¿Qué es el absentismo laboral?

No existe una definición consensuada de lo que se entiende por absentismo pues son varias las interpretaciones que las empresas hacen del fenómeno. De hecho, cualquier definición tiene una carga política importante. El cómo se defina el absentismo es, a su vez, un indicador de cómo se interpreta el fenómeno y de su posible tratamiento.

 

La gran dicotomía se encuentra en discernir si se encara el absentismo con una definición que incluya todas las acepciones y motivos, o se restringe a considerarlo como sólo aquella parte que es gestionable. De la propia definición (que incluso hacen quienes la restringen) hay los que coinciden en entender el absentismo como aquel número de horas o jornadas no trabajadas respecto al número de horas o jornadas contratadas.

 

La divergencia en los puntos de vista aparece a partir de ahí. Algunos entienden que ese fenómeno debe incluir la totalidad de horas no utilizadas, y otros, restringiéndolo sólo a aquellos aspectos del absentismo que son gestionables y no considerando horas no utilizadas como las derivadas, por ejemplo, de una baja por maternidad, horas sindicales u otros. Como se puede apreciar, la divergencia no se basa tanto en lo que es y lo que no es absentismo, sino sobre lo que se cuantifica y se sigue dentro de una empresa dentro del concepto de absentismo.

 

En los estudios elaborados por Egarsat en colaboración con Esade, se desprende que prácticamente la mitad de los responsables de recursos humanos en España definen el absentismo como "faltar al trabajo" sin especificar las causas; en segundo lugar, la definición más frecuente es la de definirlo como las "ausencias injustificadas" consecuencia, por tanto, de comportamientos oportunistas por parte del trabajador; y en tercer lugar, aparecería la definición de "ausencias justificadas". Es decir, en España parece que es mayor el número de responsables de RRHH que entienden el fenómeno como conducta oportunista, frente a los que lo ven como algo natural y justificado.