Seis de cada diez españoles aseguran que el trabajo afecta a su salud

El trabajo y la salud son dos aspectos fundamentales para la mayoría de los ciudadanos, aunque hay momentos en los que se solapan. Según una encuesta de Randstad, un 58% reconoce que el trabajo afecta a su salud. De hecho, un 30% (un 2% más que en 2010) reconoce que le afecta a menudo y un 28% (4% más que hace un año) que le ocurre en momentos de estrés.

 

Este dato supone, respecto al año pasado, un incremento del 6% de españoles que admiten que el desempeño diario de su profesión afecta directamente a su salud.

 

Frente a este dato, sólo un 21% de los trabajadores encuestados por Randstad afirma que el empleo no le afecta desde este punto de vista a su vida diaria y otro 21% que no le afecta nunca. De hecho, esta cifra no registra ninguna variación respecto a los resultados obtenidos por esta misma investigación durante el año pasado.

 

Esto indica que las preocupaciones generadas por el trabajo y el estrés relacionado con la posibilidad de perder el empleo tienen consecuencias en la salud de los profesionales. De forma paralela, y aunque parezca contradictorio, el miedo a perder el trabajo está provocando un descenso del absentismo y un aumento del conocido como "presentismo": mayor presencia en la oficina, aunque no haya aumento de la productividad.

 

Estos datos se corroboran con el hecho de que este temor se haya cifrado en la Seguridad Social durante 2010 con un 40% menos de bajas laborales, según la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT), ya que el miedo a la pérdida laboral sumado a la posibilidad de recortes de plantilla suscita entre muchos profesionales mayores niveles de ansiedad que en épocas anteriores.

 

En esta línea, la Unión Europea, a través de varios estudios, asegura que el estrés causa actualmente entre los ciudadanos comunitarios más de la mitad de las bajas laborales. Esta clasificación está encabezada por Finlandia con el mayor índice de bajas por estrés y depresión. De hecho, en España se ha detectado durante los últimos meses, según datos de la AEEMT, un aumento de los casos de incapacidad temporal en el trabajo motivados por este tipo de patologías, y eleva el conjunto de estos trastornos en la UE hasta el 60% de las bajas laborales de los ciudadanos comunitarios.

 

Randstad recomienda poner en marcha las siguientes pautas de comportamiento para garantizar una correcta sintonía entre salud y vida profesional:

 

Marcarse objetivos realistas en el trabajo. En muchos casos las reducciones de personal han ido unidas a un aumento en las tareas o en la carga de trabajo de los profesionales que han mantenido su empleo. En primer lugar, tanto la empresa como el trabajador deben buscar objetivos realistas en el trabajo, que no desmotiven al empleado al considerarse desde un principio inalcanzables.

 

Priorizar las tareas. Antes de ponerse a trabajar es preciso identificar aquellas tareas más urgentes o importantes en el día a día y evaluar las acciones que se deben realizar de manera inmediata, las que se pueden delegar o aquellas que son óptimas para ofrecer un valor añadido.

 

Pedir apoyo a compañeros y superiores. Saber delegar o pedir ayuda en momentos de estrés no significa que el trabajador sea un mal profesional, sino que está desbordado por la cantidad de trabajo. El trabajo en equipo y la cooperación son dos factores que se deben fomentar y propiciar desde la organización.

 

Mantener una comunicación fluida con los superiores. En muchos casos los trabajadores no ponen en conocimiento de sus jefes su ritmo o volumen de trabajo, por lo que para el directivo resulta imposible predecir o identificar un problema. Mantener una comunicación directa con el superior ayudará a mejorar tanto la situación personal de los trabajadores como su posible repercusión en el empleo.

 

Mantener una alimentación correcta. El empleado debe cuidar su alimentación, ya que ésta también puede afectar a su salud.

 

Hacer ejercicio. La práctica habitual de ejercicio ayuda a eliminar o reducir los niveles de estrés y es positiva para estimular la producción de endorfinas, que aumentan la sensación de bienestar y reducen el dolor.


Comentarios

Deja tu comentario:



Normas de participación