Cuando no tener jefes es lo que lleva a emprender

¿Por qué crearía usted su propio negocio? Si es para deshacerse de su jefe y no tener que trabajar a las órdenes de nadie forma parte de casi la mitad de los trabajadores. Así lo indica un estudio elaborado por la multinacional de venta directa Amway, GFK y la Technical University de Munich, que sitúa esta razón –argumentada por el 46% de los trabajadores españoles– como el principal motivo para hacerse emprendedor.

 

Y esto no ocurre solo en España, explica la directora de Asuntos Corporativos de Amway en Europa, Monica Milone, sino que el hecho de no tener jefes y trabajar por cuenta propia es el principal aliciente de los que inician un negocio en cualquier país.

 

De esta forma, en contra de lo que pudiera parecer, la vocación o realización personal que supone llevar a cabo un proyecto empresarial queda en segundo lugar como causa para iniciar una actividad. Así es elegida por el 31% de los encuestados como principal motivación para ello.

 

Seguidamente, en España ha pasado factura la crisis en mayor medida que en otros países. Así, uno de cada cuatro encuestados españoles declaró este año que iniciaría un negocio para salir del desempleo o para volver al mercado laboral. Por el contrario esta razón cae a cuarto o quinto lugar en otros países de Europa o en Estados Unidos, donde otros motivos como conciliar mejor la vida laboral y familiar o crearse una segunda fuente de ingresos, son mayores alicientes que salir del desempleo.

 

Estos son, por tanto los principales motivos que llevan a un trabajador a instalarse por su cuenta. Pero ¿qué obstáculos ven estos encuestados para tomar esta decisión? La respuesta a esta pregunta varía mucho en función de los países y obedece no tanto a la legislación, que también, como a una cuestión cultural, precisa Milone.

 

Así lo indican, al menos, los resultados de este estudio, según los cuales en España “el miedo al fracaso” es el principal freno a la hora de hacerse emprendedor, según el 79% de los preguntados. Este temor en el caso español es diez puntos superior a la media. Aunque hay países mucho más timoratos como Japón, donde el 94% de los trabajadores no se arriesgaría a poner un negocio por temor a fracasar;y algo parecido ocurre en Italia, donde en contra de lo que puede apartentar un país con un importante tejido productivo formado por pymes, el 91% no iniciaría una actividad por este miedo a que no saliera bien.

 

Sin miedo a decepcionar

Este temor al fracaso está motivado en la mayoría de los países por las cargas financieras que requiere la puesta en marcha de un negocio. Sin embargo, en España, esta causa aparece en segundo lugar y el principal motivo de este miedo a fracasar, por segundo año consecutivo, está causado por la crisis económica según la mitad de los encuestados.

 

Junto a esto, otros motivos para el temor al fracaso son quedarse en el desempleo, las posibles demandas legales sobrevenidas o no tener una segunda oportunidad. Y solo en últimos lugares los españoles temen “decepcionar o perder a mi familia o perder la reputación de amigo y colegas” (apenas el 5% declaran que este miedo es el que les impide emprender).

 

En este escenario, la mayoría de los participantes en este estudio en los principales países del mundo coinciden en que una de las cosas que podría impulsar el emprendimiento sería contar con más fondos públicos. Si bien en España esta necesidad es mucho mayor que para la media del resto de países. Así la obtención de más ayudas y subvenciones públicas sería el principal incentivo al emprendimiento, según el 53,% de los españoles frente al 42% de la media global. Los siguientes aspectos considerados claves para fomentar los negocios serían para los españoles “más información y un mayor respaldo familiar” seguidos de menos gestiones burocráticas, modelos de negocio menos arriesgado.

 

Una sociedad con poca iniciativa empresarial

España está entre las sociedades del mundo menos emprendedoras. En concreto, es el quinto país de los 24 mayores del mundo desarrollado con menos actitud positiva hacia el emprendimiento, según indica el estudio de Amway y GFK. Alrededor del 60% de los encuestados declara tener una actitud positiva ante la iniciativa empresarial y uno de cada cuatro, además, se visualiza y se cree capaz de montar su propio negocio. Sin embargo a pesar de ser mayoría los que ven con buenos ojos la actividad emprendedora, se trata de un porcentaje diez puntos inferior a la media de los países analizados;y veinte puntos inferior a los más emprendedores como Dinamarca, Finlandia, Holanda, Colombia o Australia, donde la actitud positiva y el sentimiento de ser capaz de poner un negocio supera el 80% de la población. Además, con la crisis, este sentimiento positivo ha caído en España desde el 69% en 2011 y el 67% en 2012.

 

Estas cifras son consecuentes con los resultados de otra parte del estudio, en el que seis de cada diez encuestados en España considera que la sociedad española no brinda apoyo suficiente al autoempleo. Solo las sociedades de Portugal y Hungría perciben que sus países incentivan aún menos el emprendimiento que lo declarado en España. En el polo opuesto, los ingleses son los más benévolos con el escenario para los nuevos emprendedores: solo apenas el 30% cree que no se incentiva lo suficiente la puesta en marcha de un negocio.

 

 


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