Consejos para prevenir los riesgos de la exposición al sol

Consejos para prevenir los riesgos de la exposición al sol

El sol es un elemento imprescindible para la vida. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, si bien tiene efectos positivos, también tiene otros que son nocivos para nuestro organismo. Entre los efectos positivos de la radiación destacan su papel en la síntesis de la vitamina D, en la absorción de calcio por los huesos o su influencia sobre nuestro estado de ánimo. Entre aquéllos nocivos, se encuentran las quemaduras cutáneas, las lesiones oculares, el envejecimiento o el cáncer de piel.

 

El bronceado y la melanina

El bronceado es la respuesta biológica de defensa de nuestro organismo frente a la radiación solar. La segregación de melanina, pigmento que se encuentra en las células de la piel, cuando la radiación solar incide sobre la piel es la forma que tiene nuestro organismo de protegerse de las radiaciones ultravioletas. La melanina actúa como un  fotoprotector que tiene como función absorberlas y transformarlas en energía calórica.

No obstante, no todas las pieles producen la misma cantidad de melanina. Esta producción depende del fototipo de la piel, es decir, de su capacidad para absorber y asimilar la radiación solar.  Existen seis tipos de piel o de fototipos, definidos según su resistencia a la radiación solar:
• Fototipo I. Pelirrojos, de piel muy blanca.
• Fototipo II. Rubios, de piel blanca.
• Fototipo III. Castaños, de piel clara.
• Fototipo IV. Castaños oscuro, de piel morena.
• Fototipo V. Castaños muy oscuros, piel muy morena tipo árabe o india
• Fototipo VI. Raza negra

 

La radiación solar

Además estos factores relacionados con la sensibilidad de la piel, hay otros que influyen en la radiación solar que incide sobre nuestra piel y que también deben tenerse en consideración:

  • La hora del día de exposición: entre las 12 y las 16 horas, es máxima
  • La estación del año: es máxima en verano.
  • La altitud: la radiación UV aumenta un 4% por cada 300 m de altitud.
  • Nubes: La presencia de nubes atenúa la sensación de calor, pero las radiaciones ultravioletas siguen actuando.
  • La radiación reflejada: en la nieve es de entre el 70 y el 90 % de la radiación, en la arena de hasta al 25 %, en el agua de entre el 10 y el 20%, etc.

 

Consejos para proteger tu piel del sol

  • Evitar la exposición solar entre las 12 y las 16 horas, procurar no dormirse al sol y extremar las medidas protectoras cuando se realicen actividades al aire libre.
  • Utilizar un protector solar que proteja frente a la radiación UVB (causante de las quemaduras solares) y UVA (principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel). Estos dos tipos de radiación afectan también al sistema inmunológico y contribuyen al riesgo de cáncer cutáneo.
  • Elegir un protector solar adecuado para el tipo de piel o zona del cuerpo, teniendo en cuenta el fototipo, la edad y las circunstancias de la exposición. En las primeras exposiciones solares hay que usar un protector solar de factor (FPS) más alto.
  • Aplicar el producto en cantidad generosa y uniformemente sobre la piel seca, media hora antes de la exposición al sol y repetir la aplicación cada 2 horas y después de cada baño. La aplicación repetida de cremas protectoras no tiene como objetivo aumentar el tiempo de exposición, sino permitir una exposición con menos riesgos.
  • Utilizar el protector solar incluso en días nublados. Las radiaciones UV atraviesan las nubes y se reflejan en el agua, la arena, la hierba y la nieve.
  • No utilizar protectores solares que estén abiertos desde el año anterior.
  • No permanecer mucho tiempo al sol, aunque se esté usando una crema de protección solar. Ningún protector solar ofrece una protección del 100%.
  • Extremar las precauciones en las partes del cuerpo más sensibles al sol: cara, cuello, calva, hombros, escote, orejas, manos y empeines.
  • Proteger también la piel con ropa (camisetas, pantalones), preferentemente de color claro y fibras naturales (algodón, lino); proteger la cabeza con sombreros de ala y los ojos con gafas de sol que absorban el 100% de las radiaciones UV.
  • No exponer al sol a niños menores de 3 años. Protegerlos con ropa, sombreros, gafas y protectores solares de altos índices, especiales para niños y resistentes al agua. Deben beber agua con frecuencia.
  • Beber agua antes, durante y después de la exposición al sol.
  • Es importante saber que ciertos medicamentos pueden producir fotosensibilización o aumentar el riesgo de la exposición al sol.
  • Vigilar cualquier cambio en el color, la forma o el tamaño de pecas o lunares. En caso de dudas consultar con un especialista.

 

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Esalud consejos proteccion solar

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