Superar el ‘síndrome de abstinencia’ al dejar de fumar

Superar el ‘síndrome de abstinencia’ al dejar de fumar

 

Para aquellas personas que fuman, tomar la decisión de dejar el tabaco no es fácil. La principal sustancia que contienen los cigarrillos, la nicotina, es altamente adictiva. A pesar de ello, se debe tener muy presente que la nicotina resulta muy nociva para nuestro organismo, y también perjudica a las personas que nos rodean y que no fuman: los fumadores pasivos.

 

El consumo de tabaco puede desencadenar afectaciones como bronquitis crónicas, enfisema pulmonar, enfermedades coronarias, úlceras de estómago e intestinos e incluso, en los casos más graves, cánceres como el de pulmón, boca, laringe o esófago, además de poder provocar una disminución de la visión de forma periférica y nocturna.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que, si no se reducen los índices de tabaquismo actuales, en el año 2020 el tabaquismo será el responsable de 10.000.000 de defunciones a nivel mundial, 60.000 en el caso de España, donde se calcula que el 28% de la población es fumadora.

 

Por todo esto, si fumas, es muy importante que dejes de hacerlo lo antes posible. Aunque los primeros días puede parecer más difícil, debido al llamado ‘síndrome de abstinencia’, sus síntomas disminuyen al cabo de poco tiempo y, con ello, las ganas y la necesidad de fumar.

 

Síntomas de abstinencia derivados de la falta de nicotina en el cuerpo
La nicotina es una droga que afecta a muchas partes del organismo, entre las cuales el cerebro, que, con el tiempo, se acostumbra a la sustancia. Por esto, en el momento en que se deja de fumar, hay un periodo en el que el cuerpo se tiene que adaptar a la falta de esta sustancia, durante el cual la persona fumadora experimenta lo que se conoce como el ‘síndrome de abstinencia’.

 

No son más que una serie de señales que indican que nuestro cuerpo se está adecuando a la nueva situación y que, aunque en algunos casos pueden no resultar demasiado agradables, en ningún caso son perjudiciales para nuestra salud.

La duración de estos síntomas puede ser desde un par de días a unas cuantas semanas. Se debe tener muy claro, por lo tanto, que se trata de algo temporal. Para superar esta primera fase, es importante reconocer estas señales, entre las que destacan:

  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Cambios de humor
  • Sensación de inquietud y nerviosismo
  • Aumento del apetito
  • Disminución de la frecuencia cardiaca

 

¿Cómo podemos aliviar el síndrome de abstinencia?
Aunque hay ayudas farmacológicas que pueden ayudarnos a controlar los síntomas derivados de dejar el consumo de tabaco, hay una serie de pautas que podemos llevar a cabo con el objetivo de minimizarlos de forma natural:

  • Hacer desaparecer de nuestro alrededor y de casa todo lo relacionado con el tabaco (ceniceros, mecheros, cerillas, etc.).
  • Iniciar una rutina de ejercicios físicos, que hará que aumente nuestro cansancio y nos permitirá librarnos de la ansiedad.
  • Aumentar la ingesta de agua, con lo que ayudaremos a nuestro cuerpo a eliminar la nicotina más rápidamente.
  • Romper hábitos relacionados con el tabaco, especialmente durante los primeros días (tomar café, hacer sobremesa, etc.).
  • Evitar sitios donde está permitido fumar (terrazas, zonas de fumadores, etc.).
  • Cambiar de rutina. Cuando sintamos la necesidad de encendernos un cigarrillo, es aconsejable dejar rápidamente lo que estamos haciendo y hacer algo diferente, hasta que al cabo de 1 o 2 minutos la ansiedad haya disminuido.
  • Proponernos un objetivo diario: ‘hoy no fumaré’, y compensarnos una vez lo hayamos conseguido.
  • Calcular el dinero que ahorramos y reservarlo para uno mismo, para premiar nuestro esfuerzo (un fumador gasta, de media, la cantidad de 1.350 euros al año).

 

Intenta tener presente, en todo momento, que esta sintomatología es temporal y que se irá reduciendo progresivamente. ¡La determinación y la voluntad son muy importantes!

 

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