El pinchazo de la burbuja laboral se ceba en los trabajadores extranjeros

Una tasa de paro del 35,7% y la merma de derechos sociales cambian los flujos | El número de afiliados extranjeros cayó hasta agosto en 230.000 | Posibles causas: La eliminación de la sanidad gratuita y las restricciones a la subvención de 420 euros

 

España ha vivido varias burbujas durante los últimos quince años de crecimiento. La crisis que se inició en el verano del 2007 ha ido estallándolas una a una. Primero la inmobiliaria, luego la financiera y después la del empleo. Desde que se inició esta crisis hace cinco años hasta este verano se han destruido más de 3,9 millones de empleos y ha disminuido el número de ocupados en casi tres millones. Los más significativo es que, desde entonces, el número de afiliados extranjeros a la Seguridad Social se ha reducido en 230.000 hasta agosto.

 

Estas cifras indican que los inmigrantes se están yendo. El efecto llamada que supuso la entrada de más de cinco millones de trabajadores procedentes básicamente de Latinoamérica, el Magreb y los países del Este se ha dado la vuelta. Con una tasa de desempleo del 35,7% y una cifra de parados que supera ya 1,233 millones en la última Encuesta de Población Activa (EPA) es evidente que han sido uno de los colectivos más castigados por la crisis. Una de las razones es que tenían en su mayor parte contratos precarios y buena parte del ajuste del empleo se ha hecho a costa de los contratos temporales.

 

Sin embargo, las prestaciones sociales eran un aliciente tan fuerte que hicieron fracasar todos los programas impulsados desde el Ministerio de Trabajo para facilitarles el retorno a su país de origen.

 

Esta situación ha comenzado a cambiar con los recortes a los derechos sociales. La eliminación de la sanidad gratuita, el cobro del almuerzo en la enseñanza pública, las restricciones al cobro de la subvención de los 420 euros y el acoso a la economía sumergida han mermado las subvenciones y han ido cambiando la situación.

 

Un indicador que muestra este cambio de tendencia son los vuelos aéreos. Si en el 2007 los vuelos iban vacíos a Latinoamérica y regresaban llenos, desde hace unos meses van llenos y vuelven vacíos, como explican en Iberia.

 

Todo esto explica que en agosto la Seguridad Social haya registrado 16.517 inmigrantes menos, lo que ha reducido la cifra hasta 1,748 millones. Con este descenso que ha roto la racha de alza de afiliados en los últimos cinco meses se contabilizaban 1,524 millones de inmigrantes en el régimen general y 216.878 autónomos.

 

En el último año, el número de extranjeros que se han dado de baja en la Seguridad Social ha ascendido a un 4,46% (-81.631 afiliados), frente al -3,43% del conjunto del sistema. Según el Ministerio de Empleo, ambos datos constatan que se mantiene la tendencia ya apuntada en los meses anteriores de que la pérdida de empleo está afectando con mayor intensidad a los trabajadores extranjeros que a los nacionales.

 

El director de empleo de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), John P. Martin, sostiene que el ajuste se ha realizado a través de los trabajadores temporales, un colectivo formado por inmigrantes y jóvenes. Esto explica que uno de cada tres desempleados menores de 25 años esté actualmente en paro. Esto explica el fuerte aumento del desempleo entre los inmigrantes y los jóvenes, que ya están la mitad en paro y una gran parte sin formación.

 

La radiografía que proporcionan las cifras oficiales indica que los inmigrantes legalizados básicamente trabajan en la hostelería. Dentro del Régimen General, un total de 290.189, el 19%, trabaja en la hostelería, mientras que el 12,4% lo hace en el comercio (189.631 afiliados), y casi el 8% en las actividades administrativas y servicios auxiliares (121.503 cotizantes). Asimismo, y dentro de este régimen, 226.610 extranjeros estaban en el sistema especial agrario y 209.321, en el del hogar.

 

Del conjunto de inmigrantes afiliados a la Seguridad Social a cierre del mes pasado, seis de cada diez procedían de países no comunitarios (1.089.621) y el resto (658.794) provenían de países miembros de la UE. Dentro de los países no comunitarios, 195.597 eran de nacionalidad marroquí y 119.294 de nacionalidad ecuatoriana. Colombia, con 89.099 trabajadores, se sitúa como tercer país de procedencia de afiliados, por delante de China, que cuenta ya con 87.248 cotizantes. De los que proceden de la UE-27, rumanos, italianos y búlgaros son los más numerosos, con 283.141, 65.037 y 55.781 cotizantes, respectivamente.

 

Por comunidades autónomas, Catalunya y Madrid siguieron concentrando algo más de cuatro de cada diez extranjeros afiliados a la Seguridad Social en agosto, al sumar entre ambas el 43,6% del total. Catalunya contaba con 399.541 extranjeros cotizantes, mientras que en Madrid la cifra era de 362.802. A continuación se situaron Andalucía, con 203.522 afiliados extranjeros; Comunidad Valenciana, con 179.218 ocupados y Baleares, con 86.954.

 

El número de exportadores crece un 12%

La crisis ha empujado a nuevas empresas españolas a salir al exterior, como muestra el incremento en más de un 12% del número total de compañías exportadoras en el 2011, que sumaron cerca de 123.000. Sin embargo, la otra cara de la moneda de la crisis es la de la destrucción de empresas que ya estaban implantadas fuera y han cerrado. Los datos del el Instituto de Comercio Exterior (ICEX) confirman que en el 2011 había 37.250 compañías que exportaban regularmente, un 3,9% menos que en 2010. La internacionalización en los BRICS (Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica) se ha doblado al pasar de una cuota de mercado del 2,2% al 4,5%.

 


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