Resumen de prensa semanal

Semana 2

05/01/2015 al 11/01/2015

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Cuánto avanzó el empleo en 2014, dónde se creó y qué calidad tiene

cincodias.com, 05/01/2015

2014 ha sido el primer año de creación neta de empleo desde que comenzó la crisis. Siete años ha costado. Se han creado 417.000 puestos de trabajo, un 2,55% más, y el paro ha descendido en 253.627.

Con el crecimiento de la economía, volvió el empleo. Tras seis ejercicios de fuerte ajuste de la producción y de la ocupación volvieron juntos al séptimo año. El registro de afiliados de la Seguridad Social contabilizaba al cerrar 2014 unos 417.000 cotizantes más que un año antes, lo que supone un avance del 2,55% en términos relativos, en el que es el mecanismo más fiable de medir el comportamiento del empleo en España, puesto que la afiliación al sistema de pensiones es obligatorio (el registro de parados es voluntario, y la Encuesta de Población Activa, que tiene alta calidad, es una estimación basada en una encuesta). Por tanto, el empleo avanza por vez primera en un año natural desde que arrancó la crisis, y lo hace a un ritmo superior al de la producción, una circunstancia no habitual, pero que se veía venir desde que arrancó la recuperación cíclica.

Este comportamiento acelerado de la ocupación respecto al crecimiento económico se produce siempre en las fases iniciales de las recuperaciones, pero de una forma más discreta que el PIB. Ahora el número de ocupados ha avanzado en 417.000 personas, que supone un 2,55%, que es prácticamente el doble que el PIB, que lo habrá hecho en un 1,3% o 1,4% como mucho, según los últimos cálculos estimados por el Banco de España. Si el empleo crece más rápido que el PIB, desciende la productividad aparente del factor trabajo. Pero hay circunstancias añadidas: hay un fuerte componente de reparto del empleo, pues se ha generado mucho a tiempo parcial en los últimos trimestres, aunque se haya frenado hacia final de año.

En todo caso, la Contabilidad Nacional hace un cálculo del empleo equivalente a tiempo completo creado en España, y la proporción es también superior al PIB, aunque no tan elevada como la que proporciona la Seguridad Social. La Contabilidad Nacional del INE revela que el crecimiento del empleo a tiempo completo equivalente está en el 1,4% de avance en los últimos doce meses (de septiembre de 2013 a septiembre de 2014), y que podría acelerarse algo al computar el año 2014 completo.

Es tradicional que en las fases iniciáticas del ciclo alcista de la economía las empresas comiencen a contratar de manera tímida, con jornadas parciales, para consolidar el empleo en trimestres sucesivos si lo hace la economía. Pero en este periódico ya advertimos hace un año que en 2014 habría una pequeña explosión del empleo, porque se daban circunstancias adicionales a las tradicionales: se ha operado en el mercado un abaratamiento muy importante del factor trabajo, tanto en los salarios como en el coste del despido, que convierte al empleo en un factor productivo más asequible para las empresas. Si a ello añadido la dureza de la crisis, con seis años largos de paralización de la actividad y unos volúmenes de desempleo de larga duración formidables, y con una presión para encontrar (o aceptar) empleos menos remunerados, tenemos las condiciones para esta pequeña explosión en cuando la actividad comienza a moverse.En cuanto al punto en el que estamos hay que recordar algunos datos. El número de cotizantes actuales de la Seguridad Social, de 16,775 millones, hay que compararlo con los 19,24 que alcanzó en enero de 2008, cuando comenzaba la crisis. Por tanto, el abismo sigue siendo muy grande respecto a los máximos cíclicos; nada menos que de 2,47 millones de personas o empleos. Pero es cierto que desde el mínimo cíclico alcanzado en la crisis se han recuperado ya 624.000 afiliados, de los que 417.000 se han recuperado en el año natural 2014, con una media diaria de 1.140 cotizantes nuevos. El giro se produjo en septiembre de 2013, y desde entonces de manera prácticamente ininterrumpida se ha producido avance mes a mes de los cotizantes, tomados de forma desestacionalizada. Gráficamente, hemos desandado una pequeña parte del trecho generado por la crisis, y estamos como estábamos en octubre de 2012.

En 2013 comenzó a moverse seriamente la demanda externa. Pero en 2014 lo hizo la interna, con lo que se ha generalizado la contratación de nuevos trabajadores en todos los sectores. Un repaso a la estratificación por actividades que elabora la Seguridad Social revela que en todas ellas se ha creado empleo en el año, con dos únicas excepciones, que son el suministro de energía, gas y aire acondicionados, con descenso del 2,49% de los cotizantes, y las actividades bancarias y de seguros, donde persiste el ajuste, y donde el número de afiliados ha descendido en un 2,62%. Sube en las 19 restantes sectores de actividad no agrarias, y lo hace con fuerza en algunas de ellas.

Sube más de un 1% (1,24%) en la industria, lo que consolida la recuperación de este sector, muy animado por la demanda externa. Sube igualmente la construcción por vez primera en siete años, y lo hace en más de un 3%, cambiando la tendencia de seis años de descensos. En el mismo sentido se registra un avance en las actividades inmobiliarias, con subida del 8,27%, aunque se trata de una actividad con menos de 80.000 cotizantes. Los incrementos son de más del 5% en hostelería (con 960.000 cotizantes), y en actividades administrativas (con algo más de un millón de empleos). El avance es superior al 4% en actividades artísticas y en educación. El sector del comercio también recupera el tono, con un avance del empleo de año más del 2%. La sanidad, con 1,3 millones de ocupados, avanza un 2,54%.

En términos de desempleo, ahora hay inscritos (voluntariamente) en las oficinas públicas 4.447.711 personas, unas 253.000 menos que hace un año, con el mayor descenso en un solo año natural desde 1998. El número de parados alcanzó su máximo en febrero de 2013, con 5.040.000, y ya está en los mismos niveles cuantitativos que lo encontró el Gobierno de Rajoy en diciembre de 2011: 4.422.359.

Del total de desempleados registrados, tienen cobertura económica 2,46 millones, frente a los 2,8 millones de hace un año o los tres millones de hace dos. El descenso de los parados con prestación es de un 12% en el último año, y de un 18% en el coste de las prestaciones.

El número de autónomos se incrementa en todas las comunidades

cincodias.com, 07/01/2015

El número de autónomos se incrementó en 2014 en todas las comunidades autónomas.

Según un informe de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), el ejercicio anterior cerró con un aumento de 75.465 trabajadores por cuenta propia. Ello supone alcanzar los 3.125.806 autónomos. La organización destaca que se trata del segundo incremento anual consecutivo. Además, el avance de 2014 fue del 2,5%, porcentaje que triplica el de 2013. Todas las autonomías han registrado un incremento de este colectivo y destaca el aumento de Canarias (4,1%), Islas Baleares (3,8%) y Andalucía (3,5%). Por encima de la media nacional también se situaron Murcia, Madrid y la Comunidad Valenciana.

El resto de territorios registraron aumentos inferiores a la media nacional. El peor dato se apuntó en Castilla y León y el País Vasco, con incrementos inferiores al 1%. En números absolutos, los aumentos más relevantes se dieron en Andalucía, Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana. “Prácticamente dos de cada tres de los nuevos autónomos de 2014 es de una de estas comunidades”, señala ATA en su informe.

Por sector de actividad, el número de autónomos solo cayó en el transporte, con un descenso del 0,4%. En cambio, el comercio registró 17.011 nuevos autónomos en 2014 y, las actividades profesionales, otros 16.628. Las actividades sanitarias y la educación también registraron incrementos notables. En la construcción, uno de los sectores más castigados por la crisis, también se amplió el número de trabajadores por cuenta propia. “Prevemos que en 2015 continuará la senda de la recuperación, habrá 350.000 parados menos, 550.000 afiliados a la Seguridad Social más y 120.000 nuevos emprendedores”, señala el presidente de ATA, Lorenzo Amor. En su opinión, “los datos macroeconómicos que cierran 2014 son realmente buenos y confirman que la situación económica de nuestro país ha dado un giro y a día de hoy hay menos parados, más cotizantes y más autónomos”. Los autónomos que cotizan por IRPFse beneficiarán de la reducción del tipo de retención, que baja del 21% al 19% este año. Los que ganan menos de 15.000 euros anuales tienen derecho a aplicar un gravamen reducido del 15%.

El Supremo no ve delito en grabar al jefe con el móvil mientras te despide o sanciona

eleconomista.com, 07/01/2015

Grabar al jefe con el móvil, sin su consentimiento, mientras te entrega una carta de despido o te sanciona no atenta a su intimidad ni al secreto de las comunicaciones.

Así se establece en una sentencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo conocida este miércoles que confirma una resolución anterior de la Audiencia Provincial de Vizcaya. En ella se desestimó la demanda presentada por el apoderado de una sociedad mercantil que demandó a una de sus empleadas tras saber que le había grabado la conversación por la que se le suspendía de empleo y sueldo.

El empresario había demandado a la empleada y solicitado una indemnización de 3.000 euros por entender que la mujer había lesionado su derecho constitucional a la intimidad. La resolución del Supremo, de la que ha sido ponente el magistrado Rafael Sarazá, señala que la conducta de la empleada -quien se consideraba sometida a un hostigamiento laboral continuado por parte de su jefe, incluyendo ofensas verbales y escritas-, no supuso una intromisión ilegítima en la intimidad de sus superior. La razón es que en la conversación grabada no contenía ningún dato que pudiera considerarse como concerniente a la vida íntima o personal del directivo, que actuaba como representante de la empresa y en el ejercicio de facultades disciplinarias respecto de ella "sin que eso suponga una manifestación de su intimidad". 

 

Era una empleada razonable

 

La sentencia del Supremo añade "una nota de razonabilidad a la conducta de la demandada" debido precisamente a la situación de conflicto que existía en la relación con su jefe. La conversación se desarrolló en la puerta de la empresa en agosto de 2009 y justo en el momento en el que el apoderado le entregaba a la demanda una carta de amonestación y sanción de suspensión de empleo y sueldo.

La ayuda para parados de larga duración costará 850 millones este año y beneficiará a 354.860 personas

elderecho.com, 09/01/2015

La nueva ayuda para parados de larga duración con cargas familiares aprobada el 19 de diciembre tendrá un coste de 850 millones de euros este año, llegando a unos 354.860 desempleados, si bien la cuantía total de la prestación hasta que concluya el 15 de abril de 2016 se elevará a 1.032 millones de euros y se espera beneficie a 403.795 ciudadanos.

Ésos son los cálculos que el Ejecutivo incluye en la memoria de impacto económico del decreto ley que regula esta prestación, que será convalidado previsiblemente en el pleno extraordinario que el Congreso celebrará en la semana del 19 de enero.

Según el documento, al que ha tenido acceso Europa Press, los beneficiarios al inicio del programa el próximo 15 de enero serán 270.349 personas que actualmente cumplen los requisitos exigidos, si bien posteriormente se irá incorporando un flujo total de 133.446 personas, hasta contabilizar 403.795 ciudadanos.

Teniendo en cuenta que la ayuda será de 426 euros mensuales durante seis meses, el Gobierno calcula que costará un total de 1.032 millones de euros, de los cuales el 82% (unos 850 millones) se abonarán en 2015 mientras que el 18% restante (182 millones) corresponderá ya al Presupuesto de 2016. En total, se realizarán pagos durante 21 meses.

 

Dos opciones de financiación
De momento, se contemplan dos opciones para financiar esta prestación. Por una parte, podría hacerse ya en este ejercicio con cargo a las partidas presupuestarias del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) sin necesidad de modificar el Presupuesto, una posibilidad que "no supone desde el inicio impacto sobre el déficit pero que implica modificar a principios de año un crédito ampliable que luego no se puede rectificar".
La otra fórmula pasaría por financiar la ayuda con cargo al remanente de Tesorería del año pasado, cuantificado en unos 3.000 millones de euros aunque la cifra está pendiente de confirmar. "Esta opción no supone modificar desde el inicio un crédito ampliable, pero implica de inicio aumentar el déficit, aunque al final éste dependerá de la ejecución real del gasto, que si es el que suponemos dejará el resultado neutro a efectos de déficit público", se explica en la memoria.

La cuantía correspondiente al año 2016 deberá incluirse directamente ya en el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado que deberían comenzar a tramitarse a finales de septiembre.
Junto con los 1.032 millones de euros que costará la nueva prestación, el Gobierno también estima un coste de 287 millones de euros para financiar parte de las acciones de activación que deberán realizar los parados beneficiarios, una cuantía a la que podrán sumarse aportaciones de las comunidades autónomas, que son las que gestionarán estas acciones.
El Ejecutivo considera que "se ha previsto una financiación adecuada y suficiente para atender el mayor gasto que este decreto ley implicará para las comunidades autónomas, cumpliendo así con el principio de lealtad institucional y evitando que esta medida incida en los objetivos de déficit público a cumplir por las mismas".

 

Coste administrativo
Por otra parte, la memoria de impacto incluye también una previsión de las cargas administrativas que conllevará para parados y empresas la puesta en marcha de la nueva prestación, que se elevará a casi 101 millones de euros por los costes de la solicitud de incorporación al programa (80 euros cada una), las comunicaciones de acreditación de búsqueda activa de empleo (30 euros), las visitas para acreditar esta búsqueda (80 euros), las comunicaciones de cualquier variación de información (30 euros) y las comunicaciones de contratación al tutor (30 euros).

No obstante, el Ejecutivo está convencido de que la puesta en marcha de esta medida tendrá efectos positivos sobre la eficiencia del mercado de trabajo, ya que habrá una "mayor probabilidad de emparejamiento" entre trabajadores y empresas, además de conllevar una "redistribución" de recursos hacia un colectivo con especiales necesidades.

Asimismo, el programa "podrá contribuir a la recuperación económica" tanto por el impulso que supondrá para la demanda agregada al aportar nuevos ingresos con los que consumir como por la posible colocación laboral de los beneficiarios. "El momento actual es especialmente oportuno para la aprobación del programa", cree el Gobierno, subrayando que "resulta crucial trasladar la incipiente recuperación económica al empleo con la mayor celeridad e intensidad posibles".

 

Condiciones de acceso
Podrán acceder a la nueva prestación los parados de larga duración que hayan agotado todas las prestaciones en los seis meses anteriores, que tengan cargas familiares, que busquen activamente un puesto de trabajo y que a 1 de diciembre de 2014 llevaran al menos doce de los últimos 18 meses inscritos en el paro.

Además, deberán haber perdido su empleo de forma involuntaria y tendrán que acreditar previamente que desde la solicitud han realizado al menos tres acciones de búsqueda activa de empleo.

Para acogerse al programa, deberán suscribir un compromiso de actividad en virtud del cual asumen la realización de las acciones que determinen los servicios públicos de empleo o las agencias de colocación (trabajos o cursos de formación), so pena de expulsión en caso de incumplimiento.

El decreto prevé asimismo que los servicios de empleo realicen un itinerario individual y personalizado para cada beneficiario, y le asignen un tutor individual que le asesore. Las acciones de inserción en las que participen los parados podrán continuar realizándose tras la finalización de las ayudas.

Esta prestación será compatible con las ayudas por asistencia a acciones de formación profesional así como con el trabajo por cuenta ajena hasta un máximo de cinco meses en empresas privadas. En estos casos, los empresarios descontarán del salario que corresponda al trabajador la cuantía de la ayuda, aunque cotizará por todas las contingencias y conceptos, pudiéndose aplicar las bonificaciones o reducciones previstas por la Seguridad Social.

Asimismo, la prestación se mantendrá tras una baja temporal por encontrar un empleo, siempre que se solicite la reactivación dentro del plazo previsto. La baja no se computará en los seis meses de duración de la ayuda. Con estas previsiones el Gobierno confía en que se "minimiza el efecto desincentivo" y se "potencia el atractivo de los puestos de trabajo menos remunerados y de más difícil aceptación".

Por otra parte, se diseñará un contrato con agencias de colocación para la inserción de los beneficiarios, y se les dotará de prioridad en las acciones formativas financiadas a través de convocatorias estatales.
Exoneración de cuotas
En el mismo decreto ley, el Gobierno contempla el supuesto de exoneración hasta del 100% del pago de cuotas cuando se suspendan contratos o se reduzcan jornadas laborales por causas de fuerza mayor naturales, imprevisibles e inevitables, como ha sucedido por ejemplo a raíz del incendio de la fábrica de Campofrío en Burgos.

El fin de la medida es evitar la destrucción de empleo, por lo que la Tesorería General de la Seguridad Social sólo permitirá esta excepción a empresas al corriente de pago de sus obligaciones tributarias y de cotizaciones, cuando se destruya total o parcialmente el centro de trabajo imposibilitando la actividad, cuando los bienes estén asegurados y siempre y cuando la empresa asuma compromisos de reinversión para restablecer la actividad y mantener todos los puestos de trabajo.

Esta exoneración podrá aplicarse durante doce meses prorrogables por otros doce si se mantienen las condiciones, y si durante ese tiempo vence algún contrato temporal o por obra y servicio, se mantendrá la medida para el trabajador afectado si resulta contratado de forma indefinida.

La disolución de empresas desciende un 16,3% interanual en noviembre

expansion.com, 09/01/2015

En noviembre se crearon 7.352 sociedades, sólo dos más que en el mismo mes de 2013, y se disolvieron 1.798, un 16,3% menos que el año anterior.

En noviembre se crearon 7.352 sociedades mercantiles, sólo dos más que en el mismo mes de 2013, según se desprende de los datos provisionales de la Estadística de Sociedades Mercantiles (SM) hecha pública hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El número de sociedades mercantiles disueltas en noviembre es de 1.798, un 16,3% menos que en el mismo mes de 2013. De éstas, el 71,0% lo hicieron voluntariamente, el 7,5% por fusión y el 21,5% restante por otras causas. Las comunidades con mayor dinamismo empresarial en el penúltimo mes del año 2014 fueron Navarra (57,5%), Asturias (23,5%) y Canarias (16,2%)

 

El capital suscrito para su constitución supera los 1.208 millones de euros, con un aumento del 168,7%, mientras que el capital medio suscrito (164.326 euros) crece un 168,6% en tasa anual. Ampliaron capital 2.371 empresas, un 13,3% menos que en el mismo mes de 2013. El capital suscrito en las ampliaciones registra un descenso del 28,8% y supera los 1.912 millones de euros.

 

El capital medio suscrito en estas operaciones (806.823 euros) disminuye un 17,8%. Por otra parte, la mayoría de las nuevas empresas creadas correspondieron al sector del Comercio, que representó el 24,1% del total, seguido de la Construcción, que acaparó el 16,4% del total de nuevas sociedades, y del sector de la Inmobiliaria, financieras y seguros, que supuso el 12,2% del total.

Cómo despedir a un trabajador que maltrata a los clientes

expansion.com, 08/01/2015

Los tribunales han dictado diversas sentencias en las que censuran la actitud de empleados que atienden con malos modos a la clientela, pero no siempre dan la razón a la empresa.

La atención al público puede llegar a ser la clave de un negocio, pero, ¿qué pasa si un empleado trata mal a los clientes?, ¿qué opciones tiene la empresa en estos casos?

Aunque hay muchos supuestos en los que los tribunales respaldan claramente la máxima sanción disciplinaria del despido –sobre todo cuando los comportamientos irregulares son reiterados y están probados–, no siempre es fácil rescindir el contrato por estas causas.Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Asturias ha declarado que la desatención y falta de respeto de un médico a su paciente y su familia no es merecedora de despido. Según la entidad privada para la que trabajaba, que contaba con un «historial importante» en contra del médico, nada parecía indicar que fuera a cambiar en el futuro su conducta y «su actitud de enfrentamiento y nula colaboración con el área médica en el desempeño de sus responsabilidades». Sin embargo, el juzgado de instancia declaró la improcedencia del despido, condenando a la empresa a optar entre la readmisión del trabajador o el abono de una indemnización de más de 196.000 euros, una decisión que ha sido respaldada ahora por el TSJ asturiano.En la sentencia, del pasado 11 de julio, el tribunal señala que, de los diferentes incumplimientos contractuales que se le imputaban al médico, sólo uno había quedado acreditado, «el relativo a la desatención y falta de respeto o de corrección en el trato a un paciente y a su hija sin haber perjudicado gravemente la imagen de la empresa». Algo que, según el TSJ, está tipificado como «falta leve, susceptible de amonestación verbal, amonestación por escrito o suspensión de empleo y sueldo de hasta dos días, pero nunca de la imposición de la máxima sanción de despido».

 

Peluquera problemática

 

En una sentencia de julio de 2013, el TSJ de Aragón sí avala, en cambio, el despido disciplinario de una peluquera que había generado el malestar de diversos clientes. La empleada manchó con tinte la camisa de una mujer (por no cubrirla convenientemente) y no sólo no se disculpó, sino que le echó la culpa a ella.También recibió una queja por haber atendido de malas formas a otra señora y a su hijo pequeño «al que estuvo increpando todo el tiempo, tratándole con desprecio». Además, en otra ocasión, la empleada ocultó deliberadamente a una familia de ucranianos que entendía su idioma, por ser ella nativa del mismo país, y sólo lo desveló a la hora de cobrar, demostrándoles que había entendido toda su conversación, algo que molestó a los afectados, que no volvieron.

 

Conducta perjudicial

 

Para el tribunal, se trata de una conducta «totalmente perjudicial para la empresa, de malos tratos de palabra y obra, falta de respeto y consideración al cliente», lo que constituye un «incumplimiento muy grave y culpable de las obligaciones» de buena fe contractual por lo que correspondía la sanción máxima de despido amparada en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores.La Justicia también dio la razón a un establecimiento de alimentación que despidió a una dependienta por insultar gravemente a una mujer. Tras discutir con su jefa y con una compañera, llegó a llamar «gorda» y «vaca» a una clienta que intentó mediar y le dijo que «lo que tenía que hacer era irse a su casa a fregar y no volver más a la cafetería». Al observar estos hechos, otros clientes abandonaron el local sin siquiera acabar su consumición.Se daba el caso de que la empleada despedida tenía reconocido un grado de minusvalía del 42% al presentar trastorno esquizo-afectivo asociado a inteligencia normal baja y la empresa había recibido subvenciones por la contratación de trabajadores discapacitados.La sentencia, dictada por el TSJ de Andalucía en 2007, señala que el establecimiento debe velar por «preservar la clientela a la que ha de tratarse con el máximo respeto por cuanto es ésta la sostenedora de la empresa», por lo que el despido disciplinario estaría justificado.En otro caso, el TSJ de la Comunidad Valenciana consideró ajustado a derecho el despido de un camarero que contestó mal a dos clientes: a uno que le pidió que le limpiara la taza porque estaba sucia le contestó que se la limpiara él, y a otro le llamó «pejiguero y señorito» y le dijo que si no le gustaba cómo estaban los cubiertos «que se diera media vuelta». El tribunal considera que la conducta del empleado «no sólo constituye una actitud despectiva y de desprecio ante ellos, sino que produce un grave daño a la imagen de la empresa al producirse los hechos en presencia de otros clientes del bar».El mismo tribunal se posicionó, en cambio, del lado del trabajador en un caso en el que un camarero fue despedido, entre otros motivos, por haber recibido una queja en una hoja de reclamación por no dar un ticket de consumición a un cliente. Según el tribunal, «difícilmente puede estimarse que sea una situación de maltrato».

 

Cajas de ahorros

 

En el sector financiero también ha habido casos similares. El TSJ de Madrid respaldó el despido de un trabajador de una caja de ahorros que increpaba con frecuencia a la clientela, insultándoles y emitiendo expresiones como «no digas gilipolleces y estupideces, a veces pareces tonto». También se le acusó de falta de diligencia en la ejecución de su trabajo al negarse, por ejemplo, a proporcionar una nueva libreta a un cliente contestándole: «Ahora no, que tengo mucho trabajo». Además, había incumplido el deber de confidencialidad con los clientes de la entidad, haciendo públicos en medio de un bar datos relativos a la situación de los préstamos y saldos de una clienta.Por todo ello, la caja de ahorros recibió diversas quejas de la clientela que, en algunos casos, llegó a amenazar con cambiarse de banco y exigió que les atendiera otra persona. El juzgado de lo social declaró el despido improcedente, pero el TSJ madrileño dio finalmente la razón a la entidad al revelar «una total falta de respeto hacia las personas a las que debe su atención el trabajador, tratándose de conductas repetitivas y previamente advertidas sobre su incorrección».

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