Rajoy asume que la reforma laboral se aprobará sin patronal ni sindicatos

Dos años después de su frustrada intentona para cambiar el marco laboral, la patronal y los sindicatos volverán a tener un periodo de gracia para negociar una reforma que –esta vez sí– sirva para introducir flexibilidad en las relaciones laborales y reducir el nivel histórico de paro. A priori, puede parecer una vuelta a los usos y costumbres del pasado, pero nada más lejos de la realidad.

 

El Ejecutivo electo no está dispuesto a marear la perdiz: “Rajoy les pedirá que se pongan de acuerdo en un plazo de urgencia, y en cualquier caso, el Gobierno gobernará”, avisó ayer la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

 

Y urgencia es aquí sinónimo de días. El equipo de Mariano Rajoy no tiene tiempo para quedarse de brazos cruzados, porque éste es uno de los temas que más preocupan a Europa. En función de los envites que sufra la deuda española (ayer se relajó al pasar de los 448 puntos básicos hasta los 425 puntos básicos), los populares se plantean llevar a su primer consejo de ministros, el próximo 23 dediciembre, al menos un boceto de la nueva reforma para dar señales de confianza a los mercados.

 

En principio, un grupo de técnicos, encargados de hacer l traspaso de gobierno en el Ministerio de Trabajo, se reunirá con representantes de CEOE el miércoles, y será el jueves o viernes cuando les toque a UGT y CCOO.

 

Fuentes próximas al PP apuntaron a este diario que en Génova son conscientes de que las posiciones de la patronal –centrada desde 2009 en pedir un coste del despido de 20 días– y las centrales sindicales – para ellos las indemnizaciones son un tema tabú, al igual que la degradación de los grandes convenios sectoriales– son básicamente irreconciliables, por eso entre bambalinas se teje ya el futuro proyecto.

 

Rajoy quiere basarlo en dos puntos  básicos: lanzar un contrato único de indemnización progresiva para cerrar la brecha entre trabajadores fijos y temporales y generalizar la primacía de los convenios de empresa sobre otros de ámbito superior para que en tiempo de crisis la plantilla pueda negociar directamente si, por ejemplo, prefiere el recorte salarial o de jornada como alternativa al despido.

 

Pero antes de mover ficha definitivamente, lo que toca es cumplir con los cánones de la Constitución y dar voz a los agentes sociales.

 

Mientras se juega ese partido, el ganador de las elecciones se citará también con los presidentes regionales del PP este jueves para hablar de la reducción del déficit y de cómo quedará redactada la futura norma que desarrollará el mandato, derivado del artículo 8 de la Carta Magna, que pone límites al endeudamiento y los números rojos.

 

Cospedal constató ayer que el Gobierno electo ha comenzado a trabajar entre bambalinas, aunque formalmente Mariano Rajoy no tomará posesión de su cargo “con toda probabilidad hasta el 22 de diciembre”.

 

Las reuniones entre Soraya Sáenz de Santamaría y Ramón Jáuregui proseguirán estos días, al tiempo que los comisionados del PP conocerán de boca de los técnicos de los Ministerios su situación presupuestaria.

 

Cumbre europea

 

Como colofón, antes del 9,Rajoy y Rodríguez Zapatero, se verán por segunda vez para pactar la posición española en la trascendental Cumbre europea, en la que Rajoy luchará por formar parte de la primera división europea que negocian Francia y Alemania.

 

No obstante, Rajoy podrá conocer antes las perspectivas de Nicolas Sarkozy y de Angela Merkel, en concreto de los días 7 y 8 de diciembre, en el marco de la Cumbre del Partido Popular Europeo. Allí, el próximo presidente español tiene previsto reunirse por separado con Angela Merkel y Nicolas Sarkozy.


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