Los sabios proponen eliminar los topes de cotización a la Seguridad Social

El tratamiento fiscal que el Informe Lagares propone para las pensiones públicas y privadas no sólo es contradictorio sino que además, y en opinión de los economistas consultados por este diario, puede mermar aún más la sostenibilidad del actual sistema. Fiscalblog: El perfectamente prescindible informe de la Comisión de Expertos.

 

En su documento, los sabios apuestan por eliminar las bases máximas de cotización para mantener la proporcionalidad entre la contribución al sistema y la futura prestación. Esto, si se hace manteniendo el tope sobre la pensión máxima a la hora de cobrar esa prestación, podría resultar confiscatorio. Y si se eliminase ese tope, como parecen sugerir los autores del informe, el gasto del actual sistema se dispararía y financiarlo se convertiría en misión imposible.

 

Fuentes del mundo académico señalan a elEconomista que el informe no deja de estar elaborado por fiscalistas o hacendistas que no conocen muy bien la materia de la Seguridad Social. "Sería como si el cuerpo humano tuvieran que estudiarlo mecánicos", apuntan.

 

Un buen ejemplo de ello es el hecho de que el grupo de sabios critique los topes máximos de cotización por entorpecer el sistema, y no entiendan que su razón de ser es que también existen límites máximos de pensión.

 

Solidaridad y redistribución

Acabar con ellos, señalan, "no contribuye" a la esencia de la Seguridad Social, que no deja de ser la redistribución interna de la renta y la solidaridad intergeneracional, porque "no se pueden mantener pensiones de 6.000 euros al lado de otras de 400 euros. Eso no es Seguridad Social", sentencian.

 

Por su parte, Rocío Gallego, Profesora titular de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) señala que parece incongruente que, por un lado, se hable de fomentar la previsión privada a largo plazo y por el otro, el informe, tal y como se señala en la parte del IRPF, ponga en entredicho la deducibilidad de todos estos instrumentos, en cuyo caso dejarían de tener sentido.

 

Otro aspecto que resulta poco coherente, tendría que ver, en su opinión, con el tema de la contributividad, dado que los expertos se decantan por eliminar los topes a las bases máximas de cotización y por informar a los pocos asalariados a los que afectaría esta medida para que pudieran hacerse un plan de pensiones privado (planes que, según el grupo de expertos capitaneado por Lagares, no pueden promoverse ahora fiscalmente por la situación complicada que atraviesan las cuentas públicas y el proceso de reducción del déficit en que se encuentra inmerso el Estado).

 

Así, entiende que el modelo propuesto acaba con la contributividad "por arriba", y hace hincapié, además, en que la intención de los sabios de ampliar el cálculo de las pensiones teniendo en cuenta toda la vida laboral perjudica a los colectivos que quedan expulsados del mercado en el tramo final de su vida laboral.

 

Fuentes de financiación

Los economistas explican, además, que en todos los países y épocas, la Seguridad Social ha estado financiada por tres fuentes, esto es, las aportaciones realizadas por las empresas, aquellas que provienen de los trabajadores y las que hace el propio Estado a través de los impuestos. En España, a diferencia de lo que sucede en otros países de nuestro entorno, como Dinamarca, la mayor fuente de financiación del Sistema son las empresas y los trabajadores.

 

Consideran que el hecho de que la Seguridad Social se financie a través de impuestos no es un problema, si bien recalcan: "Una cosa es que una parte de tu IRPF vaya destinado a la Seguridad Social y otra, que pagues un impuesto sobre tu nómina", como parecen indicar los sabios en su documento de propuestas.

 

Por definición, un impuesto no está afectado a un destino (un contribuyente no sabe si va destinado a becas, a embajadas o a cualquier otra partida), porque de lo contrario estaríamos hablando de una tasa. Como, aparentemente no habría diferencia entre uno y otro -cotización e impuesto-, las fuentes consultadas no entienden qué motivo pueden tener los expertos para alegar que un impuesto sobre la nómina vaya a ser mejor para el funcionamiento del Sistema que una cotización.

 

Mejorar su funcionamiento

En lo que atañe al Gobierno, el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, avanzó ayer que el Ejecutivo está trabajando en el modo de incentivar los planes y fondos privados de pensiones, y consideró preferible avanzar mejorando su funcionamiento a través de cambios fiscales aprovechando la próxima reforma tributaria.

 

Jiménez Latorre señaló que "hay cierta predisposición a esperar mucho de los aspectos fiscales", en relación a los sistemas de previsión privados, pero sin embargo recordó que "hay muchos más incentivos" sobre los que se pueden tomar decisiones.

 

En este sentido, remarcó que, en la medida en que "los márgenes de intermediación son altos, los costes de gestión bajos y las comisiones altas", existe recorrido en este ámbito para impulsar estos productos. En contra de esto, el secretario de Estado añadió que en este caso se trata de "ahorro cautivo" y que el mayor atractivo fiscal "no ha terminado en un traslado de rentabilidad en el ahorrador".

 

Esta misma tarde, el presidente del comité, Manuel Lagares, comparecerá ante la Comisión de Hacienda del Congreso para explicar a los diputados las principales recomendaciones contenidas en su informe, una vez que éste fue entregado al Gobierno la pasada semana. El Ministerio de Hacienda pretende tener lista su nueva reforma a lo largo de la primavera, para que pueda entrar en la Cámara Baja el próximo mes de junio.

 


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