Normas de seguridad e higiene para el uso de botellas de gas comprimido

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Las botellas de gases comprimidos son recipientes (recargables o no), considerados de fácil manejo (portátiles) destinados a contener gases de uso común como oxígeno, dióxido de carbono, nitrógeno, etc. Para usarlas con seguridad, es necesario tener en cuenta una serie de medidas preventivas.

Identificación

  • Las botellas dispondrán siempre de la etiqueta identificativa del gas y en ningún caso se eliminarán. En caso de deterioro de las mismas, se solicitarán nuevas para sustituir las antiguas.
  • En ningún caso se taparan las marcas identificativas de las botellas
  • Esta prohibido repintar las botellas, ya que el color facilitado por el proveedor nos indica el contenido de las mismas.

Fuente: NTP 198. Gases comprimidos: identificación de botellas – INSHT

Control de riesgos

  •  No se pondrá grasa en los grifos de las botellas, ya que algunos gases presentan reacción explosiva con grasas y óleos.
  • El trasvase entre botellas está totalmente prohibido.
  • Las averías en los grifos de las botellas serán resueltas por el suministrador, evitando en todo caso manipularlas o desmontarlas.
  • Se documentará la revisión periódica de las conexiones de las botellas y de la instalación de gases.
  • Preferentemente, las botellas de gases medicinales dispondrán de válvula anti-retorno, puesto que existe la posibilidad de que éstas se contaminen por el retroceso de otros gases o materias primas.
  • Se comprobará que las válvulas estén proveídas de precinto de inviolabilidad por medio de tapón o bolsa termo-retráctil. 

Protocolo de uso

ANTES:

  • Conocer y aplicar las disposiciones e instrucciones del fabricante en cuanto a la utilización, medidas de seguridad y mantenimiento. Asegurar el contenido de la misma, leyendo marcas y etiquetas que figuran en la misma. En caso de duda sobre su contenido o forma de uso del gas, habrá que consultar a un responsable.
  • Utilizar los equipos a presión dentro de los límites de funcionamiento previstos por el fabricante y retirarlos del servicio si dejan de disponer de los requisitos de seguridad necesarios.
  • Comprobar que el manómetro marca «cero» con el grifo cerrado. Comprobar que la fecha de la revisión hidráulica de la botella está vigente en el momento de su uso.
  • Asegurarse que hay una ventilación adecuada para utilizar botellas.
  • Supervisar que las botellas en servicio están libres de objetos que las cubran total o parcialmente.
  • Para la manipulación de las botellas, se dispondrá de guantes, botas de seguridad y carretilla porta botellas. 

DURANTE:

  • Para la apertura de la botella, el grifo de la misma estará en posición opuesta al operario y, en ningún caso, estará dirigida hacia personas que se encuentran en las proximidades.
  • Los grifos de las botellas se abrirán lentamente y de forma progresiva.
  • Control constante durante la operación con el objetivo de detectar posibles fugas.
  • Las botellas no se consumirán al 100% puesto que podría entrar aire.

AL FINALIZAR:

  • Se cerrará siempre el grifo de la botella.
  • Verificación de la estanqueidad.
  • Se depositará la botella mediante la carretilla lleva botellas en la zona de almacenamiento indicado.

Protocolo de actuación

ante una fuga 

  • Identificar el gas.
  • Avisar al responsable.
  • Aprovisionamiento del equipo necesario. Para determinados casos, puede ser un equipo de respiración autónomo, como por ejemplo: gases inertes, tóxicos o corrosivos.
  • Si estamos capacitados para actuar sobre la fuente del riesgo, ya sea para eliminarlo o minimizarlo, seguiremos las siguientes pautas:

      • Acercarse a la botella siempre con el viento o corriente de aire de espaldas.

      • Verificar que el gas no se haya encendido. Si no fuera así, dar aviso inmediato a los bomberos.

      • Cerrar el grifo si es posible.

      • Trasladar la botella que contiene la fuga a un espacio abierto, alejado de personas e instalaciones.

      • Si no se trata de oxígeno o gas inerte, dar aviso inmediato a bomberos.

      • Señalizar la zona con indicaciones de peligro e impedir el acceso al personal, vehículos, etc.

      • Comprobar permanentemente la botella hasta que ésta esté totalmente vacía.

      • Una vez eliminado el riesgo, se procederá a ventilar de manera adecuada la zona afectada antes de volver a ocupar la misma.

      • Se avisará al suministrador.

Equipo de Gestión Preventiva

Dirección de Gestión de Mutualista

Protocolo de almacenamiento en espacios cerrados

  • Para el traslado de botellas a los diferentes puntos de trabajo o utilización, se emplearán carretillas porta-botellas. Está prohibido efectuar el traslado mediante arrastre y / o rodamiento.
  • No se almacenarán botellas que presenten cualquier tipo de escape.
  • Los recipientes que vayan almacenados serán distribuidos de forma que los contrastes o sellos de prueba sean fácilmente localizables.
  • Comprobar que no haya incompatibilidad en el almacenamiento de gases y que entre diferentes gases siempre haya una distancia mínima entre botellas de 6 metros o estén separadas por una pared RF-30.
  • Separación de los diferentes gases. Los envases vacíos tienen que estar separados de los plenos y en zonas identificadas, cubiertos con protectores, con válvula cerrada. 
  • Se recomienda distribuirlos en diferentes zonas:
      • Zona de envases llenos
      • Zona de envases vacíos
      • Zona de devolución: se sitúan los envases llenos que se devuelven para ser revisados.
      • Zona en cuarentena: se sitúan las botellas retiradas por cualquier tipo de alerta.
      • Stock de seguridad: las botellas llenas se distribuirán solo en caso de emergencia. Con el fin de controlar las caducidades de estos últimos productos, cada seis meses, se procederá al traslado de estos envases a la zona de envases llenos para ser distribuidos.
  • Los dispositivos de seguridad, las válvulas y los accesorios serán inspeccionados en intervalos frecuentes de tiempo: antes de cada uso, durante el mismo y al finalizar y depositar la botella en el almacén. Una vez inspeccionados, habrá que notificar si tienen defectos que puedan disminuir la seguridad.
  • La zona de almacenamiento estará siempre señalizada con los posibles riesgos de afectación para las personas.
  • La zona de almacenamiento dispondrá de una correcta ventilación y, en ningún caso, se dejarán las botellas en lugares con temperaturas extremas.
  • Las botellas se deben almacenar de forma que no puedan caerse (almacenadas de forma separada y uniforme, sujetas con cadenas, etc.) y en posición vertical.
  • Las zonas de almacenamiento estarán limpias, secas, muy ventiladas y sin materiales combustibles, para garantizar que las botellas permanecerán limpias hasta el momento en que sean utilizadas.
  • La puerta del almacén donde se encuentren las botellas será RF-60, la cual se encontrará en todo momento cerrada, quedando prohibido obstaculizarla o inhabilitarla dejándola abierta.
  • Las paredes que delimiten la zona serán, como mínimo, de categoría RF-180.
  • Cada zona donde se depositen las botellas estará proveída de un equipo contraincendios.
  • Es conveniente que haya un registro de movimiento de botellas en el almacén, en el que se tienen que anotar los datos de identificación de cada botella, la entrada, la salida, si está llena o vacía.

Protocolo de actuación ante

un incendio

  • Dar el aviso al personal de planta para activar el protocolo de emergencia.
  • Dar aviso al cuerpo de bomberos.
  • Facilitar a los bomberos un inventario con el número de botellas, su contenido y su ubicación.
  • En caso que sea posible, se evacuará el mayor número posible de botellas. Si no fuera posible, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan, se procederá a cerrar las válvulas de las botellas próximas al fuego y que no hayan sido afectadas.
  • En caso de estar formado y siempre que se disponga de la distancia de seguridad necesaria, es recomendable refrigerar con ráfagas de agua las botellas que no hayan podido ser evacuadas, para evitar su calentamiento.