Más poder para las mutuas

Las compañías podrán tramitar las bajas y altas sin la aprobación del médico

El Gobierno se afana en privatizar las bajas médicas por incapacidad temporal (IT). El ministerio de Empleo junto con el departamento de Sanidad trabaja en un borrador, filtrado por agentes sociales, que de luz verde al proyecto. Las compañías controlarán desde el primer día cualquier tipo de baja médica.

El real decreto permitiría a las mutuas tramitar el alta sin necesidad de contar con el consentimiento del médico de cabecera. Aunque éste acabará asumiendo toda la responsabilidad. Fuentes del ministerio liderado por Fátima Bañez recuerdan que se trata de un borrador y que el texto final puede diferir mucho. Pero los sindicatos ya han dado la voz de alarma.

 

Medio año negociando

Las privadas solicitarán el alta cuando consideren. Si en cuatro días el sistema público no se pronuncia, se hará efectiva. Actualmente, el doctor de cabecera debe pronunciarse en un plazo de 15 días a petición de las mutuas si se trata de bajas de contingencia laboral. Con la reforma, las mutuas también podrán gestionar las bajas por enfermedades comunes.

Pero el texto no es ninguna novedad. Desde hace medio año sindicatos, CEOE y Gobierno estudian mejorar las IT. Aunque los sindicatos aseguran que el artículo número siete en el que se recoge el nuevo control de las mutuas nunca se puso sobre la mesa. Incluso algunos expertos del sector consultados por este medio aseveran que desconocían las intenciones del Gobierno.

 

Incorporación al quinto día

El sindicato de CCOO advierte que en cuatro días no se podrán revisar todos los casos. Todavía menos en los municipios en los que se comparte un médico. Sobre todo porque la mutua no comprobará que el doctor ha recibido personalmente la solicitud. Les bastará con saber que ha llegado al centro sanitario.

 

Si el médico no se pronuncia en esos cuatro días, el empleado deberá incorporarse a su puesto el quinto día hábil. El problema reside en que el trabajador no sabrá que se ha realizado la propuesta de alta médica por la mutua hasta que se notifique por carta el alta médica.

 

Control económico

La responsable de sanidad de UGT Catalunya, María José Molina, apunta que se trata de un cambio conceptual sin precedentes. Asegura que hace tiempo que quieren que las mutuas tengan más control en el trámite de las altas y bajas.

Y las consecuencias de este traspaso de poder será que los trabajadores se sentirán más presionados y que se agilizará el desmantelamiento del sistema público, a ojos de Molina. “El control de las IT es meramente económico”.

Pero el secretario de salud laboral de CCOO, Jaime González, añade otro motivo: “Quieren hacer creer que es necesario un mayor control privado dado el absentismo laboral, pero en realidad está por debajo de la media de la UE-15”.

 

Pérdida de la prestación

González también advierte que las privadas podrán pedir una instancia de reconocimiento. Si el paciente no asiste -- por ejemplo, porque está hospitalizado-- perderá la prestación. “Primero se penalizará, después se comprobará porque no ha acudido a la cita”, esgrime González.

El experto también alerta del libre acceso que tendrán las mutuas a los historiales clínicos del sistema público. “La medida violaría la ley de protección de datos del trabajador”. Podrán saber si un empleado ha sufrido un ataque de ansiedad o si está embarazada, entre otras cosas.

En este momento, patronal, sindicatos y gobiernos autonómicos evalúan la propuesta. Pero CCOO ya ha movido ficha y ha presentado alegaciones que presentará públicamente en los próximos días. “Tenemos la esperanza de que el Gobierno recapacite y elimine los artículos viciados”.

 


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