El Gobierno decidirá si crea un contrato fijo con un despido inferior a 33 días

No ha sido posible. Patronal y sindicatos han tirado la toalla sin conseguir un acuerdo de reforma laboral profunda. Las demandas empresariales de crear un nuevo contrato con el despido improcedente a 20 días y congelar los salarios hasta 2014 han sobrepasado lo que estaban dispuestos a aceptar los sindicatos. El Gobierno deberá decidir, por tanto, si abarata el despido y si da más tiempo para seguir negociando los salarios y los convenios, como piden los interlocutores sociales.

 

Los empresarios se han mostrado muy firmes en las últimas reuniones", aseguraban ayer fuentes sindicales, que también explicaron que fueron los desacuerdos en materia salarial y de contratación los que han hecho saltar por los aires las posibilidad de alcanzar un acuerdo de reforma laboral de calado.

 

Alrededor de la media tarde de ayer se supo que el último intento de salvar el pacto por parte de los líderes de patronales, Juan Rosell y Jesús Terciado, y los sindicales, Ignacio Fernández Toxo (CC OO) y Cándido Méndez (UGT), que llevaban reunidos desde las 13.00 horas, no sirvió de nada. Tan solo lograron redactar un escueto documento que enviaron ayer mismo al Gobierno, indicando cuáles son las materias en las que han llegado a algún tipo de acuerdo y en cuales no y por qué.

 

El consenso ha afectado a materias que podrían calificarse de menores como la solución extrajudicial del conflictos; la formación para el empleo; el absentismo; la racionalización de festivos; una declaración para utilizar las prejubilaciones "en su justo términos" y el uso de bonificaciones y la reposición de prestaciones en los ajustes de plantilla.

 

La principal causa de desacuerdo entre patronal y sindicatos ha sido la creación de un nuevo contrato indefinido con el despido más barato. En las últimas reuniones, los empresarios pusieron encima de la mesa su vieja reivindicación de crear un nuevo contrato fijo con una indemnización por despido improcedente de 20 días por año trabajado y de 12 días por año para los despidos objetivos procedentes.

 

Fuentes de la negociación aseguraron que los sindicatos estaban dispuestos a discutir la creación de un nuevo contrato fijo con el despido inferior a los 33 días actuales del contrato de fomento del empleo, "pero en el entorno de los 30 días por año trabajado, nunca los 20 días que pide la patronal". Además, exigían que la vigencia de este contrato fueran dos o tres años, "para salir de la crisis".

 

Ante esta circunstancia, será el Gobierno el que decida si incluye o no un abaratamiento del despido dentro del decreto de reforma laboral que comenzará a preparar el próximo viernes en el Consejo de Ministros. Si bien no se espera que en dicha reunión se cierre la reforma.

 

"Una absoluta desregulación"

 

También tuvo un final de marcado desacuerdo el contrato a tiempo parcial, que según avanzaron los líderes sindicales podía ser clave para el acuerdo. Finalmente estos mismos representantes se negaron a firmar "una absoluta desregulación" de este tipo de contrato.

 

Y tampoco hubo acuerdo para sellar un pacto de salarios hasta 2014 ni para definir el peso de los convenios de empresa dentro de la estructura de la negociación colectiva o unas nuevas facilidades para los descuelgues salariales.

 

No obstante, respecto a estos últimos puntos, el documento redactado ayer por los agentes sociales traslada un claro mensaje al Ejecutivo: las orientaciones salariales para 2012, 2013 y 2014, así como el fomento de la flexibilidad interna en las empresas y la estructura de la negociación colectiva, son asuntos que "corresponden fundamentalmente al espacio bilateral de negociación y concretamente al marco de renegociación del vigente acuerdo de negociación colectiva". Por este motivo solicitan al Gobierno que no legisle en estas materias y que les dé más tiempo para seguir negociando.

 

En cualquier caso, y al menos respecto a la política salarial del sector privado, el Ejecutivo no puede acometer ninguna reforma, ni si quiera recomendaciones vinculantes, por lo que solo en esta materia tendrá que permitir con toda seguridad que sigan las conversaciones.

 

¿Se atreverá Rajoy a terminar con los 45 días?

Desde distintos sectores patronales y sindicales se trabaja con la idea de que, independientemente de la entidad de un supuesto pacto laboral, el Gobierno va a elaborar un decreto con todo aquello que quede fuera del acuerdo. Según esta tesis, la mayor incógnita es si el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, y su equipo económico se atreverán a finiquitar el contrato indefinido ordinario con una indemnización por despido de 45 días por año trabajado y un máximo de 42 mensualidades para todos aquellos nuevos trabajadores fijos.

 

De tomar esta decisión, los responsables del Ministerio de Empleo tendrán que tener cuidado con preservar los derechos adquiridos de todos los trabajadores que tienen uno de estos contratos.

 

Técnicamente, se debería fijar una fecha a partir de la cual quedara derogada la actual modalidad de contrato indefinido ordinario; y, a la vez, se tendría que establecer un nuevo contrato con otra indemnización por despido para todos los fijos que se firmen desde la citada fecha. Las opciones para esta supuesta nueva modalidad son variadas. El Ejecutivo podría optar por generalizar el actual contrato indefinido de fomento del empleo estable, con una indemnización de 33 días por año trabajado y un máximo de 24 mensualidades.

 

O, quizás, podría ahondar en la propuesta de nuevo contrato fijo estudiada por los agentes sociales estos días. Con una indemnización en el entorno de los 30 días por año trabajado.

 

Una tercera opción sería la propuesta por Fedea (un think tank que el PP ha utilizado en ocasiones como ideólogos en materia de empleo). Se trataría del conocido como contrato único con indemnización progresiva en función de la antigüedad, entre los 12 y los 36 días.

 

Las cifras

581.000 contratos fijos se firmaron el pasado año. De ellos, 544.428 (el 3,9% de todos los contratos registrados) fueron indefinidos ordinarios (con una indemnización de 45 días por año) y los 37.504 restantes fueron de fomento del empleo indefinido (el 0,7% del total). Además, en 2011 se contabilizaron 461.065 conversiones de temporales a fijos.

 

2,48% es el aumento salarial medio pactado en los convenios de 2011.


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