Resumen de Prensa Semanal

Semana 6

02/02/2015 al 08/02/2015

Ver otras semanas

El coste laboral en España, alineado con Europa

cincodias.com, 02/02/2015

El exigente ejercicio de devaluación interna de costes y la consiguiente moderación salarial llevada a cabo en los tres últimos años no ha sido en balde. España ha logrado doblegar los costes laborales unitarios y recuperar por tal vía altas dosis de competitividad en los mercados exteriores de bienes y servicios. Los niveles agregados de competitividad no se han recompuesto plenamente, pero medidos exclusivamente con la variable coste laboral unitario (CLU), se ha absorbido todo el diferencial generado con los países de la zona euro en los primeros años del siglo, y frente a los países industrializados se han neutralizado dos terceras partes.

 

La pérdida de competitividad agregada que España conserva frente a los competidores, y que se mantiene estancada en los últimos ejercicios, es imputable a los precios de producción no laborales y a su reflejo en los precios finales de consumo.

 

La recomposición de los niveles de competitividad por la vía del control y reducción de los costes laborales unitarios se produce desde 2010, pese a que la bajada de los salarios solo se concentra en 2012, 2013 y 2014. En los primeros años de la crisis, los costes laborales descendieron por el fuerte ajuste del empleo, que lo hizo mucho más intensamente que el Producto Interior Bruto. Producir una unidad de bienes o de servicios tenía un menor coste si se hacía con plantillas agregadas recortadas, como era el caso en 2009, 2010 y 2011.

 

Pero el gran impulso a la reducción del coste laboral se produjo en los años 2012 y siguientes, como consecuencia de las bajadas de salarios. La reforma laboral y la presión de una crisis interminable facilitó el entendimiento de empresas y sus plantillas para rebajar los salarios y, en la medida de lo posible, mantener el empleo existente. El coste salarial por persona y mes únicamente bajó en los años 2012 y más modestamente en 2014, mientras se estancó en 2013. (En 2013 incluso se registró un incremento del coste laboral total como consecuencia de las subidas de las cotizaciones, que neutralizó los recortes de los salarios).

 

Con todas estas variables, los costes laborales unitarios acumulan ya en España cinco años de descensos, con una contracción nominal agregada del 7,8%, lo que supone una media de caída anual del 1,56%, según los datos proporcionados por el Banco de España. Con esta disminución, se absorbe una cuarta parte del avance registrado entre 2000 y 2009, que llegaba al 30,03%, nada menos que a un desaforado ritmo de 3,3 puntos cada año. Por tanto, en lo que va de siglo, periodo que coincide con la circulación del euro en España, los costes laborales unitarios han avanzado un 22,23% (un 1,58% de media contabilizando un fabuloso ciclo alcista y la crisis posterior).

 

Pero para medir su verdadero efecto sobre la competitividad de los productos y servicios que el país pretende vender en los mercados (nativos y externos), hay que comparar esta evolución con la que hayan tenido los costes laborales unitrarios en los competidores. La referencia inexcusable para España es compararlos con la Unión Europea, con la que intercambia casi el 80% de su comercio.

 

En la zona euro, los CLU han subido desde que arrancó el siglo 22,76 puntos, con avances prácticamente en todos los ejercicios, con la única excepción de 2010, cuando descendieron un 0,7%. Por tanto, el avance de los costes laborales unitarios es ahora casi igual en España (22,23%) que en la zona euro (22,76%).

 

Esta evolución tan contractiva de los costes en los últimos años ha recompuesto los índices de competitividad en buena parte, aunque siguen quedando resistencias imputables a otros factores de producción. El índice de competitividad general medido por precios de producción y de consumo revela que España acumula una pérdida de entre ocho y 10 puntos con Europa y de 12 con los países industrializados de la OCDE.

 

Pero atendiendo exclusivamente a la competitividad medida por los costes laborales unitarios totales, España es ya plenamente competitiva con la Unión Europea y con la zona euro, aunque sigue alejada de la media de los países industrializados del mundo. Una comparación con la zona euro, donde España concentra la mayoría de su comercio, revela que tomando como base el arranque del siglo, había perdido más de doce puntos en 2008, pero que ha recuperado lo perdido y ha ganado incluso un punto adicional respecto a la posición de 1999. (El indicador de competitividad elaborado por Economía toma base 100 en 1999, y si sube significa que pierde terreno, y si baja, que lo gana: en 2008 llegó al 112,7, y comenzó a descender desde entonces hasta el 99,1 actual).

 

La competitividad medida con el coste laboral de las manufacturas alcanzó en 2007 el máximo deterioro (casi 22 puntos), para mejorar desde encontes; pero no ha recuperado los niveles de principios de siglo todavía, y mantiene un desfase de casi cinco puntos.

 

Este mismo baremo de medida aplicado a la relación de competitividad que mantiene España con los países industrializados revela que respecto a los valores con los que arrancó el siglo y el euro, España perdió nada menos que un 26,8% en los primeros ocho años (con un déficit por cuenta corriente descomunal, del 10% del PIB), y que ha encontrado muchas resistencias a reconquistarla después. Ahora, con los datos de cierre de 2014, la pérdida respecto a los valores de arranque del siglo es de nueve puntos porcentuales. Por tanto, en los años de la crisis y la moderación de salarios se han recuperado dos terceras partes de la competitividad perdida vía costes laborales unitarios en las manufacturas.

 

El descenso de los salarios se ha concentrado de forma cuasi exclusiva en las actividades de servicios, donde los salarios han caído cuatro años seguidos. En la industria, los sueldos han avanzado todos y cada uno de los años, aunque han reducido el avance nominal a la mitad de los años previos.

 

Las empresas se acuerdan ahora de los mayores de 50 años

cincodias.com, 02/02/2015

El pasado año se crearon 433.900 nuevos puestos de trabajo, según los datos oficiales de la Encuesta de Población Activa (EPA). Y de todos ellos, 280.300 fueron ocupados por trabajadores que tenían más de 50 años. Esto significa que el 64% del nuevo empleo fue para este colectivo de mayores.

 

Sin duda, este fue uno de los datos que más llamó la atención al analizar en detalle cómo ha empezado a recuperarse el mercado laboral. Pero más allá de estas cifras, las estadísticas no ofrecen razones de por qué se ha producido este fenómeno. Los expertos consultados por CincoDías apuntan a un conjunto de factores que se han producido a la vez.

 

“Las empresas se han dicho:si la ola de la recuperación económica realmente viene, vamos a cogerla”, explica Luis Pérez, director de Relaciones Institucionales del grupo de empleo temporal Randstad. Y para aprovechar esta ola ¿qué les hace falta? “Alguien que se adapte al puesto rápidamente, que no requiera formación y que, además, aporte experiencia para engancharse a esa reactivación del mercado donde opere la compañía”, continúa Pérez.

 

De igual opinión es Miguel Portillo, director ejecutivo de Michael Page Group –consultora experta en selección de mandos ejecutivos– quien asegura que “las empresas ahora quieren resultados a corto plazo y han visto que para conseguirlos es importante la experiencia y la templanza de los perfiles más senior”. En su opinión, “antes de la crisis las compañías podían arriesgar y apostar por contratar a jóvenes con potencial, ahora no”.

Portillo resume otro motivo en el que coinciden el resto de los expertos: “la devaluación salarial que se ha producido con la crisis te permite tener un profesional experto que antes no te podías pagar”. Esto ocurre sobre todo en el caso de los directivos y mandos intermedios.

 

Pero en contra de lo que pudiera parecer, la reincorporación al empleo de los mayores de 50 años no se ha producido solo entre los más cualificados y profesiones técnicas sino que se ha repartido por casi todos los sectores y por la mayoría de los niveles laborales.

 

Así, por ejemplo, el pasado año se contabilizaron 36.000 nuevos ocupados de más de 50 años en la industria manufacturera o 22.000 en la construcción. En este último sector, aunque sea anecdótico, se ha duplicado el número de ocupados de entre 65 y 70 años y más.

 

Pero también buena parte de estos nuevos empleos se concentraron en trabajos administrativos de las Administraciones Públicas, donde se generaron 55.000 puestos para mayores de 50 años en 2014.

 

Y es que los expertos en selección de personal que están en contacto con las empresas encuentran también otros motivos para explicar lo que está ocurriendo. Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y experto en la inserción del colectivo senior, “los responsables de las compañías se están dando cuenta de que estos empleados son los que muestran un mayor grado de compromiso y fidelidad con la empresa, ya que en su inmensa mayoría tienen responsabilidades familiares y que muchas veces vienen de estar en el paro o han estado en los últimos años”. Es, por tanto, la forma de contrarrestar algo que empiezan a sufrir algunas empresas, en un momento de reactivación como el actual: la marcha de los profesionales jóvenes que acaban de contratan, en busca de mejores condiciones. Puedes encontrar aquí ofertas para personas de un perfil senior.

 

Luis Pérez, de Randstad, apunta un motivo más para apostar por senior con experiencia: “las plantillas están tan ajustadas que en muchas empresas resulta impensable pedir a los trabajadores que se pongan a formar a los que llegan”.

 

Cuál será la tendencia

La mayoría de los expertos coincide también en que se trata de un fenómeno que ha venido para quedarse. Aunque solo sea por razones cuantitativas:hay 1,5 millones de parados de más de 45 años.

 

Laura Lara, responsable de Estudios de Infojob, añade otras razones para que siga esta tendencia:“En España está envejeciendo la población, lo que se une a otros factores como la fuga de talento de los jóvenes o el retorno de inmigrantes –generalmente de menos edad- a sus países de origen”.

 

A pesar de que se prevea que los mayores sigan siendo objeto de contratación, Luis Pérez lanza una advertencia: “también puede llegar un momento en que se quede un colectivo de mayores no empleable y convivan altas tasas de paro con empresas que no encuentren personal”. Por eso, Mesonero insiste en la importancia de que los planes del Gobierno para las políticas de formación hagan hincapié en el reciclaje de los parados más mayores.

 

Dos perfiles de directivos en augue

Desde Michael Page Group, su director ejecutivo, Miguel Portillo, ha detectado dos perfiles muy concretos de directivos senior que las empresas están demandando en los últimos tiempos.

 

El primero de estos perfiles correspondería con un profesional de entre 61 y 62 años que es reclamado por una empresa familiar para pilotar el relevo generacional en su cúpula. En este caso el directivo se contrata de forma temporal para cubrir sus últimos tres o cuatro años de vida laboral y dar una visón más profesional al relevo.

 

En el segundo caso, la franja de edad del directivo es parecida y se le contrata por dos o tres años para liderar un proyecto que no tenga una visibilidad clara dentro de la línea de negocio de una empresa. Se trata de que por estar en sus últimos años de carrera, no tema arriesgar abriendo un mercado o lanzando un nuevo producto.

 

Portillo destaca además que a la hora de contratar un senior se está produciendo en muchas ocasiones una negociación con tiempo en lugar de con dinero.

 

“Se puede dar el caso de que haya un director de recursos humanos que esté en la banda salarial de los 100.000 euros anuales y la empresa le ofrece 80.000 para sus últimos años de carrera pero solo para ir de lunes a miércoles. La empresa accede así a un experto que de otro modo no podría pagar”, explica este responsable.

 

No obstante, Noelia de Lucas, de la multinacional de selección de personal cualificado Hays, alerta sobre que una excesiva presencia de séniors en las plantillas pueda bloquear el acceso del talento joven”.

 

 

El empleo se ralentiza en enero por el fin de las rebajas

cincodias.com, 03/02/2015

Enero suele ser un mes malo para el empleo, ya que se rescinden todos los contratos que se generan en la campaña de navidad. En la serie histórica del Ministerio de Empleo, que se inicia en 1995, no hay ni un solo mes de enero en el que no se haya destruido empleo. Y 2015 no ha sido una excepción, con el recorte de 199.902 puestos de trabajo. Un dato que está íntimamente ligado a la estacionalidad, ya que si se tienen en cuenta los datos desestacionalizados (depuran los efectos de las navidades y de las vacaciones), la pérdida de empleo se convierte en una ganancia de 12.612 puestos de trabajo. En la rueda de prensa de presentación de los resultados, el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, lo ilustró gráficamente. “El árbol de enero no debe impedirnos ver el bosque porque la tendencia de creación de empleo se consolida”, apuntó.

 

Y los datos señalan que la economía española ha cumplido en enero un año seguido creando empleo en tasa anual. Desde febrero de 2014, cuando la afiliación a la Seguridad Social creció un 0,38% anual, se han encadenado doce meses consecutivos con tasas positivas, alcanzando el punto más alto el pasado mes de diciembre, con un avance de la ocupación del 2,55%. Esa buena evolución es la que lleva al presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, a augurar que entre 2014 y 2015 se crearán un millón de empleos. El pasado ejercicio, la ganancia de puestos de trabajo fue de 417.574, por lo que Empleo estaría barajando una cifra cercana a los 600.000 empleos nuevos para este ejercicio. Pese a ello, el número de cotizantes a la Seguridad Social a finales de enero (16,57 millones) queda lejos de los niveles previos a la crisis.

El análisis por sectores muestra como el comercio, la industria, la sanidad, la Administración Pública, las actividades administrativas y la hostelería, que concentran 8,1 millones de empleos (el 61% del total) y son las actividades más intensivas desde el punto de vista de la mano de obra, crearon puestos de trabajo con respecto a enero de 2014. De hecho, solo hay dos sectores (suministro de energía eléctrica y actividades financieras), que destruyeron empleo. Otra cuestión es si el análisis se realiza comparando enero con diciembre, en el que todos los sectores pierden empleo, en especial el comercio (32.001) y la hostelería (23.721) por el fin de la campaña de Navidad.

 

Las prestaciones por paro bajan el doble de rápido que los parados 

Este cambio de tendencia no se ha producido, sin embargo, en la calidad ni en la duración de los puestos de trabajo. El Ejecutivo, sin embargo, puso ayer énfasis en la evolución de la contratación. El número de contratos firmados en enero fue de 1,367 millones, lo que supone un incremento del 8,6% en tasa anual. De ellos, 120.239 fueron indefinidos (un 22,2% más), mientras que 1,247 millones fueron temporales (un 7,47% más). De este modo, los contratos temporales suponen el 91,2% del total firmado en enero. Otro dato que abunda en la peor calidad del empleo es el hecho de que el tiempo parcial sigue ganando terreno en la contratación temporal frente al tiempo completo. De los 1,247 millones de contratos temporales firmados en enero, 394.175 (un 31,6%) fueron a tiempo parcial, con un crecimiento del 12,5% anual, prácticamente el doble de lo que crecen los de tiempo completo.

 

5.235 millones menos en desempleo

Los contratos temporales suponen el 91,2% del total firmados en enero. De ellos, un tercio son a tiempo parcial.

 

La destrucción de empleo que se ha producido en enero como consecuencia del final de la campaña de Navidad ha tenido un reflejo directo en las cifras de desempleo. El número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo se situó al finalizar enero en 4,525 millones de personas, tras incrementarse en 77.980 desempleados respecto al mes anterior. La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, echó mano de los datos desestacionalizados, que reflejan que el paro registrado disminuyó en 42.723 personas en el primer mes del año, el mejor dato en un mes de enero de toda la serie histórica. En los últimos doce meses, el desempleo se redujo en 288.744 personas, el mayor recorte desde 1998.

 

Esa caída ha tenido un impacto directo en el gasto en prestaciones, que sigue recortándose por un doble efecto: la creación de empleo y el agotamiento de las prestaciones, tanto contributivas como no contributivas, de los parados, especialmente los menos cualificados, ante la dificultad para encontrar acomodo en el mercado laboral. El gasto de los servicios públicos de empleo en prestaciones de desempleo fue de 1.907,2 millones de euros en diciembre, un 16,9% menos que en igual mes de 2013. En el conjunto del año, el gasto fue de 24.569 millones, lo que supone un recorte de 5.235 millones respecto al año anterior.

 

En diciembre de 2013, había 2,74 millones de beneficiarios y un año después esa cifra bajó hasta los 2,41 millones, un descenso de 330.000 beneficiarios, que ha dejado la tasa de cobertura (el número de parados que tiene algún tipo de beneficio) en el 57,6% a finales de 2014.

 

Entre los que se han quedado fuera de ese porcentaje están las 24.500 personas que, a fecha 30 de enero, han solicitado la ayuda de 426 euros destinada a parados de larga duración, con cargas familiares y que han agotado todas las prestaciones. La secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, informó que el 63% de esas solicitudes ya han sido enviadas a los servicios autonómicos para que se haga el itinerario pertinente que permita devolver a este colectivo al mercado laboral.

 

Así son las bases de cotización 2015: autónomos, tiempo parcial y otras novedades

cincodias.com, 03/02/2015

El Boletín Oficial del Estado publicó el pasado 31 de enero la Orden ESS/86/2015 que desarrolla las normas de cotización a la Seguridad Social  con efectos desde el 1 de enero de 2015, e incluye las reglas de cotización aplñicables este año. Aunque no incluye  novedades importantes, sí recoge la actualización de las cuantías aplicables, como la subida en un 0,25% de la base máxima del régimen general, así como las nuevas bases para autónomos, en casos de pluriempleo, contratos a tiempo parcial y empleados de hogar, entre otras.

Estas son algunas de las normas que desarrolla:

Régimen General

- Bases máximas y mínimas

La base máxima de cotización sube desde los 3.596,98 euros al mes de 2014 a los 3.606 euros en  2015, un 0,25% más (ver cuadro adjunto).

 

- Tipos de cotización

   Contingencias comunes: 28.3 % (23.6% a cargo de la empresa y 4,7% al trabajador)

 

   Horas extraordinarias:cotización adicional por horas extraordinarias motivadas por fuerza mayor se efectuará aplicando el tipo del 14,00 por 100, del que el 12,00 por 100 será a cargo de la empresa y el 2,00 por 100 a cargo del trabajador.

 

   Cotización adicional por las horas extraordinarias que no tengan la consideración referida en el párrafo anterior se efectuará aplicando el tipo del 28,30 por 100, del que el 23,60 por 100 será a cargo de la empresa y el 4,70 por 100 a cargo del trabajador

 

Situación de pluriempleo

Se aplican las siguientes normas:

 

- Contingencias comunes: El tope máximo de las bases de cotización, establecido en 3.606,00 euros mensuales, se distribuirá entre todas las empresas en proporción a la remuneración abonada al trabajador en cada una deellas. Cada empresa cotizará por los conceptos retributivos computables que satisfaga al trabajador. Tercera.. La base mínima correspondiente al trabajador, según su categoría profesional, se distribuirá entre las distintas empresas

 

- contingencias de accidentes de trabajo: El tope máximo de la base de cotización, establecido en 3.606,00 euros mensuales, se distribuirá entre todas las empresas en proporción a la remuneración abonada al trabajador en cada una de ellas. Segunda.–El tope mínimo de cotización se distribuirá entre las distintas empresas y será aplicado para cada una de ellas en forma análoga a la señalada para el tope máximo

 

Régimen de Empleados hogar

 

Tipos: el tipo de cotización por contingencias comunes, sobre la base de cotización será el 24,7%, de los que el 20,60% corre a cargo del empleador y el 4,10 % a cargo del empleado.

 

Para la cotización por contingencias profesionales, se aplicará el tipo de cotización previsto en la tarifa de primas aprobada por la disposición adicional cuarta de la Ley 42/2006

 

Contratos para la formación y el aprendizaje

Cotización a la Seguridad Social: cuota única mensual de 36,79 euros por contingencias comunes, de los que 30,67 euros serán a cargo del empresario y 6,12 euros a cargo del trabajador, y de 4,22 euros por contingencias profesionales, a cargo del empresario

 

Cotización al Fondo de Garantía Salarial: una cuota mensual de 2,33 euros, a cargo del empresario.

 

cotización por formación profesional: cuota mensual de 1,28 euros, de los que 1,13 euros corresponderán al empresario y 0,15 euros al trabajador

 

Contratos a tiempo parcial

Bases mínimas por hiras aplicables a los contratos a tiempo parcial

 

Bases de cotización:

 

Se computará la remuneración devengada por las horas ordinarias y complementarias en el mes a que se refiere la cotización, cualquiera que sea su forma o denominación, con independencia de que haya sido satisfecha diaria, semanal o mensualmente

 

A dicha remuneración se sumará la parte proporcional que corresponda en concepto de descanso semanal y festivos, pagas extraordinarias y otros pagos que tengan una periodicidad en su devengo superior a la mensual o que no tengan carácter periódico y se satisfagan dentro del año 2015.

 

Si la base de cotización mensual fuese inferior a las bases mínimas o superior a las máximas se tomarán estas referencias como bases de cotización

 

Autónomos

Bases de cotización:

Base mínima de cotización: 884,40 euros mensuales.

Base máxima de cotización: 3.606,00 euros mensuales

Menores de 47 años: La base de cotización para los trabajadores autónomos que, a 1 de enero de 2015, sean menores de 47 años de edad será la  que elijan dentro de los límites de las bases mínima y máxima.

 

También la podrán elegir los autónomos que en esa fecha tengan una edad de 47 años y su base de cotización en el mes de diciembre de 2014 haya sido igual o superior a 1.926,60 euros mensuales, o causen alta en este Régimen Especial.

 

Los trabajadores autónomos que, a 1 de enero de 2015, tengan 47 años de edad, si su base de cotización fuera inferior a 1.926,60 euros mensuales no podrán elegir una base de cuantía superior a 1.945,80 euros mensuales, salvo que ejerciten su opción en tal sentido antes del 30 de junio de 2015, lo que producirá efectos a partir del 1 de julio del mismo año, o que se trate del cónyuge supérstite del titular del negocio

 

Mayores de 48: La base de cotización de los trabajadores autónomos que, a 1 de enero de 2015, tengan cumplida la edad de 48 o más años estará comprendida entre las cuantías de 953,70 y 1.945,80 euros mensuales, salvo que se trate del cónyuge supérstite del titular del negocio que, como consecuencia del fallecimiento de este, haya tenido que ponerse al frente del mismo y darse de alta en este Régimen Especial con 45 o más años de edad, en cuyo caso la elección de bases estará comprendida entre las cuantías de 884,40 y 1.945,80 euros mensuales.

 

No obstante, la base de cotización de los trabajadores autónomos que con anterioridad a los 50 años hubieran cotizado en cualquiera de los regímenes del sistema de la Seguridad Social cinco o más años, tendrán las siguientes cuantías:

 

a) Si la última base de cotización acreditada hubiera sido igual o inferior a 1.926,60 euros mensuales, se habrá de cotizar por una base comprendida entre 884,40 euros mensuales y 1.945,80 euros mensuales.

 

b) Si la última base de cotización acreditada hubiera sido superior a 1.926,60 euros mensuales, se habrá de cotizar por una base comprendida entre 884,40 euros mensuales y el importe de aquélla incrementado en un 0,25 por 100, pudiendo optar, en caso de no alcanzarse, por una base de hasta 1.945,80 euros mensuales.

 

Casos especiales dentro del régimen de autónomos:

- Trabajadores autónomos que tengan a su servicio 10 o más trabajadores por cuenta ajena: la base mínima de cotización tendrá una cuantía igual a la prevista como base mínima para los trabajadores encuadrados en el grupo de cotización 1 del Régimen General que, para el año 2015, está fijada en 1.056,90 euros mensuales.

 

Los trabajadores autónomos incluidos en este régimen especial durante los 12 primeros meses de su actividad a contar desde la fecha de efectos de dicha alta, tendrán una base mínima de cotización de cuantía igual a la prevista como base mínima para los trabajadores encuadrados en el grupo de cotización 1 del Régimen General, fijada para el año 2015 en 1.056,90 euros mensuales.

 

- Caso de pluriactividad con jornada laboral a tiempo completo o a tiempo parcial superior al 50%: las cuantías correspondientes a los distintos porcentajes de la base de cotización por la que podrán optar los trabajadores serán 442,20 euros, cuando la base elegida sea del 50 por ciento de la base mínima de cotización; 663,30 euros, cuando se corresponda con el 75 por ciento, y 751,80 euros, cuando coincida con el 85 por ciento de dicha base mínima.

 

La Seguridad Social baja en 199.902 afiliados en enero

lavanguardia.com, 03/02/2015

El descenso es superior al registrado en enero de 2014, pero inferior a los registrados en enero entre 2008 y 2013

 

La Seguridad Social perdió en enero una media de 199.902 afiliados (-1,2%) respecto al mes anterior, lo que situó el total de ocupados en 16.575.312 afiliados, según ha informado este martes el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Este descenso es superior al registrado en enero de 2014 (-184.031), pero inferior a los registrados en este mes entre 2008 y 2013.

 

Desde que existen datos comparables (en 2001), enero nunca ha traído incrementos en la afiliación, pues es un mes "estacionalmente negativo" por el fin de la campaña de Navidad. Aún así, desde Empleo se destaca que el de enero de este año ha sido el segundo menor descenso desde 2007 y que, en términos desestacionalizados, la ocupación aumentó en 12.613 personas, su segundo mayor repunte en este mes desde enero de 2008.

 

Durante el último año y medio, la afiliación viene registrando valores positivos sin tener en cuenta la estacionalidad. "El árbol de enero no debe impedirnos ver el bosque, porque la tendencia de creación de empleo se consolida. La afiliación desestacionalizada acumula año y medio de creación de empleo y la tasa anual confirma su plena estabilidad: acumula 12 meses en positivo", ha destacado el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos.

 

De hecho, en relación a enero de 2014, el sistema suma 401.703 afiliados más, lo que se traduce en un crecimiento interanual de la afiliación del 2,48%, su primera tasa positiva en un mes de enero desde 2008. Analizando los datos por regímenes, el General perdió 187.213 ocupados en enero, un 1,4% menos, lo que situó el total de afiliados en 13.399.304 personas.

 

Por su parte, en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) se registraron 11.417 bajas (-0,37%), hasta los 3.114.389 cotizantes. Asimismo, el Régimen del Mar perdió 1.172 cotizantes (-1,99%) y el del Carbón retrocedió en 100 afiliados (-2,4%).

 

La Comisión Europea adelanta 1.000 millones del plan de empleo juvenil

elperiodico.com, 04/02/2015

La Comisión Europea ha anunciado su propuesta de adelantar 1.000 millones de euros al plan de Garantía Juvenil para las regiones cuyo desempleo entre los menores de 25 años supera el 25%, con el objetivo de dar un "apoyo inmediato" a entre 350.000 y 650.000 jóvenes. Según informó Bruselas en un comunicado, los países que se benefician de la Iniciativa sobre Empleo Juvenil, en el que se enmarcar la Garantía Juvenil, recibirán de forma anticipada un tercio de la asignación realizada inmediatamente después de la adopción de los programas operativos, que asciende a 3.200 millones de euros.

 

España reciba este año, con carácter inmediato, un anticipo de 283 millones de euros. Según notas de prensa de los ministerios de la Presidencia y de Empleo, la prefinanciación de la Iniciativa de Empleo Juvenil se elevará al 30% este año, es decir 283 millones de los 943 millones que le corresponden por esta línea. De esta forma, el porcentaje de financiación previa de la iniciativa pasará de representar entre el 1% y el 1,5% del total, que era lo previsto hasta ahora, a suponer el 30%.

 

La Comisión subraya que "se espera que los Estados miembros pongan esta financiación inmediatamente a disposición de los beneficiarios de proyectos a través de anticipos para los proyectos", y anuncia que "se supervisará de cerca la utilización de los fondos para garantizar que lleguen a los beneficiarios sin demora".

 

CEOE advierte que subir un 1,5% los salarios daña la competitividad

cincodias.com, 05/02/2015

¿Qué pasaría si los salarios subieran un 1,5% como mínimo tal y como piden los sindicatos en la negociación del Acuerdo de Negociación Colectiva? Según CC OOy UGT una subida de estas características supondría un mensaje de recuperación del poder de compra que repercutiría positivamente en la reactivación del consumo y la demanda interna. Esto sería necesario para apuntalar el crecimiento, según los técnicos de las centrales.

 

Sin embargo, desde el lado empresarial las cosas se ven muy distintas. Según el argumentario enviado por los técnicos de CEOE a sus asociados una subida significativa de los sueldos, sobre todo este año, tendría tres efectos negativos.

 

En primer lugar, los empresarios aseguran que un alza del 1,5% o superior supondría un aumento de costes laborales “y, por lo tanto, una barrera de entrada a los desempleados”.

 

Derivado de este aumento del coste salarial, si se tiene en cuenta que en los ciclos económicos de recuperación se agotan las ganancias de productividad los costes laborales unitarios –lo que cuesta elaborar una unidad de producto– se dispararían por encima de los de sus más directos competidores de la zona euro. Esto situaría a las empresas españolas en una clara desventaja competitiva.

 

En concreto, desde CEOE calculan que si el PIB creciera un 2,5% y los salarios se incrementaran el 1,5% que piden los sindicatos, los costes laborales unitarios en España crecerían al menos un 1,2%. Esto supondría varias décimas por encima de la media prevista para el avance de estos costes en la unidad monetaria, fijada en menos del 1% para 2015.

 

Y dado que lo que plantean los sindicatos es un suelo, si las retribuciones subieran un 2% los costes salariales unitarios se elevarían un 1,7% y un 2% en los próximos dos años, un punto por encima del avance que registrarán los países de la zona euro. Si esto se produjera, España perdería el equilibrio alcanzado el pasado año cuando consiguió alinear el avance de sus costes laborales unitarios con la media de la zona euro, por primera vez desde la llegada del euro.

 

Qué ocurrió en 2014

Además, la patronal alerta sobre un posible tercer efecto negativo. Según dice, un aumento de las características del que piden los sindicatos daría menos margen a los negociadores de los convenios para introducir salarios variables. Así, aseguran que con aumentos del 1% si se quieren añadir fórmulas de salario variable y cláusulas de garantía salarial, el coste salarial final se podría duplicar.

 

Dicho esto, los técnicos de CEOE recurren a lo ocurrido en 2014 para desarmar los argumentos sindicales. A falta de conocerse los datos del cuarto trimestre, recuerdan que la demanda interna podría aportar un crecimiento al PIB de dos puntos porcentuales y el consumo privado aumentaría cerca del 2,4%. Mientras que los costes salariales estuvieron estancados el pasado año y la creación se situó en tasas del 1,2% en media anual, según la Encuesta de Población Activa (EPA). Y añaden que en España “la creación de empleo pesa más en el consumo que el incremento de los salarios debido a los altos niveles de desempleo”.

 

 

El uso del IPC también genera polémica

Otra de las cuestiones que separan a patronal y sindicatos a la hora de firmar las recomendaciones salariales para este año y el próximo es la referida al papel que debe jugar la inflación en la fijación de los incrementos retributivos.

 

Los sindicatos creen que la fórmula para fijar estas alzas debería tener como referente el 0,6% de IPC que incluyen los Presupuestos Generales en 2015.

 

Pero los empresarios rechazan frontalmente esa propuesta y se remiten a las previsiones de los expertos que prevén caídas de precios de entre el 0,5% y el 0,8% este año, según el documento enviado por CEOE a su Junta Directiva. Así, la patronal recuerda que “en un escenario de inflación baja e incluso negativa, cualquier incremento salarial supone ganar poder adquisitivo”.

 

Por el contrario, CEOE también se pone en el escenario contrario, si los precios subieran. En ese caso argumentan que cualquier variación en el precio del petróleo o las actuaciones del Banco Central Europeo (BCE) para devolver la inflación a su objetivo cercano al 2% podrían hacer que los precios comiencen a subir a finales de 2015. “En consecuencia –señala CEOE– cualquier referencia al IPC en el criterio salarial, trasladaría toda la incertidumbre y el coste asociado al sector empresarial, mientras que asegura a los trabajadores el poder adquisitivo”. Por ello, concluyen que:“la inflación no se puede usar como criterio negociador”.

 

Sin embargo, los sindicatos insisten en lo contrario. Es más además de utilizar este criterio para fijar las alzas salariales quieren añadir las cláusulas de garantía salarial, tan en desuso ahora por el bajo nivel de precios. De hecho en la actualidad apenas el 30% de los trabajadores con convenio tienen una de esas cláusulas.

Los autónomos podrán librarse de su deuda a los tres años de ir a concurso

elpais.com, 05/02/2015

El Gobierno dará a los trabajadores autónomos que hayan presentado concurso de acreedores tres años para pagar sus deudas. Y si en ese plazo no las han podido afrontar en su totalidad, y un juez da su visto bueno, podrán quedar totalmente liberados de pagarlas. Todo el pasivo a excepción del que tenga con la Seguridad Social, del que solo se podrá librar de la mitad. Así consta en un borrador de la ley de segunda oportunidad al que ha tenido acceso EL PAÍS, en el que el Ministerio de Justicia recoge las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que el pasado verano aconsejaba a España tomar medidas para lo que, en términos anglosajones, se denomina fresh start: que el fracaso de un empresario no le impida hacer tabla rasa para iniciar un nuevo proyecto.

 

Fuentes del Ministerio de Economía subrayaron que se trata de un borrador y que el decreto final, que estará listo en dos o tres semanas, puede diferir de los documentos que están sirviendo para elaborar la ley. En todo caso, la futura ley de segunda oportunidad no hará fácil a los nuevos emprendedores hacer borrón y cuenta nueva. El propio texto reconoce que esa exoneración de deudas solo llegará tras “un riguroso elenco de requisitos” y de procesos que fuentes jurídicas consultadas consideraron ayer excesivos y que dependerán de la interpretación del titular del juzgado de lo mercantil de turno.

 

Tanto trabajadores autónomos como simples consumidores podrán optar a la segunda oportunidad de la que habla la ley (y que supone modificaciones de la ley concursal), con la que se pretende incentivar la “solicitud temprana” de los concursos de acreedores, presionar a las entidades financieras a ejercer “una política responsable de concesión de créditos” y “evitar la exclusión social” de quienes sucumben en el intento de crear una empresa.

 

Antes de limpiarse de deudas sin haberlas podido pagar, los trabajadores autónomos tendrán que intentar cerrar un acuerdo extrajudicial de pagos. Una vez agotado ese paso, el demandante tendrá que instar el concurso de acreedores y que no se le considere culpable de la suspensión de pagos. Tras ello, ya podrá demandar la suspensión del pago de la deuda (total o parcialmente), una vez se haya liquidado su patrimonio, y tres años después se podrá demandar la exoneración total. Para que esa liberación final sea posible, el trabajador autónomo tendrá que acreditar ante el juzgado que ha sido “un buen deudor” y que ha hecho todo lo posible para “integrarse en el mercado laboral sin acudir a la economía sumergida”.

 

El texto hace algunos guiños a quienes acusan a la banca de la situación actual de muchas personas. Así, en uno de los artículos, asegura que, “respecto de las deudas con garantía real (hipotecas), el titular del juzgado podrá valorar si la entidad que prestó el dinero conocía y tuvo en cuenta la situación de endeudamiento del deudor cuando se concedió el crédito. Incluso podrá “ordenar la exoneración” si se considera que el banco tuvo un “comportamiento irresponsable”.

 

En la misma línea, el articulado defiende una modificación en la Ley de Enjuiciamiento Civil para cambiar las condiciones de la valoración de las viviendas que son objeto de ejecuciones hipotecarias. Asumiendo que el problema de los deudores que tienen que ceder el piso a la entidad que les financió al tiempo que han de seguir cargando con buena parte de la hipoteca “ha generado una extraordinaria conflictividad social”, el ministerio ha decidido cambiar las condiciones de valoración de las viviendas.

 

Actualmente, tras una ejecución, ese inmueble se intenta vender en primera instancia mediante una subasta y, cuando esta queda desierta, lo asume el banco por un valor inferior al de la tasación efectuada cuando se cerró la compraventa. La ley cambia ese condicionante ya que, antes de que eso ocurra, el propietario podrá actualizar la tasación. El precio que esta determine será el que tendrá que asumir la entidad financiera, reduciendo en ese valor la deuda que tenga el deudor.

 

Ver otras semanas