Menos bajas para no perder el empleo

Desde que se inició la crisis económica a principios de 2008 se han destruido más de 2,2 millones de empleos. Ese efecto, que todavía no se ha parado, ha provocado que los 17,8 millones de ocupados que aún conservan su puesto de trabajo se lo piensen más de dos veces a la hora de coger una baja por enfermedad laboral. Así se puede constatar en el último informe sobre esta materia, hecho público ayer por UGT, en el que se comprueba que las bajas por enfermedades profesionales se han reducido en 3.000 casos en esos cuatro años de crisis. En cualquier caso, hay que matizar también que la aplicación de políticas de prevención de riesgos laborales habría tenido su efecto en esa rebaja.

 

Pero, en paralelo, se ha producido otro dato no menos significativo: el número de trabajadores declarados enfermos que no se acogen a una baja ha crecido de forma exponencial en esos cuatro años, pasando de 6.774 a 9.202 casos. Este incremento ha sido especialmente relevante en el último ejercicio, con un aumento de 1.150 casos y un avance anual del 14%. "El aumento de las que no causan baja con relación al año 2006 debemos tomarlo con cierta cautela, pues desde UGT consideramos que puede deberse más al miedo a la pérdida del puesto de trabajo que tienen los trabajadores en la situación actual que a la aplicación de medidas preventivas en el seno de las empresas", recalca el informe.

 

En 2011 fueron reconocidos 18.121 casos de enfermedad profesional, de los que 9.202 no causaron baja y 8.919 sí. Ese miedo a quedarse sin trabajo se refleja claramente en la edad de los empleados enfermos que decidieron no abandonar su puesto de trabajo. El mayor porcentaje se registró entre los trabajadores de 45 a 49 años, con 1.487 casos, seguido por los de 40 a 44, con 1.461, y los de 50 a 54, con 1.417. De este modo, el número de empleados comprendidos en esas tres franjas de edad representan la mitad del total de enfermedades sin bajas. Por ocupaciones, las vinculadas a la fabricación de productos metálicos (soldadores o chapistas) y de vehículos de motor encabezan la clasificación, con 832 y 735 casos respectivamente, encabezan la lista.

 

Desde UGT subrayan la necesidad de incluir los riesgos psicosociales en el catálogo de enfermedades profesionales, ya que es la segunda patología más declarada. De los 18.121 casos reconocidos en 2011, 14.970 fueron provocados por agentes físicos. En primer lugar aparecen los problemas tendinosos, ligados a posturas forzadas, movimientos repetitivos, fatiga e inflamación de los tendones, con 9.087 casos, seguido por parálisis y nervios, con 3.263.


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