Los trabajadores a tiempo completo cobran un 50% más por hora

Los empleados a jornada parcial ganan 10,2 euros, por 15,4 de quienes trabajan toda la jornada

 

El salario medio no varía y se queda en 1.929 euros

 

Las estadísticas laborales muestran, una tras otra, un importante empuje del empleo a tiempo parcial. Las mismas cifras también evidencian que la mayoría de quienes tienen este tipo de jornada querrían trabajar a tiempo completo. Y el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha dado una razón: un empleado a jornada completa cobra a 15,43 euros la hora; uno a jornada parcial, 10,23. Estos datos aparecen en la Encuestra Trimestral de Coste Laboral que muestran que los salarios en España siguen débiles. Entre marzo y junio, el sueldo medio apenas se ha movido: se quedó en de 1.929,58 euros. También se movió poco (-0,1%) el coste laboral conjunto —salario, cotizaciones, indemnizaciones, retribuciones en especie— que fue de 2.580,64 euros.

 

El mercado laboral español ha comenzado a mostrar síntomas de mejora. Ésta ha llegado con un menor crecimiento económico que en la salida de crisis anteriores. Esto se debe, en buena medida, al abaratamiento de la mano de obra y la devaluación salarial que ha permitido a las empresas ganar competitividad, como señalaba la semana pasada la OCDE. Una de las vías por las que ha avanzado esta devaluación ha sido el empuje del empleo a tiempo parcial, impulsado por sucesivas mejoras del Gobierno tanto en la reforma laboral como en los cambios legislativos posteriores. El trabajo por horas ya supone el 16,4% y los contratos indefinidos a jornada completa han dejado, desde hace meses, de suponer más del 50% de las altas registradas en la Seguridad Social.

 

La diferencia entre el coste de la mano de obra —junto a la mayor flexibilidad en el uso del empleo a tiempo parcial que han permitido los sucesivos cambios de la norma laboral— explica el atractivo de este tipo de contratos. Siguiendo los datos del INE, alguien que tiene un empleo por horas cobra una media de 184 euros a la semana, puesto que trabaja casi 18 horas efectivas en ese periodo; mientras que quien tiene un empleo a jornada completa gana semanalmente 522.

 

En los datos, se observa que los sueldos prolongan la atonía, cuando no caída directamente, mostrada desde 2010. No obstante, este año hay una diferencia muy importante respecto a otros que alivia la situación del asalariado: los precios están congelados. En los ocho primeros meses del año, el IPC medio se ha mantenido en el 0%. Eso hace que los sueldos, al menos medidos con las encuestas del INE, no pierdan poder adquisitivo. Tampoco lo hacen si se toma la referencia del aumento pactado en los convenios colectivos registrados en el Ministerio de Empleo, un 0,5% hasta agosto.

 

Ligera bajada del coste laboral agregado

Por lo que respecta al coste laboral total que tiene que asumir el empresario por trabajador, este menguó un leve 0,1%. Esta reducción cuando se debe principalmente a la caída del 13,9% de las llamadas percepciones no salariales —un concepto que engloba las indemnizaciones por desempleo, ropa de trabajo o pagos compensatorios—. También llega por la vía de las subvenciones y las bonificaciones a la contratación. Medidas como la tarifa plana en contingencias comunes para los contratos indefinidos han provocado una reducción de costes en este concepto del 6,3%. Ambas bajadas compensan el aumento sufrido en las cuotas sociales (1,5%), empujadas tanto por la subida de las bases máximas como por la obligación introducida desde comienzos de este año de cotizar por los pagos salariales en especie.

 

La evolución futura de los sueldos es uno de los temas que marcará el escenario laboral en el curso que acaba de arrancar. Los sindicatos llevan muchos meses reclamando el aumento de los salarios como vía de estimulo del consumo y, en última instancia, de la economía y el empleo. En una línea similar, aunque menos directa, la OCDE ha advertido de que la senda bajista, a un ritmo del 2% anual, es contraproducente.

 

Partiendo de este escenario, las centrales mayoritarias —UGT y CC OO— y las patronales CEOE y Cepyme han retomado a la vuelta del verano las negociaciones para renovar el pacto salarial que caduca este año. Por las posiciones mantenidas antes del parón vacacional, la vía que se abría paso es diferente a la del pacto actual. Al contrario de lo que sucede ahora, es probable que no se fije un porcentaje de referencia sino que se marquen criterios que permitan evoluciones distintas según la salud del sector. No obstante, todavía es pronto para saber si el acuerdo será posible.

 


Comentarios

Deja tu comentario:



Normas de participación