Consejos para afrontar la ola de frío tras las nevadas en el ámbito laboral

Desde hace unos días toda la Península está siendo barrida por la borrasca polar “Filomena”. Ésta está provocando grandes perjuicios y molestias especialmente en aquellos lugares donde han caído nevadas de carácter fuerte.

En las próximas semanas, debido a la aparición del mal tiempo y la bajada generalizada de temperaturas, la nieve se irá transformando en hielo pudiendo provocar accidentes laborales.

Desde egarsat, aconsejamos a las empresas las recomendaciones siguientes:

  1. Fomentar el teletrabajo cuando así sea posible. La nieve, el hielo, el abandono de coches en las carreteras… desaconsejan totalmente el traslado de personal no esencial a las empresas.
  2. En caso de tener que trasladarse mediante vehículo, es importante asegurar las condiciones de éste revisando, entre otros elementos, el anticongelante, los neumáticos, la batería, así como no olvidar llevar cadenas en caso necesario.
  3. Mantener despejados y limpios de nieve y hielo los accesos al centro de trabajo, tanto para peatones como vehículos.
  4. Comprobar que no existen daños en el local o centro de trabajo. Tanto en el interior del recinto como en las fachadas, retirar los elementos que puedan suponer un peligro.
  5. Revisar los suministros para comprobar que funcionan correctamente, en especial las máquinas de aire acondicionado y tuberías de agua caliente.

En caso de acudir al centro de trabajo, resulta primordial que los desplazamientos de los trabajadores se realicen de forma segura. El traslado de los trabajadores que circulen por la vía, debido a la nieve y al hielo, se puede complicar debido a las caídas y resbalones. Para llegar de manera segura al trabajo, te ofrecemos las recomendaciones siguientes:

  • Salvo que sea estrictamente necesario, evitar desplazamientos. Siempre que sea posible, consultar las páginas oficiales del municipio para comprobar las recomendaciones y el estado de la calzada.
  • Extremar la precaución entre la puesta y la salida del sol.
  • Pertrecharse de manera adecuada: utilizar gorros, varias capas de ropa y sobre todo un calzado adecuado, preferiblemente con suela amplia, impermeabilizado y con planta de goma.
  • Evitar llevar cualquier tipo de carga que entorpezca el equilibrio, como mochilas, maletines o bolsos.
  • Forma de caminar: a la hora de caminar por zonas donde puede existir tramos con hielo, es importante dar pasos cortos y lentos. En el momento de dar el paso, el hombro de la parte que se adelanta debe estar alineado con la pierna formando una línea vertical. Asimismo, se recomienda mantener la cabeza algo adelantada y el mentón hacia el suelo, apoyando totalmente el pie que se adelanta antes de dar otro paso.
  • No llevar las manos en los bolsillos o cruzar los brazos mientras se camina.
  • Evitar correr o moverse al ritmo habitual. Mejor caminar lento pero seguro.
  • Observar y prestar atención al suelo en la medida de lo posible para evitar zonas de riesgo.

En caso de trabajos realizados a la intemperie que están sujetos a condiciones climatológicas adversas, como pueden ser reparto de mercancías, ganadería, agricultura, construcción o jardinería es importante extremar las precauciones.  

Las temperaturas pueden ocasionar posibles efectos adversos, que pueden ir desde incomodidad o deterioro de la ejecución física y manual de las tareas hasta hipotermias o congelación de distintas partes del cuerpo.

Estas medidas se centran, esencialmente, en tres aspectos:

Organización:
  • Si el trabajo es al aire libre, procurar realizarlo durante las horas centrales del día.
  • Alternar tareas, procurando variar los trabajos en ambientes fríos con trabajos de interior.
  • Realizar pausas y, si es necesario, dirigirse a zonas más cálidas, donde poder recuperarse.
Vestimenta:
  • Utilizar ropa que evite la transpiración.
  • Llevar varias capas de ropa. La externa, debe repeler el agua.
  • Abrigarse bien pies y manos para evitar enfriamiento localizado.
  • Si la actividad conlleva mucho movimiento y sudor, es necesario sustituir la ropa húmeda por ropa seca.
Buenas prácticas:
  • Utilizar crema protectora y protector labial.
  • Mantenerse activo, en movimiento, para limitar la aparición del frío.
  • Evitar el contacto con superficies metálicas frías y, en caso de necesidad, agarrarlas por las zonas recubiertas con material aislante al frío.
  • Utilizar herramientas con mangos recubiertos de material aislante al frío.
  • Hidratarse, ingiriendo líquidos calientes, sin cafeína, para aportar calorías.
  • No exponer ni tocar superficies directamente con la piel.

A pesar del temporal que ha traído la borrasca Filomena, no podemos olvidar que seguimos conviviendo con la COVID-19, por lo que no podemos bajar la guardia en torno a la seguridad.

Equipo de Gestión Preventiva

Dirección de Gestión de Mutualista

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