La OIT cifra en el 1,5% la caída de los salarios reales en España

¿Ha servido la devaluación salarial para mejorar la competitividad de las empresas y de la economía española? La conclusión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es que, al menos en parte, sí.

 

La flexibilización del mercado laboral, la descentralización de la negociación colectiva y las rebajas de sueldos sí han llevado a España y a otros países del sur de Europa a reducir sus diferenciales de competitividad respecto al resto de la zona euros, según reconoce esta organización en su informe Perspectivas sociales y del empleo en el mundo. Tendencias 2015, conocido hoy.

 

En dicho documento, la OIT empieza por poner cifras a la caída de salarios en España. Por si aún quedaba alguna duda de si el mercado laboral español había visto descender sus niveles retributivos, esta organización las despeja todas: “en España los salarios reales se han contraído en casi todos los sectores desde 2011”, indica este informe.

 

De hecho, los expertos de la OIT aseguran que un buen número de sectores clave de la economía española –entre los que cita al comercio minorista, el transporte y almacenamiento o los profesionales científicos y técnicos– ha recortado sus salarios alrededor de un 1,5% desde 2011.

 

Es más, esta contracción ha sido particularmente más profunda en el sector público, con una disminución de los salarios reales del 4,2% entre los profesionales de la sanidad;del 2,7% en el sector educativo y del 2,3% en las administraciones públicas.

 

Dicho esto, la OIT alerta sobre algunos de los efectos de los recortes retributivos como el experimentado en España. Según su análisis, no todas las devaluaciones salariales se han traducido en una mejora de la competitividad exterior (comercio) y una reasignación interna hacia sectores productivos.

 

Llegados a este punto, los expertos de este organismo citan los ejemplos de lo ocurrido en Grecia y en España, nuevamente.

 

En el caso de la economía griega, los cálculos de la OIT indican que este país ha registrado unas caídas salariales “más perversas” que las de España. En concreto, con caídas medias de los suelos reales del 5,6% en 2011; del 6,9% en 2012 y del 8% en 2013. “Esto no ha llevado a Grecia a mejorar sus exportaciones y se concentran en sectores de bajo valor añadido”, asegura el documento.

 

Por el contrario, la OIT reconoce que aunque España sí ha visto recuperar sus exportaciones, en el caso español “el crecimiento se ve frenado por la débil demanda interna y las restricciones del crédito a las empresas”.

 

Esto lleva al organismo internacional a señalar:“la evidencia sugiere que los desequilibrios en la competitividad en la zona euro no están simplemente relacionados con el coste laboral, sino conectados con debilidades estructurales del entorno macroeconómico”.

 

Qué hacer

Ante estas circunstancias el director de la OIT en España, Joaquín Nieto, ha declarado que “las empresas siguen sin invertir porque la demanda interna no tiene buenas perspectivas, y eso solo pasará si mejoran los salarios. La llave que hay que abrir ahora es la mejora salarial”.

 

Junto a esto, el informe hace una llamada de atención sobre los efectos negativos sobre el crecimiento, en general de la economía mundial, del aumento de las desigualdades de ingresos que, según sus estimaciones, seguirá ampliándose este año.

 

Concretamente, el 10% más rico de aglutinará entre el 30% y el 40% de todos los ingresos, mientras que el 10% más pobre, ganará entre el 2% y el 7% del total de estas rentas, indican.

 

Por ello, el director general de la OIT, Guy Ryder, llamó la atención sobre las consecuencias negativas de los bajos salarios que, según denunció, “llevan a las personas a consumir menos y las inversiones siguen siendo débiles”. Es más, en algunas economía avanzadas, la desigualdad de ingresos se está aproximando a los niveles de algunas emergentes”, ha asegurado Ryder.

 

Junto a la desigualdad de los ingresos, otra de las brechas que se acrecentará este año en los mercados laborales será la del empleo, advierte la OIT.

 

En 2014 había en el mundo más de 201 millones de parados –31 millones más que antes de la crisis– y se prevé que en 2015 se registren tres millones de desempleados más. Así, estos expertos consideran que para compensar la pérdida de los 61 millones de empleos perdidos por la crisis y dar trabajo a los todos los que se incorporen al mercado en los próximos cinco años, habría que generar 280 millones de empleo nuevos hasta 2019.

 

Precisamente en ese año, la OIT cree que la tasa de paro española aún estará en el 21,5%, con más desempleo incluso que Grecia que habrá recortado la suya hasta el 20,3%.

 


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