El sistema de pensiones cerrará el año con un agujero de 7.000 millones

La crisis está haciendo mella en las cuentas públicas. La destrucción de empleo continúa trimestre tras trimestre provocando una caída de las cotizaciones a la Seguridad Social y un aumento de las prestaciones por paro que hará imposible cumplir los objetivos de déficit de la Seguridad Social.

 

El Ministerio de Hacienda envió el pasado lunes a la Oficina de Estadísticas Europea, Eurostat, una previsión de cierre del año de las cuentas públicas en la que calcula que el conjunto de administraciones de la Seguridad Social -que incluye el sistema de pensiones, el Servicio Público de Empleo Estatal y el Fondo de Garantía Salarial- tendrá este año unos números rojos de 10.500 millones de euros, en torno al 1% del PIB; frente al equilibrio que preveían los Presupuestos para 2012, y que el Gobierno mantenía hace apenas un mes, cuando presentó las cuentas del año 2013.

 

Según ha podido saber ABC, este desfase se debe fundamentalmente a los números rojos que arrojará el sistema de pensiones de la Seguridad Social, y que se situará en el entorno de los 7.000 millones de euros, siete décimas del PIB. Pero también se desviarán las cuentas del servicio público de empleo estatal, que tendrán un déficit de unos 3.000 millones de euros, tres décimas del PIB.

 

Caída del 73%

La ejecución del presupuesto de la Seguridad Social en lo que va de año ya apunta a esa desviación. Hasta agosto, el sistema público de pensiones tuvo un superávit de 2.721,08 millones de euros, un 43,52% menos que en el mismo periodo de 2011, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Pero en términos homogéneos, sin tener en cuenta las transferencias del Estado, los ingresos no financieros reflejarían un descenso del 1,58% y el superávit sería de 1.280,59 millones de euros, un 73,42% menos que el registrado en el mismo periodo de 2011. Si tenemos en cuenta que el año pasado la Seguridad Social cerró con un mínimo déficit de menos de una décima, se entiende que en este ejercicio el cierre será mucho peor.

 

No obstante, en estos números rojos ya estaría prevista la posible revalorización de las pensiones para compensar la desviación de los precios, según fuentes consultadas. En todo caso, la decisión definitiva todavía no está tomada. Si se aplica la ley actual, el Gobierno tendría que actualizar las pensiones en casi 2,5 puntos, ya que las pensiones subieron en enero un 1% y el IPC podría situarse en noviembre en el entorno del 3,5%. El coste para las arcas públicas de esta desviación sería del entorno a los 5.000 millones de euros, de los que aproximadamente la mitad, 2.500 millones, serían con cargo a los Presupuestos de este año 2012. Es la cantidad que correspondería a la paga que recibirían los pensionistas en enero para compensar por lo que no han cobrado en 2012.

 

Además, esta subida se consolidaría para 2013, con lo que los Presupuestos de ese año tendrían que hacer frente a un gasto de otros 2.500 millones de euros. Las exigencias europeas de cumplir el objetivo de déficit, el 6,3% del PIB para el conjunto de administraciones públicas este año, ha pospuesto la decisión final del Gobierno hasta el último momento, cuando sepa si realmente hay margen para hacer ese fuerte desembolso.

 

Algunas fuentes apuntan también que podría llevarse a cabo solo la revalorización de las pensiones más bajas, lo que reduciría considerablemente el coste de la actualización, o utilizar otro referente para subir las prestaciones, como podría ser el IPC sin impuestos.

 

Europa se opone de manera tajante a que se ligue la evolución de las pensiones al IPC, y quiere que España siga la línea de otros países de la Unión y use otros indicadores para actualizar las prestaciones como podría ser la evolución de la economía, de manera que se ajustara el gasto en momentos de crisis y se aumentara en época de bonanza. Además, el Gobierno ya se ha comprometido con la CE a diseñar el factor de sostenibilidad, que se convertiría en un mecanismo de ajuste automático tanto de la edad de jubilación como de la cuantía de las pensiones.

 

El fuerte aumento del desempleo es otra de las causas de la desviación de las cuentas de la Seguridad Social. En los Presupuestos de 2012, que el Gobierno aprobó el pasado mes de abril, se preveía una caída del gasto en prestaciones de paro del 5,5%, hasta los 28.805 millones de euros. Sin embargo, los hechos son tozudos y han desbordado las previsiones. En los ocho primeros meses del año el gasto en prestaciones por desempleo ha crecido en un 5,7%, hasta los 21.107,3 millones de euros. Si sigue creciendo a este ritmo el gasto superaría los 31.000 millones de euros, 3.000 millones más de lo previsto, y es precisamente esta cantidad la que el Ministerio de Hacienda ha tenido en cuenta a la hora de calcular el cierre del ejercicio que dio a Eurostat.


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