Más empleo y de mejor calidad

En 2007 la economía española creaba empleo a un ritmo del 2,5%. Pero al año siguiente estalló la crisis financiera y económica en todo el mundo, que ha azotado con especial intensidad a España y sobre todo a su mercado laboral.

 

Por ello, la economía española comenzó a encadenar, uno tras otro, ejercicios con destrucción de empleo, hasta llevarse por delante 3,75 millones de empleos hasta finales de 2013. Pero en 2014 se produjo finalmente un punto de inflexión y la tendencia de destrucción de puestos de trabajo se invirtió tras seis años completos en negativo.

 

Así lo indican los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que hizo hoy públicos el Instituto Nacional de Estadística (INE). Según estas cifras, que fueron ampliamente celebradas por los miembros del Gobierno, el número de ocupados en España ascendió a 17.569.100 personas, tras aumentar en 433.900 el pasado año. Al tiempo, el número de parados descendió en 477.900, dejando el total de desempleados en 5,4 millones y la tasa de paro en el 23,7%, lo que supone un descenso de 2,3 puntos respecto a la tasa con la que cerró 2013.

Número total de parados

Todo esto signfica que el citado punto de inflexión en la generación de empleo se ha producido con cierto vigor, ya que la ocupación crece a un ritmo del 2,53% casi el doble de lo que avanza la economía en general.

 

Pero incluso más que este vigor en la geración de empleo, llama la atención las inesperadas mejoras que se han producido en su calidad. Esto se observa analizando el perfil medio del nuevo ocupado que accedió al empleo el pasado año: hombre, español, mayor de 50 años y al que le hicieron un contrato indefinido en el sector servicios.

También te puede interesar

A este perfil se llega sencillamente juntando los principales resultados de la EPA conocida ayer. Así, de todos los empleos nuevos, más de la mitad lo ocuparon hombres y el 64% tenía más de 50 años. Aunque centrándose solo en ese colectivo de edad, hubo más mujeres que encontraron empleo (148.800 trabajadoras) que hombres (131.500).

 

El 99% de los nuevos ocupados era español, ya que solo se contabilizaron 4.600 nuevos trabajadores extranjeros. De hecho, el pasado año se produjo un nuevo éxodo de este colectivo, con un recorte de la población extrajera de 154.600 personas, hasta dejar el total en 3,7 millones. Desde el segundo trimestre de 2009 –cuando se registró el pico de mayor población extranjera en edad de trabajar viviendo en España– se han marchado del país 1,34 millones de extranjeros mayores de 16 años.

 

Además, la mitad de todos los trabajadores que encontraron un empleo en 2014 fue para un puesto indefinido. En concreto, de los 389.700 asalariados nuevos que se contabilizaron en 2014 –además hubo 43.400 autónomos más– a 212.800 les hicieron un contrato fijo y a los 176.900 restantes temporales.

 

En cuanto al tipo de jornada, en contra de lo que venía ocurriendo en los dos útlimos años, ocho de cada diez se ocuparon a tiempo completo y el resto con jornada parcial.

 

No obstante, la nota negativa en este sentido la pone el hecho de que el pasado año aumentaron los trabajadores que tienen un empleo a tiempo parcial porque no encontraron uno de mayor jornada, con 32.400 más, hasta sumar 1,79 millones. Esto significa que el 63% de los que tienen una jornada parcial es porque no encontraron otro empleo de más horas. Igualmente, la EPA contabilizó 2,29 millones de ocupados que están subempleados, esto significa que desearían trabajar más horas de las que lo hacen, independientemente de cuál sea su jornada.

 

Además, el 99% de los nuevos ocupados encontraron empleo en alguna actividad de servicios del sector privado. Pero ¿dónde en concreto se han generado los más de 400.000 nuevos puestos? De las casi cien profesiones que evalúa la EPA en detalle, 63 terminaron el año con más trabajadores.

 

Entre estas, lideraron la industria manufacturera (88.300 nuevos ocupados) y los bares y restaurantes (86.000). En tercera posición se situó la Administración Pública (Administración central, autonómica y local), que generó 56.300 empleos, entre los cuales más de 7.000 fueron en las Fuerzas Armadas. Junto con el dato de la industria, fue especialmente positiva la generación de 54.700 empleos el pasado año en el sector de las actividades profesionales, científicas y técnicas, donde se ubican fundamentalmente los investigadores y trabajadores del sector de I+D+i.

 

Otras actividades que se situaron en el entorno de ganancias de 50.000 trabajadores fueron los sectores artístico y de ocio; el comercio minorista o la construcción, que volvió a superar la barrera del millón de trabajadores que había perdido en 2013.

 

Por el contrario, la agricultura lideró la destrucción de empleo, con 47.600 ocupados menos que al finalizar 2013. Le siguió el comercio al por mayor, que perdió 30.000 trabajadores; las actividades financieras y de seguros que destruyeron otros 14.300 puestos de trabajo, debido a que el pasado año continuó el ajuste del sector bancario; y la ingeniería civil, que al contrario del resto de la construcción perdió 10.300 trabajadores.

 

El cuarto trimestre

Dicho todo esto, las mejoras en la calidad del empleo no se dejaron sentir entre octubre y diciembre pasados. Aunque se generó empleo por primera vez en un cuarto trimestre desde 2006, la tasa de paro se mantuvo en el 23,7%.

 

Esto se debió al que podría denominarse efecto ánimo, o lo que es lo mismo: la reactivación del mercado hizo que muchas personas que no buscaban empleo pasaran a buscarlo ante las mejores perspectivas de encontrarlo. Por ello, la población activa (personas en edad y disposición de trabajar) aumentó en 95.200 personas en el cuarto trimestre, ante lo que la creación de 65.100 nuevos empleos no fue suficiente para absorber a todos esos nuevos activos, con lo que el paro aumentó en 30.100 personas.

 

Es más, todo el empleo creado en el último trimestre fue a tiempo parcial y ocupado enteramente por mujeres, ya que se destruyó empleo masculino y a jornada completa en el sector servicios.

 


Comentarios

Deja tu comentario:



Normas de participación