La mala situación de una empresa no justifica suprimir el bonus

La Audiencia Nacional rechaza la eliminación de la retribución variable aplicada por Catalunya Banc, intervenida por el Frob, y le obliga a abonar a sus trabajadores lo acordado por los objetivos de 2011.

 

Catalunya Banc, entidad a la que CatalunyaCaixa traspasó su negocio financiero, deberá pagar a sus empleados el bonus correspondiente al año 2011. Así lo exige una sentencia de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional del pasado 10 de enero, según la cual la empresa no puede suprimir de forma unilateral el abono de los objetivos ya devengados y reconocidos a los empleados.

 

La entidad, que es propiedad del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), tomó hace un año la decisión de no abonar las retribuciones variables de los trabajadores que ya habían alcanzado los objetivos prefijados por la empresa, después de que ésta los hubiera reconocido e incluso cuantificado su importe exacto para cada empleado.

 

Para ello alegó que la medida se debía a los malos datos obtenidos por la entidad, que registró pérdidas de 1.362 millones de euros en el año 2011. Una excusa que la Audiencia Nacional rechaza señalando que "los resultados no tuvieron nunca influencia efectiva en la percepción de las retribuciones variables de la empresa demandada".

 

Se daba la circunstancia de que a finales de 2010, la Unión Europea había aprobado una directiva (76/2010) sobre supervisión de las políticas de remuneración, en la que se ofrece a las entidades de crédito y a las empresas de servicios de inversión la posibilidad de reducir o hasta suprimir las retribuciones variables, incluso las ya satisfechas, en caso de obtener resultados financieros negativos.

 

Esta norma europea fue trasladada al Derecho español a través de un real decreto (771/2011) y completada, además, con una circular del Banco de España.

 

Pese a todo, la sentencia no tiene en cuenta toda esta regulación para este caso concreto porque entiende que, por un lado, los resultados negativos obtenidos obedecieron a una provisión por el deterioro de los activos inmobiliarios en poder de la entidad financiera y que, en cualquier caso, los resultados de la actividad ordinaria eran positivos.

 

El tribunal tampoco acepta aplicar la conocida como cláusula rebus sic stantibus –según la cual las condiciones de un contrato pueden alterarse si las circunstancias cambian–, por entender que la situación de crisis económica alegada por la entidad financiera para no abonar la retribución variable a sus trabajadores era conocida desde años atrás y no había surgido de manera imprevisible.

 

En este sentido, afirma que la empresa no puede alegar la existencia de alteración extraordinaria de las circunstancias existentes porque la depreciación de los inmuebles de las entidades de crédito alegada era absolutamente notoria desde mucho antes.

 

En cualquier caso, incide en el hecho de que esta circunstancia no impidió a la empresa fijar unos objetivos extremadamente exigentes a sus trabajadores. De hecho, a comienzos de marzo del año pasado, cuando, según sostiene la Audiencia, "la empresa no podía desconocer de ningún modo su cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio 2011", se dirigió a sus trabajadores para notificarles qué retribuciones variables correspondían a quienes habían alcanzado sus objetivos.

 

A juicio del tribunal, con este proceder, la entidad estaba acreditando, con sus propios actos, que el resultado de la empresa no constituía un requisito obligado para el abono del bonus.

 

Según explica Ricardo Bodas, que ha sido el magistrado ponente de la sentencia, "de la lectura de las normas y circulares aplicables se desprende que los esquemas de remuneración de las entidades de crédito, especialmente de las que reciben apoyos financieros públicos, no amparan, de ningún modo, que una empresa decida unilateralmente no pagar las retribuciones variables a los trabajadores".

 

En opinión de Carlos Gil, socio del área de Laboral del despacho SJ Berwin, "hay que tener en cuenta que esta sentencia se pronuncia en relación con un caso concreto y, por tanto, su doctrina no se debe entender aplicable de manera genérica".

 

No obstante, advierte de que lo que sí aclara la Audiencia, y parece que con ánimo de generalidad, es que la reducción o eliminación de la retribución variable, al amparo de la directiva europea citada y del real decreto español que la desarrolla, exigiría, en todo caso, seguir el procedimiento de modificación sustancial de condiciones de trabajo regulado en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.

 

Los sueldos de los directivos, a debate

Las retribuciones en el sector de la banca están en el punto de mira desde el estallido de la crisis financiera, pero la principal preocupación tiene que ver con las elevadas remuneraciones recibidas por los altos ejecutivos.

 

La Unión Europea ha alcanzado recientemente un principio de acuerdo para poner coto a los sueldos de los dirigentes de las entidades de crédito, reduciendo la retribución variable. El objetivo de esta medida, rechazada por Reino Unido, es evitar que se vuelvan a producir los abusos de los últimos años y aportar mayor transparencia al sector.

 

El ministro de Economía español, Luis de Guindos, ha ido un paso más allá al defender que es necesario poner tope también a la cantidad fija que perciben los banqueros.

 


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