Resumen de prensa semanal

Semana 4

19/01/2015 al 25/01/2015

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Más empleo y de mejor calidad
cincodias.com, 22/01/2015

La construcción crea empleo, pero necesita 58 años como 2014 para alcanzar el nivel precrisis

eleconomista.es, 19/01/2015

Por primera vez desde que empezó la crisis, el sector de la construcción crea empleo. En 2014, generó 19.721 puestos de trabajo, rompiendo con la tendencia a la baja que acumulaba desde el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. No obstante, estos puestos recuperados apenas suponen un 1,7% de los más de 1,1 millones de empleos destruidos desde el final del ejercicio 2007.

 

Es decir, se necesitarían 58 años y medio con datos como los de 2014 para recuperar los niveles de empleo asalariado en construcción. Y es que, según los datos del Ministerio de Empleo, de los 2,3 millones de empleos eliminados en el régimen general desde el pico de finales de 2007 hasta 2014, prácticamente la mitad tiene que ver con la construcción.

 

En 2014, al calor de la recuperación de la obra pública y de la rehabilitación de edificios, el sector ha vuelto a mostrar un ligero repunte en cuanto a contratación, pero será difícil volver a ver los 1,79 millones de afiliados que tenía a finales de 2007.

Otros sectores críticos

El siguiente sector que más ha contribuido a la pérdida de 2,3 millones de empleo es el de la industria manufacturera. Éste se ha quedado sin 675.000 empleados, aportando el 28% de los puestos suprimidos en la crisis.

 

Número de afiliados

El comercio, otro de los sectores en recuperación en 2014, es el siguiente que más empleo ha destruido, al perder 400.000 empleos en siete años. Pese a la caída, se ha mantenido como el sector con más empleo asalariado, al contratar a 2,1 millones de personas. También las actividades inmobiliarias, administrativas y científicas han aportado 311.000 parados nuevos. No obstante, estas rúbricas se han modificado en la estadística desde 2007 por lo que es difícil saber en qué sector se ha perdido más empleo.

 

En el lado contrario, hay siete sectores que cuentan ahora con más afiliados que antes de la crisis. Las actividades sanitarias han ganado 140.000 trabajadores, mientras que la hostelería ha resistido la crisis y ha sumado 133.00 empleos. La Educación ha ganado 103.000 afiliados.

 

El Tribunal de Cuentas cree que el Fogasa paga ayudas fraudulentas

cincodias.com, 19/01/2014

Así consta en el Informe de fiscalización sobre la gestión y control de las prestaciones abonadas por el Fogasa, ejercicio 2013. Según este documento, a 31 de diciembre de 2013 existían 221.384 expedientes pendientes de resolver, un 67% más que un año antes y un 295% por encima de la cifra de 2007. En el mismo periodo, la plantilla del Fondo sólo se incrementó un 0,07%.

 

Esto elevó a 201,52 días el plazo medio de resolución de cada expediente, muy lejos de los tres meses previstos legalmente y por encima de los 185,47 días que se marcaron en 2012. Las unidades más “colapsadas” fueron Barcelona (395 días), Madrid (379 días) y Valencia (354 días).

 

Según el Tribunal de Cuentas, esta acumulación de expedientes “no es consecuencia de un hecho económico aislado y concreto, sino del incremento de empresas que han venido desapareciendo durante varios ejercicios”, lo que a su juicio “denota una falta de previsión” del Fogasa, que “debería haber adoptado medidas urgentes y extraordinarias para paliar los efectos del progresivo y predecible aumento de solicitudes”.

 

En estas circunstancias, el organismo que preside Ramón Álvarez de Miranda cree que la falta de personal conlleva un “importante riesgo de extravío de documentación” y de “defectos y demoras” en los expedientes, pero además teme que se estén pagando prestaciones de forma “fraudulenta” y sin ningún control efectivo.

 

Así el número de letrados es “insuficiente” y la falta de asistencia a muchos juicios supone que se deban pagar prestaciones en las que el Fogasa podría justificar que no debe pagarse la prestación.

 

La OIT cifra en el 1,5% la caída de los salarios reales en España

cincodias.com, 20/01/2015

¿Ha servido la devaluación salarial para mejorar la competitividad de las empresas y de la economía española? La conclusión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es que, al menos en parte, sí.

 

La flexibilización del mercado laboral, la descentralización de la negociación colectiva y las rebajas de sueldos sí han llevado a España y a otros países del sur de Europa a reducir sus diferenciales de competitividad respecto al resto de la zona euros, según reconoce esta organización en su informe Perspectivas sociales y del empleo en el mundo. Tendencias 2015, conocido hoy.

 

En dicho documento, la OIT empieza por poner cifras a la caída de salarios en España. Por si aún quedaba alguna duda de si el mercado laboral español había visto descender sus niveles retributivos, esta organización las despeja todas: “en España los salarios reales se han contraído en casi todos los sectores desde 2011”, indica este informe.

 

De hecho, los expertos de la OIT aseguran que un buen número de sectores clave de la economía española –entre los que cita al comercio minorista, el transporte y almacenamiento o los profesionales científicos y técnicos– ha recortado sus salarios alrededor de un 1,5% desde 2011.

 

Es más, esta contracción ha sido particularmente más profunda en el sector público, con una disminución de los salarios reales del 4,2% entre los profesionales de la sanidad;del 2,7% en el sector educativo y del 2,3% en las administraciones públicas.

 

Dicho esto, la OIT alerta sobre algunos de los efectos de los recortes retributivos como el experimentado en España. Según su análisis, no todas las devaluaciones salariales se han traducido en una mejora de la competitividad exterior (comercio) y una reasignación interna hacia sectores productivos.

 

Llegados a este punto, los expertos de este organismo citan los ejemplos de lo ocurrido en Grecia y en España, nuevamente.

 

En el caso de la economía griega, los cálculos de la OIT indican que este país ha registrado unas caídas salariales “más perversas” que las de España. En concreto, con caídas medias de los suelos reales del 5,6% en 2011; del 6,9% en 2012 y del 8% en 2013. “Esto no ha llevado a Grecia a mejorar sus exportaciones y se concentran en sectores de bajo valor añadido”, asegura el documento.

 

Por el contrario, la OIT reconoce que aunque España sí ha visto recuperar sus exportaciones, en el caso español “el crecimiento se ve frenado por la débil demanda interna y las restricciones del crédito a las empresas”.

 

Esto lleva al organismo internacional a señalar:“la evidencia sugiere que los desequilibrios en la competitividad en la zona euro no están simplemente relacionados con el coste laboral, sino conectados con debilidades estructurales del entorno macroeconómico”.

 

Qué hacer

Ante estas circunstancias el director de la OIT en España, Joaquín Nieto, ha declarado que “las empresas siguen sin invertir porque la demanda interna no tiene buenas perspectivas, y eso solo pasará si mejoran los salarios. La llave que hay que abrir ahora es la mejora salarial”.

 

Junto a esto, el informe hace una llamada de atención sobre los efectos negativos sobre el crecimiento, en general de la economía mundial, del aumento de las desigualdades de ingresos que, según sus estimaciones, seguirá ampliándose este año.

 

Concretamente, el 10% más rico de aglutinará entre el 30% y el 40% de todos los ingresos, mientras que el 10% más pobre, ganará entre el 2% y el 7% del total de estas rentas, indican.

 

Por ello, el director general de la OIT, Guy Ryder, llamó la atención sobre las consecuencias negativas de los bajos salarios que, según denunció, “llevan a las personas a consumir menos y las inversiones siguen siendo débiles”. Es más, en algunas economía avanzadas, la desigualdad de ingresos se está aproximando a los niveles de algunas emergentes”, ha asegurado Ryder.

 

Junto a la desigualdad de los ingresos, otra de las brechas que se acrecentará este año en los mercados laborales será la del empleo, advierte la OIT.

 

En 2014 había en el mundo más de 201 millones de parados –31 millones más que antes de la crisis– y se prevé que en 2015 se registren tres millones de desempleados más. Así, estos expertos consideran que para compensar la pérdida de los 61 millones de empleos perdidos por la crisis y dar trabajo a los todos los que se incorporen al mercado en los próximos cinco años, habría que generar 280 millones de empleo nuevos hasta 2019.

 

Precisamente en ese año, la OIT cree que la tasa de paro española aún estará en el 21,5%, con más desempleo incluso que Grecia que habrá recortado la suya hasta el 20,3%.

 

España lidera el crecimiento en la zona euro, según el FMI

cincodias.com, 20/01/2015

En sus anteriores estimaciones de octubre, el FMI auguró que la economía mundial crecería un 3,8% este ejercicio y un 4,1% el que viene. Unas previsiones que ha corregido a la baja en tan solo cuatro meses (tres décimas menos en 2015 y otras tres menos en 2016) por la aparición súbita de varios acontecimientos que van a condicionar el futuro de la economía mundial. En el lado positivo, el informe destaca el desplome del precio del petróleo, con una rebaja del 55% desde septiembre. “Esa caída va a impulsar el crecimiento mundial durante los dos próximos años gracias a la mayor renta disponible y al crecimiento del consumo en los países importadores”, apuntan el estudio. Un impacto que se verá diluido por la conjunción de varios factores.

 

Prevé que el PIB de España avanzará un 2% en 2015 y un 1,8% en 2016

En primer lugar, EE UU aparece como el único país desarrollado que se está recuperando con fortaleza, mientras que el resto muestra signos de debilidad, especialmente Japón y la zona euro. “El consumo doméstico no se ha acelerado en Japón pese a la subida del IVA”, apunta el informe, que rebaja el crecimiento del PIB en la cuarta economía más exportadora a un pírrico 0,6% este año y un 0,8% en 2016. En el caso de la zona euro, el FMI augura que la actividad para los dos próximos ejercicios estará soportada por el menor precio del crudo, una política monetaria mas laxa y la depreciación de la moneda única. “Estos factores, sin embargo, se verán neutralizados por una inversión más débil y un menor crecimiento de los emergentes, lo que afectará al ritmo exportador”. De este modo, el avance del PIB se rebaja dos décimas para este año (1,2%) y tres décimas para el que viene (1,4%). Todos los grandes países de la zona euro crecerán menos que lo previsto en octubre, con la excepción de España. Será la economía del euro que más crecerá este año y el que viene, con una previsión del 2% (la misma que maneja el Ejecutivo) y del 1,8%, respectivamente. Entre las naciones desarrolladas tan solo EE UU (3,6%), Reino Unido (2,7%) y Canadá (2,3%) crecerán más que España en 2015.

 

El pronóstico del FMI para los emergentes es mucho más pesimista, puesto que revisa seis décimas y cinco décimas a la baja la estimación de crecimiento para este año y el que viene. Y el primer factor que determinará este menor avance será la caída de la inversión y del crédito en China, lo que tendrá un impacto directo en algunas economías vecinas, como India. Sin embargo, el principal factor de riesgo procede de Rusia, afectada por las sanciones económicas de la UE, el conflicto con Ucrania, la depreciación del rublo y el desplome del petróleo. Todo ello llevará a que la economía rusa retroceda un 3% este año (3,5 puntos menos que en octubre) y un 1% el que viene (2,5 puntos menos). El informe también constata el impacto que tendrá el desplome del crudo en los países productores en el Golfo Pérsico y en Latinoamérica.

 

“Hay una necesidad urgente de aplicar reformas estructurales. En algunos países desarrollados, si la inflación sigue en niveles bajos, hay una gran necesidad de incrementar la inversión en infraestructuras, mientras que en algunos emergentes, la caída del precio del crudo puede aliviar la presión sobre el elevado nivel de inflación y reducir las vulnerabilidades en el exterior, evitando que los bancos centrales suban los tipos de interés”.

 

Más empleo y de mejor calidad

cincodias.com, 22/01/2015

En 2007 la economía española creaba empleo a un ritmo del 2,5%. Pero al año siguiente estalló la crisis financiera y económica en todo el mundo, que ha azotado con especial intensidad a España y sobre todo a su mercado laboral.

 

Por ello, la economía española comenzó a encadenar, uno tras otro, ejercicios con destrucción de empleo, hasta llevarse por delante 3,75 millones de empleos hasta finales de 2013. Pero en 2014 se produjo finalmente un punto de inflexión y la tendencia de destrucción de puestos de trabajo se invirtió tras seis años completos en negativo.

 

Así lo indican los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que hizo hoy públicos el Instituto Nacional de Estadística (INE). Según estas cifras, que fueron ampliamente celebradas por los miembros del Gobierno, el número de ocupados en España ascendió a 17.569.100 personas, tras aumentar en 433.900 el pasado año. Al tiempo, el número de parados descendió en 477.900, dejando el total de desempleados en 5,4 millones y la tasa de paro en el 23,7%, lo que supone un descenso de 2,3 puntos respecto a la tasa con la que cerró 2013.

Número total de parados

Todo esto signfica que el citado punto de inflexión en la generación de empleo se ha producido con cierto vigor, ya que la ocupación crece a un ritmo del 2,53% casi el doble de lo que avanza la economía en general.

 

Pero incluso más que este vigor en la geración de empleo, llama la atención las inesperadas mejoras que se han producido en su calidad. Esto se observa analizando el perfil medio del nuevo ocupado que accedió al empleo el pasado año: hombre, español, mayor de 50 años y al que le hicieron un contrato indefinido en el sector servicios.

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A este perfil se llega sencillamente juntando los principales resultados de la EPA conocida ayer. Así, de todos los empleos nuevos, más de la mitad lo ocuparon hombres y el 64% tenía más de 50 años. Aunque centrándose solo en ese colectivo de edad, hubo más mujeres que encontraron empleo (148.800 trabajadoras) que hombres (131.500).

 

El 99% de los nuevos ocupados era español, ya que solo se contabilizaron 4.600 nuevos trabajadores extranjeros. De hecho, el pasado año se produjo un nuevo éxodo de este colectivo, con un recorte de la población extrajera de 154.600 personas, hasta dejar el total en 3,7 millones. Desde el segundo trimestre de 2009 –cuando se registró el pico de mayor población extranjera en edad de trabajar viviendo en España– se han marchado del país 1,34 millones de extranjeros mayores de 16 años.

 

Además, la mitad de todos los trabajadores que encontraron un empleo en 2014 fue para un puesto indefinido. En concreto, de los 389.700 asalariados nuevos que se contabilizaron en 2014 –además hubo 43.400 autónomos más– a 212.800 les hicieron un contrato fijo y a los 176.900 restantes temporales.

 

En cuanto al tipo de jornada, en contra de lo que venía ocurriendo en los dos útlimos años, ocho de cada diez se ocuparon a tiempo completo y el resto con jornada parcial.

 

No obstante, la nota negativa en este sentido la pone el hecho de que el pasado año aumentaron los trabajadores que tienen un empleo a tiempo parcial porque no encontraron uno de mayor jornada, con 32.400 más, hasta sumar 1,79 millones. Esto significa que el 63% de los que tienen una jornada parcial es porque no encontraron otro empleo de más horas. Igualmente, la EPA contabilizó 2,29 millones de ocupados que están subempleados, esto significa que desearían trabajar más horas de las que lo hacen, independientemente de cuál sea su jornada.

 

Además, el 99% de los nuevos ocupados encontraron empleo en alguna actividad de servicios del sector privado. Pero ¿dónde en concreto se han generado los más de 400.000 nuevos puestos? De las casi cien profesiones que evalúa la EPA en detalle, 63 terminaron el año con más trabajadores.

 

Entre estas, lideraron la industria manufacturera (88.300 nuevos ocupados) y los bares y restaurantes (86.000). En tercera posición se situó la Administración Pública (Administración central, autonómica y local), que generó 56.300 empleos, entre los cuales más de 7.000 fueron en las Fuerzas Armadas. Junto con el dato de la industria, fue especialmente positiva la generación de 54.700 empleos el pasado año en el sector de las actividades profesionales, científicas y técnicas, donde se ubican fundamentalmente los investigadores y trabajadores del sector de I+D+i.

 

Otras actividades que se situaron en el entorno de ganancias de 50.000 trabajadores fueron los sectores artístico y de ocio; el comercio minorista o la construcción, que volvió a superar la barrera del millón de trabajadores que había perdido en 2013.

 

Por el contrario, la agricultura lideró la destrucción de empleo, con 47.600 ocupados menos que al finalizar 2013. Le siguió el comercio al por mayor, que perdió 30.000 trabajadores; las actividades financieras y de seguros que destruyeron otros 14.300 puestos de trabajo, debido a que el pasado año continuó el ajuste del sector bancario; y la ingeniería civil, que al contrario del resto de la construcción perdió 10.300 trabajadores.

 

El cuarto trimestre

Dicho todo esto, las mejoras en la calidad del empleo no se dejaron sentir entre octubre y diciembre pasados. Aunque se generó empleo por primera vez en un cuarto trimestre desde 2006, la tasa de paro se mantuvo en el 23,7%.

 

Esto se debió al que podría denominarse efecto ánimo, o lo que es lo mismo: la reactivación del mercado hizo que muchas personas que no buscaban empleo pasaran a buscarlo ante las mejores perspectivas de encontrarlo. Por ello, la población activa (personas en edad y disposición de trabajar) aumentó en 95.200 personas en el cuarto trimestre, ante lo que la creación de 65.100 nuevos empleos no fue suficiente para absorber a todos esos nuevos activos, con lo que el paro aumentó en 30.100 personas.

 

Es más, todo el empleo creado en el último trimestre fue a tiempo parcial y ocupado enteramente por mujeres, ya que se destruyó empleo masculino y a jornada completa en el sector servicios.

 

La afiliación extranjera sube tras cinco meses en descenso

elmundo.es, 22/01/2015

La cifra se sitúa en un total de 1.552.639 asociados en diciembre

Este incremento de afiliados alcanza a todos los regímenes, excepto el Mar

 

La afiliación de extranjeros a la Seguridad Social se situó en 1.552.639 en diciembre, lo que supone un aumento -tras cinco meses de descensos- del 0,21 % respecto al mes anterior y una ganancia de 3.241 afiliados medios.

 

Según los datos publicados hoy por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, la tasa anual de ocupación también creció, el 0,60%, de manera que el sistema contabilizó 9.333 afiliados nuevos en relación con 2013.

 

Además, es la primera vez que la ocupación entre este colectivo aumenta en un mes de diciembre desde 2007.

 

El incremento de afiliados alcanza a todos los regímenes, excepto el Mar (cae el 16 %), donde, según Empleo, la reducción de ocupados en esta área es habitual en diciembre, ya que se producen varias vedas temporales y continúa el cierre de la sardina.

 

Asimismo, el Régimen General se incrementó el 0,25 %, el de Autónomos el 0,28 % y el del Carbón el 0,38 %.

Más trabajadores rumanos

Del total de trabajadores extranjeros el mayor número procedió de Rumanía (270.435 ocupados), seguido de Marruecos (191.362), China (92.55) y Ecuador (71.700).

 

Les siguen Italia (64.446), Bolivia (59.191), Reino Unido (53.950) y Colombia (52.569).

 

Por comunidades autónomas, la afiliación aumentó en diciembre respecto al mes pasado en ocho de ellas, y también en Ceuta y Melilla.

 

El crecimiento más importante se registró en Andalucía (3,26 %), Castilla-La Mancha (1,58 %) y la Región de Murcia (1,20 %).

 

En cambio, los mayores descensos fueron los de Baleares (4,83 %), Extremadura (3,08 %) y Cantabria (2,03 %).

 

En el balance general de diciembre, del total de extranjeros afiliados, 927.282 procedieron de países de fuera de la Unión Europea (UE) y 625.357 personas de países comunitarios.

 

 

 

El paro en España no bajará del 21% en esta década

abc.es, 22/01/2015

Las previsiones de la Organización Internacional de Trabajo contrastan con las de institutos de estudios nacionales, como el IEB, que creen que el paro bajará al 21% este mismo año

 

La tasa de paro en España bajará de manera gradual durante los próximos cinco años, pero continuará siendo una de las más elevadas entre las economías desarrolladas durante la presente década, puesto que superará el 21% al menos hasta 2019, para cuando la Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé que el desempleo alcance el 21,49%, frente al 23,6% estimado para 2015.

 

En concreto, la institución internacional pronostica que la tasa de desempleo en España bajará desde el 23,6% estimado para 2015 al 22,8% en 2016, situándose en el 22,16% un año después y en el 21,82% en 2017, mientras que en 2019 la tasa de paro en España sería del 21,49%. No obstante, las previsiones de la OIT contrastan con las de institutos de estudios nacionales, como elIEB, que creen que el paro bajará al 21% este mismo año.

 

De confirmarse las expectativas de la OIT, la economía española cumpliría una década completa con el desempleo por encima del 20%, puesto que en 2010 la tasa de paro en el país ya se situó en el 20,23%, frente al 8,4% registrado en 2007, año en el que comenzaron las dificultades en el sector hipotecario y financiero que desembocaron en una crisis global.

 

Por otro lado, la OIT añade que los recortes salariales en países como España pueden haber contribuido a reducir los diferenciales en competitividad de costes en el seno de la zona euro, donde se aprecia una relativa convergencia de los costes laborales unitarios.

 

«Sin embargo, esto no siempre se ha traducido en una mejoría de la competitividad externa y una recolocación interna hacia los sectores más productivos», indica la institución.

 

De hecho, la OIT señala que en España, donde las exportaciones se han recuperado, el crecimiento de las empresas se enfrenta a dificultades relacionadas con la debilidad de la demanda doméstica, las restricciones en la concesión de crédito y la estricta regulación de los mercados de productos.

 

Parados en el mundo

A nivel global, la OIT advierte de que las perspectivas laborales en el mundo empeorarán durante los próximos cinco años, hasta el punto de que el paro aumentará en tres millones de personas en 2015 y en ocho millones entre 2016 y 2019, lo que situará el total de desempleados en el mundo en unos 212 millones en 2019, frente a los 201 millones que había en 2014.

 

Así lo refleja la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su último informe sobre «Perspectivas Laborales y Sociales en el Mundo», en el que advierte que recuperar los niveles de paro y subempleo anteriores a la crisis será una «ardua tarea».

 

De hecho, el número de parados actual (201 millones en 2014) supera en 31 millones la cifra registrada antes del estallido de la crisis global, que ha provocado la destrucción de 61 millones de empleos hasta 2014.

 

La OIT calcula que, contando con las personas que se incorporarán al mercado laboral durante los próximos cinco años, se necesitarán crear 280 millones de nuevos empleos hasta 2019 para suplir la brecha de empleo generada con la crisis.

 

La organización avisa además de que los jóvenes continúan viéndose afectados por el paro «de manera desproporcionada». Así, en 2014, cerca de 74 millones de personas de entre 15 y 24 años buscaban trabajo, triplicando la tasa de paro juvenil la de los adultos.

 

Perfil del nuevo ocupado: español, mayor de 50 años y con contrato fijo en servicios

cincodias.com, 23/01/2014

En 2014 se crearon 433.900 empleos. Pero ¿dónde? ¿de qué tipo? ¿quién los ocupó? Según la estadística de la Encuesta de Población Activa (EPA) el perfil medio de trabajador que encontró empleo el pasado año es un hombre, mayor de 50 años y español al que le hicieron un contrato fijo y a tiempo completo en el sector servicios. Estos son diez datos clave que explican qué paso en el mercado laboral el pasado año.

 

Perfil del nuevo ocupado. De todos los empleos nuevos, más de la mitad lo ocuparon hombres y el 64% tenía más de 50 años. Aunque centrándonse solo en ese colectivo de edad, hubo más mujeres que encontraron empleo (148.800 trabajadoras) que hombres (131.500). El 99% de los nuevos ocupados era español y a la mitad le hicieron un contrato indefinido. Ocho de cada diez se ocuparon a tiempo completo y el 99% en alguna actividad de servicios del sector privado.

 

Industria, bares y restaurantes. De las cien profesiones que evalúa la EPA, 63 terminaron el año con más trabajadores, habiendo creado empleo. Entre estas, lideraron la industria manufacturera (88.300 nuevos ocupados) y los bares y restaurantes (86.000). En tercera posición se situó la Administración Pública (Administración central, autonómica y local), que generó 56.300 empleos, entre los cuáles más de 7.000 fueron en las Fuerzas Armadas. Junto con el dato de la industria, es especialmente positiva la generación de 54.700 empleos el pasado año en el sector de las actividades profesionales, científicas y técnicas, donde se ubican fundamentalmente los investigadores y trabajadores de I+D. Otras actividades que se situaron en el entorno de ganancias de 50.000 trabajadores fueron los sectores artístico y de ocio; el comercio minorista o la construcción, que volvió a superar la barrera del millón de trabajadores que había perdido.

 

Por el contrario, la agricultura lideró la destrucción de empleo, con 47.600 ocupados menos que al finalizar 2013. Le siguió el comercio al por mayor, que perdió 30.000 trabajadores; las actividades financieras y de seguros que destruyeron otros 14.300 puestos de trabajo, debido a que el pasado año continuó el ajuste del sector bancario; y la ingeniería civil, que al contrario del resto de la construcción perdió 10.300 trabajadores.

 

Las cifras depuradas. El dato conocido hoy refleja que 2014 cerró con un crecimiento del empleo del 2,53%. Pero conviene referirse a las cifras desestacionalizadas, aquellas a las que se les eliminan los efectos del calendario, depurando las diferencias de días hábiles entre los periodos comparados. Estas cifras corregidas son para los expertos las que reflejan mejor y de forma más real el comportamiento y tendencia de lo que ocurre. Pues bien, en términos desestacionalizados, la ocupación creció en el último trimestre de 2014 respecto al anterior trimestre un 0,99% y el mercado español no registraba este ritmo de avance del empleo en un trimestre desde el tercero de 2005, año en el que la ocupación creció un 5,5% anual.

 

El mapa Norte-Sur. Un rápido vistazo al mapa de españa según sus tasas de paro, indica como a media que se desciende desde la cordillera cantábrica hacia el sur el panorama del empleo empeora. Solo el País Vasco y Navarra tienen tasas de paro inferiores al 18%. El resto de comunidades de la mitad norte, incluido Madrid y Baleares, tienen entre el 18 y el 21% de paro. El centro peninsular (Extremadura, Castilla La Mancha; Valencia y Murcia) cuentan con tasas de desempleo de entre el 21% y 30%. Y finalmente, Andalucía y Canarias superan el 30% de paro.

 

En cuanto a la creación de empleo, Baleares y Madrid encabezaron la lista de las que generan ocupación, con crecimientos del entorno del 5% el pasado año, duplicando la media nacional. Solo Castilla La Mancha, Galicia y Asturias destruyeron ocupación el pasado año.

 

Tiempo parcial involuntario. A pesar de que la mayoría de los empleos que se crearon en España en 2014 fueron a jornada completa, el pasado año aumentaron los trabajadores que tienen un empleo a tiempo parcial porque no encontraron uno de mayor jornada. En concreto, este colectivo asciende en la actualidad a 1,79 millones de personas, tras incrementarse en 32.400 personas. En cualquier caso, estos datos reflejan que el 63% de los que tienen una jornada parcial es porque no encontraron otro empleo de más horas. Además, la EPA ha contabilizado 2,29 millones de ocupados están subempleados, esto significa que desearían trabajar más horas de las que lo hacen, independientemente de cuál sea su jornada.

 

La cifra de negocios de las empresas sube un 2,2% en noviembre

eleconomista.es, 23/01/2015

La cifra de negocios de las empresas aumentó un 2,2% el pasado mes de noviembre respecto al mismo mes de 2013, según el Indice de Cifra de Negocios Empresarial (ICNE) publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

 

No obstante, el crecimiento logrado en noviembre es casi dos puntos inferior al registrado en octubre (+4,1%). Aún así, la cifra de negocios de las empresas logró encadenar en noviembre su noveno incremento interanual consecutivo.

 

Corregido el efecto calendario y la estacionalidad, la cifra de negocios empresarial repuntó un 2,1% en noviembre en tasa interanual, lo que supone 2,3 puntos menos que en octubre, cuando la facturación empresarial creció un 4,4%.

 

En tasa mensual (noviembre de 2014 sobre octubre del mismo año) y eliminado el efecto estacional y de calendario, la cifra de negocios de las empresas retrocedió un 0,5%, en contraste con el alza del 0,2% experimentada en octubre y con el avance del 1,8% de noviembre de 2013.

El 50% del PIB

El organismo estadístico publicó por primera vez este indicador en enero de 2014. De periodicidad mensual, el ICNE ofrece una medición de la cifra de negocios de los sectores de industrias extractivas e industria manufacturera; suministro de energía eléctrica y agua, saneamiento y gestión de residuos; comercio, y servicios no financieros de mercado.

 

El INE, que ha elaborado series para este indicador que parten de 2002, ha señalado que todas las actividades incluidas en el ICNE suponen el 50% del PIB a precios de mercado, porcentaje que se eleva al 66,5% si se excluyen las administraciones públicas y los impuestos netos sobre los productos.

 

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