La OCDE recomienda a España rebajar las cotizaciones de los que menos ganan

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recomienda a España avanzar en la ampliación de las bases impositivas, incluyendo la completa eliminación de la deducción por compra de vivienda, así como revisar el régimen de las sociedades de inversión de capital variable (SICAV), a la vez que pide redistribuir la carga de los impuestos desde el trabajo hacia la imposición indirecta con el fin de impulsar la creación de empleo. Hay un trabajador del antiguo Inem por cada 269 parados, la segunda cifra más alta de Europa.

 

"Ampliar la base impositiva del impuesto sobre la renta haría que este tributo fuera en muchos casos más equitativo y reduciría su efecto distorsionador", señala la institución internacional en un informe sobre España, donde sugiere que la reciente reforma tributaria del Gobierno sólo recoge parcialmente sus recomendaciones al centrarse en los impuestos sobre la renta y sociedades.

 

"Se podría hacer más para dar prioridad al empleo y mantener una distribución justa de la carga impositiva", sostiene la OCDE, que considera que actualmente la recaudación tributaria depende en gran medida de los impuestos sobre el trabajo, que son menos favorables al crecimiento y al empleo que los impuestos indirectos.

 

En este sentido, la institución recuerda que el pasado mes de marzo el Gobierno introdujo una rebaja en las contribuciones empresariales a la Seguridad Social por medio de una tarifa plana de 100 euros al mes durante dos años para todos los contratos indefinidos que se firmen hasta el cierre del año.

 

"Si bien el impuesto se ha reducido de forma general, la tarifa plana es regresiva e implica un impuesto mayor para los trabajadores con baja retribución", puntualiza la organización, que también señala que "no puede esperarse que medidas de índole temporal vayan a estimular plenamente la contratación a largo plazo o los planes de inversión".

 

 

Reducción permanente de las contribuciones

 

De este modo, la OCDE considera que el núcleo de una futura reforma tributaria debería contemplar una reducción permanente en las contribuciones empresariales a la Seguridad Social centrada en aquellos trabajadores con menor retribución, grupo en el que la necesidad de estimular la oferta de empleo es más acuciante y presenta la mayor elasticidad de la demanda con respecto al salario.

 

En este sentido, la organización subraya que a corto plazo las medidas para impulsar la demanda de empleo, incluyendo rebajas de las contribuciones sociales, suelen resultar más efectivas que las políticas orientadas a incrementar la oferta, cuyos efectos tardan más tiempo en materializarse y suelen resultar más efectivas si se dirigen a los trabajadores con baja retribución.

 

"Por tanto, el Gobierno debería complementar la disminución del impuesto sobre la renta con rebajas en las aportaciones a la Seguridad Social orientadas a los trabajadores con menor retribución", apunta el informe, que reconoce que "proceder en este sentido requeriría financiar parcialmente la Seguridad Social mediante ingresos tributarios generales".

 

 

Pide limitar las exenciones por despido

 

La OCDE reconoce que la propuesta de reforma tributaria del Gobierno incluye diversas medidas orientadas a ampliar su base impositiva, como la eliminación de las exenciones por dividendos y la limitación de las exenciones por indemnización por despido.

 

Asimismo, la institución destaca la propuesta para modificar el modo en que se incentiva el ahorro a medio plazo a través del sistema tributario reduciendo la limitación de las deducciones por aportaciones a planes de pensiones personales, creando otros planes de ahorro a largo plazo y equiparando el tratamiento de las plusvalías, el rendimiento de los depósitos y otras rentas del capital

 

No obstante, la institución advierte de que "el Gobierno debería controlar estrictamente estos incentivos, dado que suelen beneficiar a los hogares con rentas más altas y en cualquier caso podrían traducirse en una mera sustitución de un instrumento por otro, en lugar de incrementar el volumen total de ahorro".

 

Por otro lado, el 'Club de los países desarrollados' considera necesario eliminar la deducción fiscal por pagos hipotecarios para quienes adquirieron sus viviendas antes de enero de 2013, que calcula podría suponer un coste para las arcas públicas de 1.800 millones de euros en 2014 además de beneficiar únicamente a un grupo de hogares.

 

 

Igualar las rentas de capital y las de trabajo

Además, la OCDE cree que podría impulsarse la igualdad y la neutralidad inversora sometiendo el conjunto de las rentas, tanto del capital (dividendos, plusvalías e intereses), como del trabajo, al mismo tipo marginal del impuesto sobre la renta. 

 

Por otra parte, la institución pide que el Gobierno, junto con otros países de la UE, revise el tratamiento de los instrumentos de inversión colectiva, concretamente el que reciben las sociedades de inversión de capital variable (SICAV), las cuales tributan por el impuesto sobre sociedades a un tipo de tan solo el 1%, así como reforzar los controles para garantizar que este instrumento no se utilice para eludir el pago de impuestos.

 

Existen otras reformas que también harían que el sistema tributario español fuera más favorable al crecimiento, señalan los autores del informe, que apuestan por aumentar los impuestos sobre actividades nocivas para el medio ambiente y los tributos sobre los bienes inmuebles.

 

"Ninguno de ellos es especialmente elevado en España y los impuestos sobre la energía son relativamente bajos (...) Estos impuestos lastran menos el crecimiento y, en el caso de los medioambientales, pueden elevar el bienestar", añaden.

 

Por otro lado, la OCDE considera oportuno ampliar la base impositiva del impuesto sobre sociedades y subraya que combatir el fraude fiscal resulta un modo eficaz de ampliar dicha base y mejorar la aceptación y el cumplimiento del sistema por parte de la ciudadanía, así como la confianza en él. 

 

 

Subir el IVA

En cuanto al impuesto sobre el valor añadido (IVA), la organización con sede en París señala que, a pesar de que la base del tributo ya se amplió en 2012, sigue siendo "una de las más limitadas de las economías de la OCDE".

 

"Desde un punto de vista económico, la mejor opción sería aplicar el tipo normal del IVA a la base impositiva más amplia posible", sostienen los autores del informe, que, sin embargo, dado el carácter regresivo del IVA, admiten la adopción de medidas que mitiguen el impacto sobre las rentas más bajas, ya sea mejorando la red de protección social o excluyendo bienes de primera necesidad como los alimentos, aunque este último aspecto "podría minorar parcialmente la efectividad de la reforma".

 

Respecto a la preocupación por el impacto de eliminar los tipos especiales del IVA en el sector turístico, la OCDE cree que si al mismo tiempo se redujeran las contribuciones a la Seguridad Social, esto podría compensar el incremento en el tipo del IVA, "especialmente si tales reducciones se centraran en los trabajadores con menor retribución, de gran prevalencia en el sector turístico".

 


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