Burgos rechaza dar marcha atrás en la cotización en especie

A finales de diciembre, el Ejecutivo aprobó sin previo aviso un decreto que obligaba a las empresas a cotizar por la retribución en especie que pagaban a sus trabajadores, que hasta ese momento habían estado exentas de pago. Eso suponía que a partir del 22 de diciembre deberían tributar por los cheques de comida, los de guardería, los seguros médicos o planes de pensiones privados, entre otros. Una medida inesperada que soliviantó a las empresas, que cuantificaron en un punto de cotización a la Seguridad Social o 3.600 millones de euros el impacto de esa medida. Una merma que se unió a las sucesivas subidas de impuestos, como la del IVA, o la supresión de beneficios fiscales, como en Sociedades.

 

Desde que se aprobó esta medida, las empresas, encabezadas por la patronal CEOE, han realizado una labor de lobby para tratar de paralizar la medida o al menos lograr suavizarla. En una comparecencia en el Congreso el pasado martes, el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, abrió la puerta a aprobar retoques. “Estamos hablando con los agentes sociales y los colectivos afectados, pero solo se harán retoques”, apuntó. El jueves fue más claro y descartó la posibilidad de cambios. “Hay medidas como esta que están muy justificadas si queremos un sistema de Seguridad Social eficiente y equitativo”, subrayó durante su intervención en un curso organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). “Los trabajadores tienen el derecho de que se cotice por todas sus retribuciones y lo que no se puede permitir es que las empresas eludan esos pagos”, recalcó. En su opinión, la merma por las exenciones tributarias en las cotizaciones en especie estaba adquiriendo una dimensión “que suponía una amenaza para el sistema y la quiebra del principio de contributividad”. El secretario de Estado de Seguridad Social manifestó que era consciente de que había sectores que habían visto la medida con preocupación, pero que lo que se iba a obtener es un sistema más transparente. “No vamos a cambiar la norma, ya que ni modifica, ni altera ni violenta lo establecido con anterioridad”, apuntó. Burgos señaló que la principal pauta que debe regir en las relaciones entre empresas y trabajadores es el de la equidad. “Sin entrar en la casuística, el principio básico es que se debe cotizar por el conjunto de todas las retribuciones, sean en especie o dinerarias”, dijo.

 

Detalles sobre la carrera laboral

En su intervención, Burgos avanzó que el Gobierno aprobará después de Semana Santa un nuevo sistema por el que la Seguridad Social facturará directamente a las empresas la cotización de sus trabajadores, sistema que se pondrá en marcha en 2015. “Se trata de un cambio histórico en el mecanismo de relación entre las empresas y la Seguridad Social, que sustituirá a la actual autoliquidación y se convertirá en una herramienta preventiva de lucha contra el fraude”, señaló. Con este sistema, según Burgos, la Seguridad Social indicará a todas las empresas “lo que tienen que cotizar”, pero también establecerá un mecanismo de cotización a nivel del trabajador para que llegue al detalle.

 

“Con este nuevo instrumento se da un salto importante en el sistema de relaciones económicas de la Seguridad Social, ya que se aplicará automáticamente todo el elenco de deducciones, bonificaciones y reducciones que ampara el sistema”. La iniciativa se tramitará como proyecto de ley y se aprobará después de Semana Santa, tras haber un debate previo con los agentes sociales.

 

El secretario de Estado apuntó que esta no es la única gran iniciativa que va a poner su departamento en marcha para agilizar las relaciones de empresas y trabajadores con la Seguridad Socia. También se refirió a otro proyecto denominado Tu Espacio por el que todos los ciudadanos tendrán información personalizada, “un espacio propio en la red para que puedan conocer todas sus relaciones con la Seguridad Social y hacer las gestiones más relevantes”. Burgos destacó que estos dos grandes proyectos, uno en el ámbito de la Tesorería de la Seguridad Social y otro en el de las prestaciones, “darán un cambio espectacular a la Seguridad Social tal y como la conocemos”.

 

El déficit se pagará con el Fondo de Reserva

La Seguridad Social cerró 2013 con un déficit del 1,1%, lo que supuso una mejora de tres décimas frente al objetivo inicial del 1,4%. Pese a ello se trató del mayor desfase de su historia.

 

El deterioro de las cuentas, con los ingresos por cotizaciones cayendo (se han perdido 3,3 millones de afiliados en los seis años de crisis), obligaron al Ejecutivo a tirar del Fondo de Reserva para pagar íntegramente el déficit. En total, el pasado ejercicio se sacaron 11.648 millones de euros y este año la cifra puede ser similar, a menos que la coyuntura económica mejore las cifras de recaudación y obligue a gastar menos dinero. El Ejecutivo augura un déficit del 1,1% este año y del 0,6% en 2015. “El cierre del año pasado nos coloca de partida en un nivel muy cercano, pero tenemos claro que vamos a tener déficit”, remarcó Burgos.

 

Preguntado sobre si se iba a echar mano otra vez de la hucha de las pensiones dejó claro que no hay otra vía. “Para cubrir el déficit sólo se puede hacer de dos formas: recurriendo a los fondos propios o al crédito bancario. Como disponemos de reservas construidas para esto, lo que tratamos es que ese recurso se use en el momento necesario y por la cuantía que se precise”, dijo. “Estamos en condiciones de respaldar el pago de las pensiones”, apuntó.

 

Lo que si dijo Burgos, también con cuatela, es que espera que la senda de reducción del déficit se consolide a corto y medio plazo por la mejora económica. El sistema lleva cuatro meses consecutivos de recaudación positiva, incluso a un ritmo superior al del crecimiento de la afiliación y el número de cotizantes empieza a remontar “tras ganar 145.000 nuevos afiliados en los últimos meses”.


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