Jóvenes y nuevas formas de trabajar

Al igual que la llegada de la Revolución Industrial supuso un antes y un después en el sistema productivo y en la forma de trabajar, la Revolución Digital está suponiendo un cambio del paradigma, tanto en el estilo de vida como en la relación entre empresa y trabajador.

La Revolución Industrial se desarrolló principalmente en fábricas. Su sistema jerárquico se basaba en una cadena de mando rígida. Sin embargo, con la Revolución Digital, aparecen nuevos patrones de la mano de jóvenes y emprendedores autónomos.

La irrupción de los denominados como “nativos digitales” ha promovido la llegada de nuevos patrones en relación al trabajo:

 

  • Modelo por objetivos: Los jóvenes ya han nacido en un mundo global interconectado mediante Internet, donde se puede acceder a los servicios sin necesidad de estar presente, como por ejemplo: el envío de una carta, la compra, o la misma declaración de la renta… Visión que llevan a la empresa, donde el concepto del presencialismo no encaja con su forma ser.

 

  • Mayor flexibilidad: Los avances tecnológicos ya sea mediante dispositivos móviles, tabletas u ordenadores portátiles han dado la posibilidad de poder realizar el trabajo haya donde se encuentren. Los avances tecnológicos de la Era Digital han liberado a los trabajadores/as de limitaciones tales como una ubicación o lugar fijo al que ir. En las oficinas, el intercambio de información ya no se acostumbra a realizar físicamente con la entrega de papeles, sino con el envío de documentos mediante correo electrónico, el traspaso de información con un pendrive, etc.

 

  • El tiempo por encima del dinero: La tendencia de motivación que más se realizaba por las empresas tiempo atrás eran los incentivos económicos. Sin embargo, éstos han quedado relevados por la posibilidad de conciliar la vida familiar, personal y laboral. Por todo ello, nos encontramos en una etapa en la que los beneficios sociales ofrecidos por las empresas son capaces de definir el sentimiento de pertenencia en la empresa y la motivación de los empleados.

 

  • Mayor autonomía y sistema basado en la productividad: Los jóvenes buscan una prevalencia de la capacidad decisoria frente a las acciones completamente supervisadas por un jefe controlador que quiera saber todo en todo momento, como por ejemplo: leer los correos electrónicos antes de mandarlos, figurar en copia, idear horarios para la toma de café o incluso para ir al baño. Los jóvenes prefieren los trabajos más ágiles y flexibles en los que disponen de la autonomía del jefe y donde los datos se miden por consecución de objetivos, no por horas trabajadas. Si consigues los objetivos, el horario de trabajo y el lugar de trabajo son aspectos irrelevantes.

 

  • No atarse a un único trabajo: La visión más clásica del trabajo siempre había sido entrar en una empresa e ir escalando en ella desde lo más bajo hasta lo más alto o, simplemente, querer permanecer siempre en la misma empresa. Los jóvenes digitales tienen una visión diferente, prefieren controlar su propio destino y evitar estar ligados a un compromiso con una empresa.
Las adaptaciones y los cambios que están realizando las empresas más modernas para adaptarse a los jóvenes, entre otros grupos de interés, han sido:

 

  • La aparición del trabajo inteligente como estrategia de negocio: Íntimamente ligado al teletrabajo (el trabajo se traslada de la oficina al domicilio particular). El trabajo inteligente o Smart Working es el siguiente paso, ya que trasporta el trabajo a cualquier lugar donde se encuentre el trabajador/a.

 

  • Directivos y mandos que, bajo una perspectiva de líderes y no de jefes, permiten el desarrollo de una mayor autonomía de los trabajadores: Dar un mayor empoderamiento a los empleados dejando claro cuáles deben ser los resultados que se esperan de ellos y no centrarse en el método para obtenerlos, recompensando las aptitudes más proactivas por parte de los trabajadores/as.

 

  • Trabajo virtual: Adaptación de la empresa al entorno más virtual proporcionando al trabajador/a un sistema apto de conectividad que permita ahorrar costes, como por ejemplo, no tener que desplazarse para realizar reuniones siendo sustituidas por videoconferencias, reduciendo al mismo tiempo la exposición a riesgos in misión o in itinere.

 

  • Vida privada y trabajo: Capacidad tanto de la empresa como del trabajador/a en poder combinar ambos aspectos, aportando una mayor conciliación de la vida familiar, personal y profesional.

Estos son algunos de los nuevos y más importantes conceptos que proporcionan los jóvenes de la era digital en el mundo de la empresa, por lo que podemos afirmar que  la revolución cultural de la era digital ya ha comenzado.