Contaminación y salud

Print Friendly, PDF & Email

Respiramos aire, y lo hacemos desde que nacemos hasta que morimos. Es una necesidad inherente a la vida, tanto animal como vegetal. Lo que nuestros ancestros respiraban probablemente nunca fue un motivo de preocupación para ellos. Hoy esto ha cambiado, la superpoblación y el progreso ha venido a comportar una problemática nueva que traspasa fronteras ocasionando una problemática global, la “contaminación”. Según la OMS esta contaminación provoca aproximadamente 4,2 millones de muertes prematuras en el mundo cada año, además de provocar cambios en el ecosistema.

La calidad del aire que respiramos empezó a ser un problema a raíz de la revolución industrial iniciada a mediados del siglo XVIII, cuando hubo un gran incremento del consumo de ingentes cantidades de carbón y otros combustibles fósiles con la consecuente emisión de residuos a la atmosfera. Sin embargo, hay evidencias anteriores, pues ya en 1572 los españoles iniciaban técnicas de refinación de la plata en Bolivia donde quedan huellas de contaminación por plomo en el hielo de los glaciares andinos del Perú y Bolivia. La evidencia ha demostrado que ahora estamos empezando a pagar las consecuencias de esta desmesura, nuestro planeta no es inagotable y no puede “digerir” todos los desechos que sus moradores humanos producen.

contaminación
  • Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no la escucha

    Víctor Hugo

 

Cuando se habla de contaminación ambiental, no solo hablamos de la contaminación del aire, sino que también debemos incluir la contaminación del agua y del suelo, que son los principales recursos para la vida.

El aire que respiramos está compuesto por un 78 % de nitrógeno, un 21 % de oxígeno, vapor de agua un 1 % (puede haber oscilaciones según la temperatura, entre un 0% y un 4 %), gases nobles con aproximadamente un 1 % (principalmente argón, aunque también puede haber neón, helio, kriptón, xenón, hidrogeno), conteniendo además “trazas de gas” como dióxido de carbono y metano que se miden en ppm (partes por millón).

Existen también otras  sustancias que son de fuentes tanto naturales como antropogénicas (es decir producidas por la actividad humana), liberándose otros gases  y partículas (hollín, metales, etc.)

El problema ambiental se produce principalmente por la acción de la actividad humana fundamentalmente y como se ha mencionado con origen desde la revolución industrial iniciada a mitad del siglo XVIII.

El origen de los principales contaminantes atmosféricos

En este apartado tenemos que diferenciar los contaminantes producidos por  la actividad humana (antropogénicos), y los producidos por fenómenos naturales como volcanes, incendios forestales, terremotos, tormentas de arena entre otros. Los contaminantes son distribuidos en la atmósfera, dispersándolas o concentrándolas según los vientos, la lluvia, las turbulencias, etc.

Contaminantes antropogénicos primarios
  • Partículas en suspensión (PM10 – PM2,5), son clasificadas por su tamaño, siendo las más pequeñas PM2,5 susceptibles de llegar a la parte más profunda del aparato respiratorio pudiendo incluso llegar a la sangre. Su origen o fuente principal es el tráfico rodado de vehículos de combustión diésel, contacto de neumáticos en el suelo, etc. Están formadas por partículas líquidas o sólidas de sustancias orgánicas e inorgánicas.

  • Dióxido de Azufre SO2, principalmente originado por la combustión de combustibles ricos en azufre como el diésel y los motores de barcos alimentados con fuel pesado (bunker fuel), centrales térmicas, etc. En ambientes húmedos es transformado en ácido sulfúrico, responsable de la lluvia ácida produciendo daños en masas forestales y edificios.

  • Óxidos de Nitrógeno, principalmente no transformado rápidamente a NO2 y que fundamentalmente provienen de la combustión de motores de vehículos y barcos, calefacción, industria eléctrica, etc. Es responsable también de la lluvia ácida y al reaccionar con el sol produce altos niveles de ozono O3, sobre todo durante los periodos de gran insolación.

  • Monóxido de carbono CO, ocasionado por la combustión incompleta de combustibles orgánicos que provienen principalmente de las emisiones de los automóviles, industria, barcos, etc.

  • Amoníaco NH3, originado en la agricultura, ganado, etc.

  • Compuestos orgánicos volátiles (COV), como el benceno procedente de la emisión de la combustión de vehículos, disolventes, industria y con alto poder carcinógeno entre otros.

  • Metano CH4, originado en la agricultura, ganado,  industria, etc.

Contaminantes atmosféricos secundarios

Se forman a través de la oxidación de los contaminantes primarios formándose SO2, NO2, Ozono troposférico (O3). En España, existe un parque automovilístico de más de 30 millones de vehículos, de los cuales casi el 65 % son de combustión diésel, mucho más contaminantes que los de gasolina, siendo una de las causas más importantes de contaminación en las zonas urbanas e industriales. Si a esto añadimos el transporte marítimo que curiosamente en España es la segunda causa de emisiones de CO2 según informe realizado por la organización Transporte y Medioambiente (T&E por sus siglas en inglés), y la industria, es evidente que existe un problema importante que merece soluciones urgentes por parte de las administraciones y organizaciones tanto nacionales como internacionales.

Los efectos de la contaminación ambiental en la salud
  • Las partículas en suspensión (PM) es el contaminante que más afecta a la población general. Suelen estar compuestas por mezcla de sustancias como polvo, nitratos, amoniaco, sulfatos, agua, cloruro sódico, carbón, etc. Pueden estar en forma sólida o liquida y  su tamaño determinará  el grado de penetración en el sistema respiratorio, pudiendo llegar incluso a alterar el intercambio pulmonar de gases y penetrar en la circulación sanguínea. Existe una asociación significativa entre los niveles ambientales de PM y el aumento de ingresos hospitalarios por neumonía en adultos. Su exposición crónica y continuada aumentan las enfermedades del sistema reproductivo, cardiacas y respiratorias, pudiendo incluso llegar  a provocar cáncer de pulmón.

  • El dióxido de azufre SO2 es un gas incoloro y con olor penetrante, producto de la combustión de combustibles fósiles en la industria, vehículos, barcos, centrales eléctricas, etc. Afecta al aparato respiratorio, ojos, etc. Provocando cefaleas, ansiedad, tos, secreción mucosa, irritación y agravamiento de enfermedades pulmonares como el asma, bronquitis crónica, y aumentado la propensión a contraer complicaciones infecciosas. Empeora la salud de enfermos cardiópatas, aumentando los ingresos hospitalarios cuando se producen aumentos de los niveles  atmosféricos.

  • El dióxido de nitrógeno NO2 se produce en los procesos de combustión de combustibles para calefacción, vehículos principalmente diésel, barcos, etc. Su efecto sobre la salud se produce en el aparato digestivo, sangre, respiratorio, con gran incidencia en la población infantil, aumentando el riesgo de asma, bronquitis, irritación y disminuyendo  el desarrollo de la función pulmonar.

  • El ozono O3 troposférico es un contaminante secundario producido a nivel del suelo. Es originado por la reacción de la luz solar con los óxidos de nitrógeno procedentes de la combustión de vehículos, de la industria y los compuestos orgánicos volátiles VOC, monóxido de carbono CO y en menor cuantía metano CH4, ocasionando lo que se denomina efecto invernadero durante los periodos de tiempo soleado.  Afecta principalmente a los ojos causando irritación, al aparato respiratorio provocando asma y otros síndromes pulmonares y al sistema cardiovascular incrementando la mortalidad en los periodos de más aumento de su concentración.

  • El monóxido de carbono CO, reduce la cantidad de oxigeno transportado en el torrente sanguíneo, provocando fatiga, aturdimiento y pérdida de conocimiento, pudiendo ocasionar la muerte cuando las concentraciones son altas. Tiene impacto directo en el medio ambiente afectando las concentraciones de otros gases como metano, ozono troposférico y dióxido de carbono, provocando la creación de partículas y otros contaminantes dañinos potenciando además  el efecto invernadero.

arenaplaya
  • Trata bien la tierra: tus padres no te la dieron, se la prestaron a tus hijos. No heredamos la tierra de nuestros ancestros, la tomamos prestada de nuestros hijos 

    Proverbio indio nativo americano

La contaminación, un problema urgente para el planeta

Aunque la contaminación afecta a toda la población en general, hay grupos de riesgo más susceptibles a sus efectos como las personas con enfermedades crónicas del sistema cardiovascular y respiratorio, enfermos inmunodeprimidos, población infantil, ancianos y mujeres embarazadas. Estimaciones del año 2016 atribuyen 33.300 muertes prematuras en España ocasionadas por la contaminación atmosférica (por Partículas PM, Dióxido de nitrógeno NO2 y Ozono O3) y en toda la Unión Europea se estiman 456.028 muertes prematuras en este periodo. 

Aunque la solución de este problema hay que valorarlo de forma planetaria, las administraciones más próximas al ciudadano deben implantar los cambios necesarios para  paliar los efectos de la contaminación.

La movilidad sostenible como motor de lucha contra la contaminación
  • La priorización del transporte público en las grandes urbes y el establecimiento de medidas disuasorias para el uso del vehículo privado en zonas con buen acceso del transporte público.

  • La utilización de vehículos y transportes no contaminantes como la bicicleta o vehículos de transmisión eléctrica tanto en el transporte público como en el privado.

  • Regular el acceso a las grandes urbes cuando los niveles de contaminación sean altos mediante la limitación de velocidad y la prohibición de circulación de los vehículos más contaminantes.

  • Las organizaciones internacionales tienen que regular el tráfico marítimo y su acceso a puertos de los barcos más contaminantes. Solo una de las compañías de transporte marítimo más importantes del mundo, arrojó a la atmósfera 11 millones de toneladas de CO2 en el año 2018. La falta de regulación hace necesario un ordenamiento de este sector implementando normas de navegación y nuevos sistemas de propulsión menos contaminantes.

Material de consulta

 

DRJoanFrancesc

Doctor Joan Francesc Hernández Terradas

Coordinador Médico de Grandes Cuentas
Dirección de Gestión del Mutualista