Báñez propone que las mutuas revisen las altas por enfermedad

Estas entidades vinculadas a la empresa ahorrarán 227 millones | "Si su médico le da tres días de baja por gripe y la mutua dice que uno, a trabajar", señala un doctor al ser preguntado por las consecuencias.

 

Los médicos de atención primaria están en pie de guerra y han decidido presentar batalla contra la Administración, eso sí, después de las elecciones europeas para evitar tradicionales acusaciones de politización. Tras la cita electoral, harán campañas para informar a los profesionales sanitarios en particular, y a los ciudadanos en general sobre las intenciones de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, de facultar a las mutuas laborales, entidades privadas formadas por la asociación de empresarios, para proponer el alta en el caso de enfermedad del trabajador, hasta ahora responsabilidad de los médicos de atención primaria. ¿Esto qué supondrá para los ciudadanos? "Que una entidad vinculada con la empresa supervisará el estado de salud del trabajador por encima, incluso, de su médico de referencia. Es decir si su médico le da la baja por una gripe durante un periodo de tres días, al considerar que es el tiempo preciso para que se recupere y evitar el contagio a sus compañeros, y la mutua decide que con un día es más que suficiente, deberá ir a trabajar. Esa será la tónica general ya que el médico de familia sólo tendrá cinco días para impugnar", señala el doctor Isidoro Rivera, uno de los vicepresidentes de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen).
Recapitulemos. Hace ya un tiempo que el Gobierno había puesto encima de la mesa la necesidad de modificar la ley de mutuas para ampliar sus competencias en la gestión de las incapacidades. Con el mensaje de que hay mucho abuso en su gestión, en parte por la connivencia de los médicos de familia con el ciudadano, el Ministerio de Empleo redactó un texto ampliando las competencias actuales (contingencias laborales) a las comunes (enfermedad que pueda contraer el ciudadano y que van desde gripe hasta cáncer). Los médicos de familia, entonces, expresaron su oposición y comenzó el diálogo entre las partes.

El pasado mes de diciembre, Báñez presentó el anteproyecto de ley de Mutuas de la Seguridad Social, que actualmente está en fase de consultas, mientras trabaja en el real decreto de gestión de control de los procesos de incapacidad temporal, que fija, entre otras cuestiones, los controles de los partes de baja.

Desde entonces, afirman representantes del Foro de Atención Primaria, no ha habido más contactos. "El ninguneo es increíble", señala el doctor Isidoro Rivera.

El tema quedó relegado a un segundo plano hasta que el pasado mes, en el programa nacional de reformas 2014 enviado por el Gobierno a Bruselas con fecha 30 de abril, en el que anuncia la aprobación de una nueva ley de Mutuas y del decreto de gestión de los procesos de incapacidad a lo largo de este año, lo que permitirá un ahorro de 227 millones de euros al facultar a las mutuas gestionar también las bajas por enfermedad. ¿Cómo se consigue ese ahorro? Reduciendo el tiempo de duración, lo que permitirá ahorrar en las prestaciones de la Seguridad Social, mejorará la productividad de las empresas al reducir el absentismo, según el Gobierno.

No lo ven así los médicos de atención primaria, que creen que no es de recibo "dejar la salud de los ciudadanos en manos de las mutuas patronales ya que de esta manera se acaba con la objetividad y la imparcialidad", indica Francisco José Sáez. coordinador de Incapacidad Temporal en el Foro de Médicos de Atención Primaria, que aglutina, entre otros a la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc), la Sociedad Española de Médicos Generalistas y de Familia (SEMG), la Confederación Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM).

Los integrantes del foro ponen en duda, además, los cálculos de ahorro elaborados por parte del Gobierno. Según Báñez, la gestión de las mutuas es más eficiente y expone la reducción más que notable en este capítulo de los últimos años. Pero los médicos lo tienen claro: se ha reducido porque en este país la clase trabajadora se ha desplomado (casi 6 millones de parados), a la vez que se ha impuesto la cultura del miedo entre los trabajadores a cogerse una baja "no sean que le despidan", señala Sáez.
Y recuerdan el informe del pasado 27 de marzo del Tribunal de Cuentas que da un fuerte varapalo a la gestión que actualmente se está realizando de las incapacidades temporales. Según este, entre el 1 de octubre de 2010 y el 30 de abril de 2013 hubo un total de 341.350 bajas laborales que no estaban justificadas con parte médico alguno, por lo que cabe suponer que se trata de bajas ficticias pagadas indebidamente por la Seguridad Social. "Del texto se podría deducir que la mala gestión procede de la Seguridad Social, pero sin embargo, hay que recordar que el 75% de esa gestión compete a las mutuas", señala la Federación de Asociaciones de Inspectores de Servicios Sanitarios. Y recuerdan que el 90% de las revisiones de los casos que realizaron los inspectores confirmaron las decisiones de los médicos del Sistema Nacional de Salud.

Otro de los temas polémicos es la posibilidad que se abre para que las mutuas, que actualmente tienen el 35% de sus recursos inutilizados por el descenso de accidentes laborales, lleguen a acuerdos con las comunidades autónomas a través de convenios para asistir a trabajadores de baja cobrando por ellos (hasta ahora, no, ya que son entidades sin ánimo de lucro), lo que permitiría reducir la baja del trabajador al adelantar las pruebas y el tratamiento y liberar la carga del sistema público, según el Gobierno. Para el Foro de la Atención Primaria, esto supondría la quiebra de la equidad (los trabajadores atendidos antes que el resto de la población), mientras que la sanidad privada lo considera "competencia desleal".

 


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