para lograr un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal, siempre, según explicó ayer la entidad a la plantilla, que objetivamente sea posible y compatible con las necesidades de servicio y de atención al negocio.

 

Para poner en marcha este rompedor modelo de trabajo en un banco español (hay multinacionales que aplican algo similar, pero en España es prácticamente inédito) cada departamento o grupo deberá organizarse para hacer posible esta flexibilidad, que permite al empleado trabajar desde cualquier sitio e incluso organizar su propio horario. El reto es que exista una coordinación con los cuadros superiores y que el negocio no se resienta. La nueva política laboral establece, de hecho, un marco de actuación, así la elección de las medidas flexibles y su implantación deberá adaptarse a las distintas realidades de cada uno de los países en los que tiene presencia el banco, divisiones y sociedades.

 

El banco recuerda, además, que es muy diferente trabajar en funciones de soporte, como servicios centrales, que en funciones comerciales, más condicionados por las exigencias de la presencia con el cliente.

 

El objetivo final es que la productividad mejore, ya que Ana Botín siempre ha considerado que si un empleado trabaja a gusto eso se transmite al cliente, y al final influye positivamente en el negocio, ya que puede aumentar la vinculación.

 

Según los análisis realizados por el banco, generar entornos de trabajo flexibles, que propicien una cultura de eficiencia, productividad y meritocracia, repercutirá en los mejores resultados y compromisos y motivación del empleado.

 

El proceso de seguimiento se incluirá en los responsables de recursos humanos y en sus diferentes unidades locales. Además, se harán encuestas periódicas que se darán a conocer y que valorarán la eficacia de esta iniciativa.

 

Los principios básicos del flexiworking incluyen que los beneficiarios de esta nueva forma de trabajar, que permite conciliar más, sea también correspondida por la plantilla para que sea viable. Será cada equipo el que deberá seleccionar las diferentes opciones de flexibilidad que se puedan poner en marcha. Esta política pretende que se evalúe al trabajador por sus logros y no por su presencia, según afirmaron ayer directivos del banco a la plantilla. Las experiencias que sean negativas se revocarán.

 

Datos:

- 187.000 trabajadores de Santander en todo el mundo podrán beneficiarse de la flexibilidad laboral.

- 30.000 empleados en España pueden acogerse a esta fórmula de trabajo, aunque los 16.000 que están en las oficinas tienen más reducidas sus posibilidades.

- El 40% es el objetivo de clientes vinculados que quiere alcanzar Santander y llegar a los 18 millones en tres años.

 


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